«Hacemos una propuesta gastronómica que no existía en el golf»

ASR Golf Club es conocido en toda España. El otro motivo de su popularidad radica en su oferta gastronómica. Por apenas 40 euros, da acceso al «green fee», el buggie y a un menú en el que el cochinillo asado es el plato estrella

Enrique, Lali, asesor gastronómico, y Eduardo Tapia, director del campo ASR Golf Club
Enrique, Lali, asesor gastronómico, y Eduardo Tapia, director del campo ASR Golf ClubLuis DiazLa Raz—n

a receta para que los visitantes de ASR Golf Club salgan del campo deseando volver también incluye la comida. Su restaurante es parte del sello de identidad del campo de golf de Los Ángeles de San Rafael. Al practicar este deporte no estaba contemplado incluir la comida como parte de la oferta y ASR Golf Club fue pionero en este ámbito, cuenta Lali, asesor gastronómico del restaurante, dueño del Restaurante Lali en Segovia y chef del Atlético de Madrid.

«La historia del restaurante empieza a la vez que el golf, cuando tan solo había once hoyos. Hicimos una muy buena propuesta gastronómica que hasta entonces no existía en el mundo del golf», explica. El buen servicio y la calidad de los productos hacen que el cliente salga pensando en cuándo será su próxima visita. «A base de hacer bien el golf y bien la comida se consiguió que cualquier campo de golf de España hable bien del club de golf de Los Ángeles de San Rafael y de su restaurante», añade Lali.

ASR Golf Club ha creado una combinación asequible y de la más alta exigencia, por la que se les conoce a «nivel nacional», apunta Lali: «Este club se conoce por una oferta gastronómica y de juego que consiste en comida, la cual se centra en el cochinillo asado, el plato típico segoviano, el buggie y el green fee, todo ello a 40 euros». Ese precio suele cubrir solo el pase para jugar en cualquier campo de España, pero el club de golf de Los Ángeles de San Rafael ofrece más por menos. «Nosotros no escatimamos en servicio ni en vajilla, no porque sea un menú lo hacemos peor.

El menú se cuida y cuenta con un primero, un segundo y postre. Además, la gente que confía en nuestro restaurante tiene el listón alto y viene donde sabe que les atienden bien», dice a LA RAZÓN. En definitiva, «cuando todo eso se ha puesto dentro de una coctelera el resultado ha sido fantástico», apostilla el asesor gastronómico.

El placer de comer también depende de los acompañantes. Todos los participantes del torneo comieron en el salón de celebraciones, donde el murmullo de las risas inundaba el ambiente. Allí pudieron disfrutar de una variante del cochinillos habitual. «El plato que vamos a servir hoy es cochinillo confitado, un plato elaborado de manera distinta que se basa en cocinarlo durante mucho tiempo a muy baja temperatura y luego lo terminamos por el lado de la piel. Y al estar deshuesado se come muy bien», subraya el asesor gastronómico del restaurante. Además, antes del gran banquete fue el momento de abrir boca con un cóctel.

Opciones personalizadas

La cocina tradicional inunda su oferta, en la que también se pueden encontrar pescados como el bacalao, el atún y el bonito, que ahora está de temporada. Los amantes de la carne también tiene otras opciones como las carnes rojas. «Hacemos una buena hamburguesa de kobe wagyu, el solomillo de novilla y el entrecot de ternera. Esos son nuestros platos principales y dependiendo de la temporada tenemos por supuesto los judiones, que es el plato estrella; hacemos salmorejo, ensalada de langostinos y todo lo que te puedas imaginar», explica Lali. El comensal no se queda ni con hambre ni con sed, gracias a su exquisita selección de vinos.

Los techos altos adornados con lámparas de araña compuestas por cientos de cristales y las vistas a la Sierra de Guadarrama que ofrece su amplísimo salón son un lujo al alcance de muchos. El club de Los Ángeles de San Rafael celebra todo tipo de eventos, incluidas bodas, y el restaurante prepara menús personalizados según las necesidades y el presupuesto del cliente: «Ahora apostamos por un menú de boda en el que el cubierto ronda los 120 euros y es maravilloso. Tiene cuatro platos principales, una hora de cóctel y tres horas de barra libre», cuenta Lali.

Eventos exclusivos

El grupo In Bodas es el gestor del espacio, de los eventos, de las bodas, del restaurante y de la cafetería. «El espacio es idílico y tienes una gran exclusividad porque solo hacemos un evento por día. Las cosas, cuando las haces bien, tienen buen resultado», subraya el chef del Atlético de Madrid.

Aunque la pandemia ha trasladado buena parte de estas celebraciones al año que viene, el campo y el restaurante se han mantenido fuertes. «Hay mucho trabajo contratado, pero todo se ha ido pasando de fecha y solo nos queda esperar a que vengan. Aquí un sábado o un domingo era imposible comer de la gente que había, ahora estamos llenos pero no a máxima capacidad», explica Lali. Aun así, el club sigue contando con un gran salvavidas, los eventos de golf como el celebrado por LA RAZÓN, explica el asesor gastronómico del restaurante: «El golf se practica al aire libre, con poca gente y sin contacto físico. Para septiembre tenemos alguna boda, pero los que resisten son los eventos de golf. Tenemos entre 40 y 50 hasta noviembre, un par por semana».

El auge que ha vivido el mundo rural tras la cuarentena está atrayendo clientes de todas partes de España que vienen de visita y deciden establecer su vivienda habitual en los Ángeles de San Rafael. «Hasta hace poco el 90% del público era de Madrid, pero con la cuarentena el mundo rural está llamando más la atención y vienen clientes de todas partes de España. Además, aquí todas las viviendas son individuales, de una sola planta, con terraza, jardín privado, y la gente está viniendo para quedarse, hasta hay lista de espera para comprar casas», concluye Lali.