Uno de cada cinco afectados por un ERTE tuvo que trabajar sin salir del expediente

Sólo un 30% de las empresas harán contrataciones este año, según un informe de Adecco e Infojobs

Estar inmerso en un expediente temporal de regulación de empleo (ERTE) no ha supuesto para muchos trabajadores dejar de trabajar. Uno de cada cinco afectados por esta medida implementada para proteger el empleo durante el confinamiento ha tenido que seguir trabajando mientras estaba afectado por la medida o se ha visto obligado a trabajar más horas de las acordadas con la empresa. Así lo pone de manifiesto un informe presentado este miércoles por Infoempleo y el Grupo Adecco sobre la oferta y la demanda del mercado laboral en España, en el que se analizan 1,4 millones de vacantes de trabajo y más de 400.000 ofertas de empleo y que incluye además una encuesta a 15.000 empresas y candidatos.

El estudio dibuja un mercado laboral deprimido y pesimista a corto plazo por el coronavirus. Según el mismo, sólo el 29,5% de las empresas consultadas prevé hacer nuevas contrataciones durante 2020, cifra casi 61 puntos inferior a la de febrero de este año, antes de la pandemia. Entre febrero y junio de este año aumentaron un 40% los planes de reducción de personal, pasando de un 22,5% al 31,6% actual. Además, el 15,5% de las empresas planea también solicitar o ampliar su ERTE, especialmente en la industria y la construcción. En lo que se refiere a los salarios, el 29,1% de las empresas planea hacer recortes salariales que afectarán, especialmente, a los trabajadores del sector servicios (32,4%) e industrial (30,9%).

Pesimismo

Los trabajadores, en general, están bastante preocupados por su empleo. El 58% de los profesionales con empleo teme perder su trabajo durante los próximos meses o, incluso, en 2021. El miedo es especialmente elevado en sectores como hostelería y turismo, atención al cliente y TIC. Además, el 45% de los profesionales en paro cree que sus posibilidades de encontrar trabajo en el futuro próximo son bajas o muy bajas. La principal razón para ese pesimismo es el estado general de la economía (52%).

Si la calidad del empleo parece que va a empeorar, también lo va a hacer su cantidad. Las ofertas de empleo bajaron una media del 70% en España en los dos meses posteriores a la declaración del estado de alarma como consecuencia del impacto del Covid-19 en la economía. Entre el 15 de marzo y el 15 de mayo las empresas publicaron sólo 69.000 ofertas de empleo, en contrastre con las más de 233.000 que se registraron en el mismo periodo de 2019. La hostelería y el turismo (-90,2% ofertas) fue el más perjudicado por la reducción de las ofertas, seguido del sector de la consultoría (-87,9%), las industrias del automóvil (-85,4%) y del metal (-84,6%), así como la distribución mayorista (-84,6%). La oferta también se redujo por encima del 80% en el sector bancario y de inversión. Por el contrario, impulsadas por el repunte del comercio online experimentado durante el confinamiento, las vacantes en las empresas de mensajería crecieron más de un 150%. La reducción en la generación de ofertas ha afectado de forma generalizada a toda la geografía española, aunque las comunidades de Islas Baleares (-82,1%), Cataluña (-77,1%), y País Vasco (-74,8%) han sido las más afectadas por esta reducción de la oferta de empleo. Solo hay una autonomía donde la oferta de empleo haya caído por debajo del 50%: Extremadura, con una reducción de un 49%.