Bruselas dará carta blanca para saltarse el déficit público hasta 2022

La UE estima que la recuperación será más lenta por los rebrotes y no exigirá contención. Sánchez no deberá introducir recortes severos para poder optar a los 140.000 millones en 2021

La bula del gasto público sin límites continuará hasta 2022. Por primera vez en la Historia del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, el Ejecutivo comunitario decidió el pasado mes de marzo activar la denominada «cláusula de escape» por la que los países europeos quedan completamente exentos de cumplir las normas de control del déficit público, con el objetivo de luchar contra los estragos económicos derivados de la pandemia del coronavirus.

Ante la aparición de rebrotes y la incertidumbre sobre las perspectivas económicas, Bruselas no tienen prisa en volver a la normalidad. Según confirmó ayer el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis al rotativo británico «Financial Times», la Comisión Europea prolongará la situación de excepcionalidad también durante el año que viene. Esto significa que, en la práctica, los gobiernos europeos no deberán presentar planes de rigor fiscal cuando envíen su proyecto de presupuestos a la Comisión Europea para 2021.

Según las explicaciones de Dombrovski, todavía no se ha tomado una decisión formal y será necesario un nuevo análisis de la situación durante el otoño. A pesar de esto, el vicepresidente económico –conocido por ser partidario de la ortodoxia presupuestaria más restritiva– considera que es «relativamente seguro asumir» que el Ejecutivo comunitario no tiene ningún intención de reactivar las normas, ya que «la crisis continúa afectándonos, la incertidumbre continúa».

De esta forma, puede que los presupuestos nacionales de 2022 sean los primeros de la era post- covid que deban reincorporar un plan de saneamiento de las cuentas públicas tras el aumento vertiginoso del déficit público. A pesar de esto, es difícil pronosticar por el momento cuál será la discrecionalidad utilizada por Bruselas en la paulatina vuelta a la reducción del déficit público y el saneamiento de las finanzas.

El Pacto de Estabilidad y Crecimiento establece que éste no puede sobrepasar el 3% del PIB. Según aseguró el político letón, la reactivación de la cláusula de escape estará sujeta al fin de la «grave recesión económica» y este debate se volverá a plantear en la primavera del año que viene.

El pasado mes de julio, el Ejecutivo comunitario vaticinó una contracción del 8,7% del PIB de la zona euro durante este año, para volver después a un crecimiento del 6,1% en 2021. A pesar de la extrema gravedad de estos datos, ahora la Comisión Europea no descarta que estas previsiones puedan incluso empeorar.

Según reconoció ayer Dombrovskis, estos pronósticos fueron elaborados por parte de los técnicos comunitarios en la hipótesis del control de la epidemia. Pero, en las últimas semanas, muchos países europeos han vivido rebrotes y es difícil pronosticar si los servicios de salud europeos deberán enfrentarse a una nueva ola. «Necesitaremos ver cómo se desarrolla la situación epidemiológica», declaró el comisario.

Al igual que todos los años, el Gobierno español debe enviar su borrador de presupuestos a Bruselas antes del día 15 de octubre, dentro del procedimiento conocido como semestre europeo. Además, este año Sánchez también deberá remitir a la Comisión Europea un plan de proyectos y reformas para poder optar a los 140.000 millones de euros correspondientes a España del fondo de reconstrucción europeo para hacer frente al coronavirus. De esta cantidad, 72.700 millones se canalizarán a través de subvenciones directas. Se espera que los fondos lleguen a principios de 2021 y que el 70% se ejecuten entre ese año y 2022.