Las aerolíneas reducen su ya limitada oferta ante la falta de demanda agudizada por los rebrotes

El tráfico aéreo no se recupera y las compañías anuncian reducciones de vuelos para septiembre

No hay pasajeros para tantos aviones en servicio. Ni siquiera en un momento en que las aerolíneas han dejado ya miles de aparatos en tierra para ajustar su tamaño a la menguante realidad a que el coronavirus ha conducido al transporte aéreo. Los rebrotes han truncado por el momento las esperanzas que el sector tenía depositadas en la campaña veraniega para una recuperación gradual de su actividad y se preparan para una campaña de otoño e invierno muy complicada, con recortes adicionales en la oferta sobre los que ya habían tenido que hacer cuando recuperaron la actividad comercial a finales de junio y principios de julio.

Ryanair, la aerolínea que más viajeros transporta en Europa, anunció a principios de semana que va a reducir un 20% su capacidad durante los meses de septiembre y octubre debido a que, en los últimos diez días, las reservas han caído de forma notable debido a las restricciones para viajar introducidas por los países de la UE. “Estos recortes en la capacidad y reducciones de frecuencia para los meses de septiembre y octubre son inevitables” por la falta de pasajeros, afirmó un portavoz de la aerolínea en un comunicado. Los ajustes de Ryanair afectarán a España. La compañía irlandesa es la que más pasajeros transporte en nuestro país. Y en el transporte aéreo español pintan bastos. El número de pasajeros llegados a España en vuelos internacionales de bajo coste en julio ascendió a 1.284.555 personas, un 78,6% menos en comparación con el mismo mes de 2019, según los datos publicados ayer por Turespaña, dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Se trata del quinto mes consecutivo en el que las llegadas de pasajeros a España descienden.

Más ajustes

La gran rival de la irlandesa en el segmento del “bajo coste”, easyJet, también ha anunciado que irá adelante con sus planes de cerrar sus bases en los aeropuertos de Stansted, Southend y Newcastle. La medida supondrá que todos los vuelos con origen o destino en Southend serán cancelados a partir del 1 de septiembre. Los de Standsted y Newcastle se ofrecerán desde otros aeropuertos, pero no todos, pues algunos también serán cancelados.

A las aerolíneas españolas, la pandemia también les está condicionando sobremanera. Air Europa anunció el miércoles que va a cancelar las operaciones que tenía previstas en septiembre para los vuelos hacia y desde Argentina, Bolivia, Colombia, Paraguay y Perú. La compañía ha explicado que esta decisión se produce debido al cierre del tráfico de pasajeros por la pandemia de coronavirus en algunos países de América. La decisión constituye un duro revés para la compañía por cuanto los vuelos de largo radio a Suramérica constituyen el grueso de su negocio.

Iberia, ante la difícil coyuntura provocada por el coronavirus, ha optado por no hacer una programación a largo plazo y va publicando mes a mes su programa. “Volamos a cincuenta países y debemos ver cómo evolucionan los diferentes mercados. Estamos muy pendientes de la evolución de la demanda”, explican desde la compañía, que reconocen que tienen que hacer ajustes “casi diarios” ante la cambiante evolución de la pandemia.

S&P calcula un desplome del sector este año del 70%

A medida que los rebrotes han ido complicando la situación de la crisis sanitaria del coronavirus, las restricciones para volar se han endurecido, lo que está empeorando las expectativas del sector aéreo. La agencia de calificación crediticia Standard&Poor’s (S&P) estima que el tráfico aéreo de pasajeros se reducirá entre un 60% y un 70% a nivel global en 2020 frente al año anterior, unas previsiones más pesimistas que las que realizó a finales de mayo, cuando pronosticó una caída de entre el 50% y el 55%. Para el año próximo, calcula que la caída oscilará entre el 30% y el 40%. Pero si algo ha quedado demostrado es que hacer pronósticos con la Covid-19 campando por el mundo es un ejercicio osado. “Es imposible predecir el ritmo, el alcance y el momento de la recuperación en los patrones de viaje con certeza. Es probable que continuemos revisando nuestras suposiciones a medida que la pandemia siga evolucionando”, matizó la agencia, que reconoció el alto grado de incertidumbre sobre la evolución del Covid-19, que “seguirá siendo una amenaza hasta que haya una vacuna ampliamente disponible, lo que puede no ocurrir hasta la segunda mitad de 2021”.