Otra semana de turbulencias para el Ibex 35

El selectivo ha retrocedido en su cotización hasta los 6.960 puntos, cifra con la que cierra otra semana ciertamente errática

El selectivo español finaliza otra semana errática en términos de cotización, de nuevo lidiando con su barrera psicológica en los 7.000 puntos. Tras haber observado notables cambios en su nivel de precios en las últimas sesiones, habiendo llegado a perfilar los 7.200 puntos en el ecuador de la semana, no ha conseguido consolidarse por encima del soporte principal anteriormente mencionado.

En una semana marcada por varios eventos macroeconómicos en Zona Euro y EEUU, los resultados sobre la renta variable global han sido mixtos. Algunos de los datos más recientes, como los de PMI manufacturero y de servicios, han sido deplorables para países como Francia, relativamente razonables para Alemania y por encima de las expectativas en EEUU. En este último, el calendario de resultados empresariales también ha tenido un notable impacto sobre la renta variable americana, haciendo hincapié en los máximos históricos de Tesla (ya cotizando por encima de 2000 dólares por acción) o la confirmación de nueva vacuna contra el COVID-19 a cargo de la farmacéutica Pfizer, que han impulsado los índices hacia nuevos máximos históricos. Paralelamente, el movimiento en el mercado de metales preciosos también ha tenido su influencia sobre el mercado en la segunda mitad de la semana, explicando también parte de la salidas de capital hacia activos refugio, que en el caso de la renta variable europea la práctica totalidad de los índices hayan recortado parte de sus ganancias.

En el caso del IBEX-35, pese a comenzar la semana con buen pie e incluso atravesar la frontera de los 7.100 puntos, el selectivo ha retrocedido en su cotización hasta los 6.960 puntos, cifra con la que cierra otra semana ciertamente errática y sin perspectivas de continuar escalando hacia su primer objetivo en 7.250 puntos, al menos a corto plazo.