2.000 euros, el coste sanitario inasumible de microempresas y autónomos para cumplir con la normativa anticoronavirus

Si el empresario debe hacer frente cinco pruebas PCR de media a sus trabajadores la factura subiría otros 1.000 euros. Cepyme advierte de que es un coste inasumible para muchos pequeños empresarios

La Confederación Española de la Pequeña y la Mediana Empresa (Cepyme) teme que la adaptación de las empresas más pequeñas y sensibles a las inversiones extraordinarias tenga un coste inasumible para muchas de ellas. Según sus estimaciones, el cumplimiento de las medidas sanitarias en el puesto de trabajo tiene un coste medio de más de 2.000 euros para una microempresa de cinco empleados o para autónomos con empleados a su cargo. La patronal de las pymes advierte de que la adaptación a las actuales condiciones sanitarias debido al covid-19 tiene un “gran coste” para las pymes, que han llevado a cabo medidas de prevención, como la reorganización de los puestos, los turnos o la realización de pruebas PCR; de protección, instalando mamparas, barreras de seguridad o entrega de Equipos de Protección Individual (EPI), y de higienización, con la limpieza periódica de los puestos de trabajo y espacios comunes o la puesta a disposición de gel hidroalcohólico.

En concreto, Cepyme estima que, a esos más de 2.000 euros, una microempresa puede sumar casi otros 1.000 euros si realiza pruebas PCR, con un coste medio de 180 euros por cada una. Esta situación supone “un importante desembolso en un momento en el que la actividad económica se encuentra dañada y todavía muy paralizada para la mayoría de ellas”, según la patronal.

Esto puede significar un desembolso tan importante para una pyme en un momento en el que la actividad económica “se encuentra dañada y todavía muy paralizada para la mayoría de ellas”, que puede hacer inviable su vuelta ala actividad. Asimismo, la patronal de las pymes ha destacado que para que las pruebas PCR fueran realmente efectivas deberían realizarse de manera periódica. No obstante, el coste hace “totalmente inviable” esta medida, sobre todo para las empresas más pequeñas. Por ello, y dado que el coronavirus es un problema de salud pública que no tiene naturaleza laboral, Cepyme considera que el coste de las pruebas PCR debería ser asumido por el erario público.

La patronal ha señalado que el cumplimiento de las medidas sanitarias y la realización de pruebas PCR es vital para las pymes dada la pérdida en contratos y servicios contratados que supondría para la mayoría una cuarentena obligatoria a sus equipos de trabajo o el cierre del negocio cuando aparece un positivo. La Confederación también apunta que muchas empresas optarán por fórmulas mixtas -entre trabajo presencial y teletrabajo- a partir de septiembre para “garantizar tanto su funcionamiento como la seguridad y salud de los trabajadores”. Además, se están generalizando los turnos alternos, con coordinación de desplazamientos o, por ejemplo, con el establecimiento de horarios especiales de entrada y salida, a fin de evitar una coincidencia masiva de trabajadores en los espacios laborales y minimizar así el riesgo de contagio. Pero todo ello tiene un coste que, en muchos casos, el microempresario no podrá asumir a medio plazo.