31 de agosto: el día que se destruyeron 211.000 empleos

Solo se ha recuperado el 20% del empleo perdido durante la pandemia. El paro suma 737.000 desempleados más que hace un año y se han perdido 527.851 afiliados en doce meses

El mes de agosto ha devuelto los números rojos a las listas de desempleo, con un aumento de 29.780 parados registrados en las oficinas del Servicio Estatal Público de Empleo (SEPE). Pero el Gobierno quiso hacer una lectura positiva de este dato –tradicionalmente negativo por el fin de la campaña turística–, ya que ha sido el menor incremento en este mes desde 2016, en plena fase expansiva tras la Gran Crisis de 2008. Sin embargo, el volumen global de parados se situó en 3.802.814 desempleados, su nivel más alto en un mes de agosto desde 2015, una cifra muy por encima de la registrada en el mismo mes de 2019, cuando el número de desempleados ascendía a 3.065.804. De este modo, el golpe de la crisis deja un total de 737.010 parados más que hace doce meses, un 24,04% más.

Estos datos ponen de manifiesto que, a día de hoy, solo se ha recuperado el 20,6% del empleo perdido durante la crisis y que la recuperación en forma de V asimétrica que auguró la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, será más asimétrica de lo esperado. Desde el final de abril, cuando se alcanzó el mínimo de ocupación y el máximo de desempleo, se han recuperado casi 195.000 empleos de los 948.000 que se perdieron desde mediados de marzo hasta abril, lo que equivale al 20,6% citado. Estas cifras demuestran que la recuperación sigue siendo parcial, lenta y sectorial, ya que el turismo y el sector servicios en general continúan con unas elevadísimas cotas de desempleo y de trabajadores ERTE.

Precisamente, agosto cerró con 812.000 personas en dichos expedientes, frente a los casi 3,4 millones que llegaron a estarlo a finales de abril. Esto representa 306.104 personas menos que un mes antes. 2,5 millones de trabajadores han vuelto así ya a la actividad desde los máximos registrados el 30 de abril. Con los datos del paro y de los ERTE sobre la mesa hay que considerar que las personas aún afectadas por estos expedientes temporales no figuran como demandantes de empleo, por lo que las cifras reales de falta de actividad, tanto en el ámbito laboral como de la economía real en su conjunto, son sensiblemente superiores a las marcadas por los registros oficiales.

Respecto a la afiliación media a la Seguridad Social, esta creció en agosto en 6.822 personas respecto a julio, hasta totalizar 18.792.376 ocupados. Sin embargo, ha perdido 527.851 afiliados en doce meses. Además, el balance entre el primer día y el último de agosto fue claramente negativo, al perderse en el camino 82.541 empleados, con la particularidad de que solo el 31 de agosto se dieron de baja 211.566 personas coincidiendo con el fin de la temporada alta de verano.

El secretario de Estado de Seguridad Social, Israel Arroyo, defendió ayer en la rueda de prensa que presentó los datos mensuales que en el primer día de septiembre ya se recuperaron 150.000 ocupados de las 212.000 bajas que se produjeron el último día de agosto, a las que relacionó con la «excesiva temporalidad» del mercado de trabajo español y que es un dato «normal dentro de su anormalidad». Arroyo destacó también que, pese a que agosto es un mes en el que se produce una «fuerte» destrucción de empleo, el incremento de afiliados medios en 6.822 frente a julio es un «récord positivo», puesto que es el primer agosto de la serie histórica en el que se crea empleo. También indicó que ya se ha recuperado más de la mitad del millón de afiliados que se perdieron por la crisis y el Régimen de Autónomos casi todo el empleo que perdió entre marzo y abril.

Su entusiasmo en esta última afirmación no fue compartido por las asociaciones de autónomos, cuya afiliación sigue estancada. El RETA contó en agosto con 3.263.160 afiliados, con un pírrico aumento de 402 (+0,01%). Estas asociaciones advierten de que sectores como el comercio o la hostelería sufrirán un desplome sin precedentes cuando se contabilicen los datos actualizados de septiembre, y será aún peor al final del año. Desde UPTA calculan que al menos un 20% de los pequeños comercios no llegará a final de año. En esta misma situación se encuentra la industria manufacturera, con una disminución de 4.224 trabajadores autónomos con respecto al verano pasado. En ATA auguran una sangría de miles de empleos y cierres de empresas y negocios de trabajadores por cuenta propia en los próximos meses.

Los datos más sectorizados aportaron malas cifras en construcción e industria, pero el sector con peor comportamiento fue el de servicios, con 20.216 parados más, algo que desde el Ministerio de Trabajo se atribuye exclusivamente a la caída del turismo. Por comunidades, el paro bajó en ocho regiones, encabezadas por Navarra (-1.078), Cantabria (-763) y Extremadura (-548). En cambio, subió en las nueve restantes, destacando negativamente Cataluña (11.293), Madrid (6.260) y la Comunidad Valenciana (5.694).