Movilidad a la carta

La transformación vivida por las grandes ciudades se ha visto acompañada de nuevos hábitos en los desplazamientos de los ciudadanos, que exigen modelos más eficientes y ecológicos

Las grandes ciudades se han visto inmersas en una importante transformación en los últimos años. Los ciudadanos reclaman ciudades con menos contaminación, menos ruidosas, con más espacio. Y por eso el urbanismo evoluciona creando nuevos entornos más sostenibles y agradables para el ciudadano; y con ello la movilidad. En este entorno, y como respuesta a estas necesidades, han surgido nuevas alternativas de micromovilidad que permiten ir de un lado a otro de la ciudad, de forma rápida, eficiente, sin ruido y sin emisiones que se están consolidando en los grandes núcleos urbanos.

Este proceso de transformación parece que se acelera a raíz de las consecuencias en la movilidad derivadas de la pandemia del coronavirus. Por este motivo, a día de hoy resulta difícil predecir hasta qué punto se acelerarán los cambios de hábitos en el ámbito de la movilidad urbana en la llamada «nueva normalidad», pero todo parece indicar que los servicios de movilidad urbana se consolidan como una tendencia al alza.

En este sentido, SEAT hace tiempo que trabaja para adaptarse a la transformación que presenta la nueva movilidad urbana y ya cuenta con dos patinetes eléctricos y una moto 100% eléctrica en su portfolio, algo que hubiese sido impensable para una empresa automovilística hace tan solo unos años. La ambición de la compañía es adaptarse a las necesidades que están demandando los ciudadanos con un portfolio de productos atractivo y que seguiremos ampliando. Hoy SEAT cuenta con una marca especialmente dedicada a la movilidad urbana: SEAT MÓ, a través de la cual trabajamos en nuevas soluciones que contribuyan a una movilidad más eficiente, sostenible y segura.

Y es que, en este nuevo escenario, hay una pieza clave: los jóvenes. Sus gustos y actitudes son muy diferentes a las de las generaciones que les preceden y la evolución de sus hábitos en el ámbito de la movilidad evolucionan a un ritmo frenético. Por poner un ejemplo, la intención de sacarse el carnet de conducir antes de los 35 años ha disminuido un 50% en los últimos diez años; y la edad media de compra del primer coche nuevo ha aumentado de los 33 a los 38 años. Esto, unido a la consolidación de los servicios de movilidad compartida pay-per-use, nos han llevado a lanzar un servicio de motos eléctricas compartidas en Barcelona que, una vez consolidado, podría extenderse a otras ciudades.

Este servicio también está disponible a través de un modelo de suscripción pionero en el mercado, por el cual puedes disponer de una moto eléctrica, con todo incluido (seguro, mantenimiento y carga de la batería) por 150 euros mensuales, sin ningún compromiso de permanencia adicional. Además, hemos colaborado en el desarrollo de «Liquid Guard», un producto que permite una limpieza permanente de las motos ofreciendo unas medidas higiénicas que previenen la transmisión del COVID-19 sin necesidad de incrementar los costes operativos del servicio de motosharing y garantizando así la seguridad de las operaciones y de los usuarios.

Plataformas de movilidad

Avanzamos hacia una movilidad más personalizada con soluciones que se adecúan a cada necesidad y momento concreto, y que contribuyan sustancialmente a que los desplazamientos en ciudad sean más eficientes y prácticos. En definitiva, una movilidad a la carta donde el usuario se sitúa en el centro y donde las nuevas plataformas de movilidad adquieren un mayor protagonismo frente al vehículo privado.

El sector de la automoción se enfrenta a la mayor trasformación que ha vivido en sus cien años de historia. Nos enfrentamos a un cambio del modelo productivo con un fuerte impacto en toda la cadena de valor del sector. Compañías automovilísticas como SEAT avanzamos en convertirnos también en proveedores de soluciones de movilidad. Seguiremos fabricando coches, naturalmente, pero no será lo único.