Planas contribuye a la ruina de los ganaderos españoles comprando leche en Portugal

El ministro quiere destinarla a los programas de ayuda para personas necesitadas, según denuncia UPA

El Ministerio de Agricultura, que dirige Luis Planas, ha comprado a través del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) leche en Portugal destinada al programa de ayuda a las personas necesitadas, según ha denunciado la Unión de Pequeños Agricultores (UPA). Desde esta organización agraria no entienden que, a la vista de la situación complicada por la que atraviesa el sector español de vacuno de leche, con ingresos a la baja en los últimos meses y con las industrias presionando a los ganaderos para reducir esos precios y recortar las entregas, desde Agricultura estén comprando la leche en Portugal en lugar de hacerlo en España.

Desde la UPA han mostrado su compromiso con este tipo de iniciativas de ayuda alimentaria a las capas más desfavorecidas de la sociedad y más en estos momentos, pero, al mismo tiempo y, según su responsable de ganadería, Román Santalla, «no entendemos por qué no se aprovechan esos fondos para apoyar a los ganaderos lácteos españoles comprándoles la leche a ellos». También considera ilógico que se gaste dinero en promocionar los alimentos de España tanto en el interior como en el exterior, pero por detrás se recurra a productos de otros países para destinarlos a un programa solidario como este. Según Santalla, se ha puesto en contacto con el secretario general de Agricultura, Fernando Miranda, y con el presidente del FEGA, Miguel Angel Riesgo, responsables últimos de la operación junto a Luis Planas, para expresarles el malestar de los ganaderos ante estos hechos.

Por otro lado, la asociación Agromuralla, que agrupa a ganaderos de Lugo y La Coruña, ha denunciado ante la Agencia de Información y Control Alimentarios a varias industrias lácteas, entre las que figuran Lactalis, Reny Picot, Inleit, Leche Río y Danone, por lo que denominan prácticas ilícitas en los contratos. Según han explicado desde Agromuralla, las industrias han aprovechado la coyuntura de alerta sanitaria para presionar a los ganaderos con modificaciones a la baja en el precio que figura en los contratos. Finalmente, la Unión de Uniones ha denunciado por su parte que la crisis del coronavirus ha servido de excusa para bajar los precios de la leche en origen. Asimismo, ha señalado que los ganaderos se sienten presionados a la hora de aceptar nuevos contratos con precios más bajos.