El Banco de España augura un mayor desplome del PIB este año de hasta el 12,6%

Dibuja un panorama sombrío, con una salida del túnel más lenta en función de la intensidad de los rebrotes y alerta de un alza del paro de hasta el 22,1% el año que viene

Los rebrotes de Covid-19 registrados en las últimas semanas pasarán una elevada factura a la economía española este año y retrasarán su salida del túnel. Así lo advierte el Banco de España en sus últimas proyecciones macroeconómicas 2020-2022, recogidas en su informe trimestral sobre la economía española, en las que empeora sus predicciones ante la segunda oleada de la pandemia. En función de la intensidad de la misma y de las medidas que se deban adoptar para contener su avance, baraja dos escenarios económicos, con una horquilla de un mayor desplome del producto interior bruto que oscila desde el 10,5% hasta el 12,6%. La autoridad monetaria se muestra más pesimista, al rebajar su vaticinio de crecimiento de la economía en 2021, con un alza de entre el 4,1% y el 7,3% del PIB, y dibujar una senda de crecimiento moderada del PIB en 2022 de entre el 1,9% y el 3,3%, en función de cómo evolucione los contagios por Covid-19 en los próximos meses. Con estas cifras, dibuja un panorama más sombrío que en sus anteriores proyecciones de junio, en las que auguraba una caída de la economía del 11,6% en este año, un repunte del 9,1% en el próximo y un alza del 2,1% en 2022.

De ahí que avise de una “distorsión sin precedentes” en la actividad económica como consecuencia de la pandemia, así como de la elevada incertidumbre que planea sobre la salida del túnel de la recesión económica, muy condicionada a la evolución epidemiológica. Este hundimiento de la economía se traducirá en un incremento de la tasa de paro en media anual de entre el 17,1% y el 18,6% este año, porcentaje que subirá hasta el 22,1% el próximo ejercicio para comenzar a descender hasta el 20,2% de la población activa en 2022, frente al 17,4% pronosticado por el Banco de España en junio pasado. De esta manera, alerta de un impacto “muy severo” de la crisis sanitaria en el mercado de trabajo. No obstante, los Ertes y el cese de actividad de los autónomos han amortiguado, en cierta medida, la destrucción de empleo.

En este contexto, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, descarta una recuperación rápida de la economía tanto por la evolución reciente de los indicadores epidemiológicos como de los de actividad económica. Así, prevé una caída de la tasa interanual de entre el 9,5% y el 12,3% en el tercer trimestre, que se corresponde con avances intertrimestrales del 16,6% y el 13%, respectivamente. Según Arce, la vigorosa recuperación registrada desde mayo ha perdido fuelle en los meses de verano.

Incertidumbre

Ante ese panorama nada halagüeño, el Banco de España avisa de su dificultad a la hora de realizar unos pronósticos certeros debido a la “limitada información disponible” sobre la magnitud de los repuntes de contagios en las últimas semanas y la incertidumbre sobre su evolución. De ahí que opte, en esta ocasión, por dos escenarios macro basados en la existencia de una vacuna efectiva contra la Covid-19 tras el segundo trimestre de 2021, en la extensión hasta el 30 de septiembre de los Ertes y de la prestación por cese de actividad de autónomos, en el fondo de 16.000 millones a las autonomías y en la ampliación de la línea ICO. Sin embargo, estas previsiones no tienen en cuenta los fondos europeos, dada la “elevada incertidumbre” sobre la cuantía, el calendario para su recepción o la composición del gasto. Al no tener en cuenta estos fondos en ninguno de sus dos escenarios, deja entrever las dificultades para una aprobación en tiempo y en forma de los Presupuestos Generales del Estado de 2021, que el Gobierno debería remitir a Bruselas este otoño, junto a un plan de reformas para los próximos tres años, y cuya entrada en vigor es clave para recibir los 140.000 millones de euros de fondo de reconstrucción europeo. No obstante, el Banco de España calcula que estos fondos podrían tener un impacto positivo sobre el PIB de 2021 y 2022 de alrededor de dos puntos en cada ejercicio.

Escenarios

La autoridad monetaria diseña su escenario 1 teniendo en cuenta que la aparición de rebrotes requeriría solo de medidas de contención de ámbito limitado a nivel geográfico y ramas afectadas, con alteraciones relativamente limitadas de la actividad económica y mayor incidencia en ocio, hostelería y turismo. El escenario 2 se basa en una mayor intensidad de los rebrotes, que no precisarían de medidas de distanciamiento tan estrictas como en marzo, pero sí limitaciones que afectarían en mayor medida a la actividad de las ramas de servicios, especialmente a los sectores del turismo y de la construcción.

Por si fuera poco, no descarta que en los próximos trimestres se materialicen desarrollos epidemiológicos más desfavorables que los considerados en el escenario 2, que comporten la necesidad de introducir limitaciones sobre la movilidad o la actividad de mayor calado, o que surjan obstáculos que supongan algún retraso en el calendario de obtención y distribución de un remedio efectivo para la Covid-19. Por eso no cierra la puerta a que el deterioro en el potencial de crecimiento de la economía pueda empeorar aún más y sea más acusado que el de sus actuales previsiones.

La pandemia tendrá su fiel reflejo en el déficit de las cuentas públicas, que crecerá hasta el 12,1% del PIB este año, más de un punto respecto a la anterior previsión de la entidad emisora, que también empeora sus previsiones de desfase público en 2021 y 2022. Así, pronostica una leve contención del déficit el próximo año de hasta dos puntos y de hasta tres en 2022. Mientras, dibuja una tendencia alcista de la deuda pública este y los dos próximos ejercicios, que se disparará hasta el 128,7% en 2022, diez puntos porcentuales más que en su anterior estimación.

El desplome de la economía mantendrá en una línea de contención los precios al consumo, con una caída de hasta tres décimas del índice armonizado de precios al consumo este año, para registrar un alza moderada del 0,8% en 2021 y del 1,1% en 2022 en el escenario 2, subida similar a la del 1, en un contexto de recuperación gradual de la demanda y de una cierta aceleración del componente energético de los precios. La inflación, por tanto, subirá hasta el 1% el próximo año y dos décimas más en 2022.