Nueve de cada diez contratos realizados este verano fue temporal

La crisis del turismo y el parón de la industria desploman las contrataciones un 28%. El sector servicios registró el mayor recorte, del 33,9%

Los malos datos de empleo registrado el pasado de mes de agosto -el volumen total de parados se situó en 3.802.814 personas, su nivel más alto en un mes de agosto desde 2015- han tenido un similar reflejo en el número de nuevas contrataciones, que se desplomaron un 28,2% en los meses de julio y agosto con respecto al mismo periodo del año pasado. Y todo pese al tirón que tuvieron algunas actividades tradicionalmente en alza durante el verano, como la hostelería o la agricultura, pero que esta vez ha estado muy por debajo de lo esperado tras el fin del estado de alarma y la recuperación de la actividad. Los rebrotes y las nuevas restricciones activadas para controlar la situación sanitaria han lastrado claramente la contratación.

Pero el dato más negativo hay que buscarlo en los tipos y la calidad de los contratos. Pese al recorte en el número de contrataciones registrado, la tasa de temporalidad se mantiene en unos niveles altísimos. Durante este verano nueve de cada diez contratos realizados fue temporal, con 2,4 millones eventuales frente a 237.380 indefinidos, una cifras que mantienen los problemas de dualidad del mercado laboral español, al que no afecta ni la caída de las contrataciones ni la situación derivada de los confinamientos y restricciones por la pandemia.

Según los últimos datos de los Servicios Públicos de Empleo (SEPE), el mercado laboral perdió en un año 1,1 millones de contratos de trabajo, pasando de los 3,7 millones firmado en el verano de 2019 a los 2,6 millones activados en los dos meses centrales del verano -julio y agosto-. Y todos los sectores económicos registraron descensos en sus contrataciones, con caídas del 14,5% en industria, con 332.732 contratos; del 11,9% en agricultura, con 318.405, y del 5,9% en construcción, con 184.297, mientras que el sector servicios registró el mayor recorte, del 33,9%, con 1,8 millones de contratos, según datos recogidos por Efe.

Dentro del sector servicios, comidas y bebidas, aunque siguieron tirando del empleo con 319.878 contratos durante julio y agosto pasados, recortaron sus contrataciones el 46,8% respecto a los 600.000 del año anterior. Junto a la restauración, los servicios de alojamiento contabilizaron 70.562 contratos, el 66% menos, de forma que las contrataciones de la hostelería se quedaron en la mitad de los 808.000 del verano de 2019. Por detrás, la actividad que mayor número de contratos realizó fue la agricultura, ganadería y caza, con 306.208, aunque también se redujeron, un 12%, respecto a julio y agosto de 2019. Asimismo, destacan los 186.805 contratos del comercio minorista (25,6% menos), los 131.037 de los servicios a edificios y actividades de jardinería (16,5% menos), los 120.390 de la industria de la alimentación (12,6 % menos) o los 113.148 de almacenamiento y actividades anexas al transporte (7,6% menos).

Las actividades que más recortaron, a la mitad o más, sus contrataciones durante este verano fueron las agencias de viajes (86,7%), el transporte aéreo (82,4%), las actividades de creación, artísticas y espectáculos (71,6%), los servicios de alojamiento (65,9%) y las actividades de juegos de azar y apuestas (65,7%). También la publicidad y estudios de mercado (61,4%), las actividades de bibliotecas, archivos, museos y otras actividades culturales (59,7%), la extracción de crudo de petróleo y gas natural (56,2%) y las actividades de alquiler (51,4%). Por el contrario, unas pocas actividades registraron incrementos en el número de contrataciones este verano, como las telecomunicaciones, que realizaron 5.662 contratos laborales, el 16,8% más. Le siguieron las actividades de los hogares como empleadores de personal doméstico, que incrementaron sus contratos un 11,7 %, hasta 38.497; la fabricación de material y equipo eléctrico, un 11%, hasta 7.021, y las actividades postales y de correos, un 10,8%, hasta 47.232.