¿Qué es el euribor?

La mayoría de las hipotecas a tipo variable en España están ligadas a este indicador

Cada fin de mes, la mayoría de los propietarios españoles que tienen un préstamos hipotecario a tipo variable consultan la cotización con la que el euribor va a cerrar el periodo. Les va en ello una parte importante de la cuota hipotecaria que tienen que pagar a su entidad financiera. Muchos, seguramente la mayoría, lo hacen sin siquiera saber qué es el tan mentado euribor a pesar de la importancia que para sus finanzas tiene.

El euribor es el acrónimo de Euro Interbank Offered Rate. Es decir, el tipo interés al que se prestan el dinero los bancos europeos entre sí. Para realizar su cálculo, se toman los datos que comunican los principales bancos del continente sobre los tipos de interés que aplican en sus operaciones. En el caso de España, las entidades encuestadas son BBVA, Banco Santander, CaixaBank y Cecabank. El indicador sólo se aplica a los bancos que operan en la eurozona de la Unión Europea.

Aunque la cotización del euribor se publica de forma diaria, la mayoría de las hipotecas variables españolas están referenciadas al semestral o el anual. En febrero de 2016, y como consecuencia de las secuelas que tuvo en la economía europea la Gran Recesión, el indicador entró en terreno negativo y el pasado mes de septiembre marcó su mínimo histórico en el -0,411%. Esto, como cualquier mes en que cotiza en negativo, significa que los hipotecados que tengan que revisar un préstamo hipotecario variable sujeto al euribor verán reducida su cuota.

Cuando el euribor comenzó a adentrarse en terreno negativo, se suscitó el debate sobre si podría llegar un punto en que los bancos tuvieran que devolver dinero a sus clientes. Pero las entidades financieras aseguraron que tal circunstancias es un sinsentido que iría en contra de la naturaleza de su negocio.

A pesar de ser el índice más empleado para las hipotecas variables, el euribor ha sido objeto de manipulación por parte de las entidades financieras, lo que llevó a la Comisión Europea a imponer fuertes multas en 2013. Para evitar nuevos fraudes, el Banco Central Europeo (BCE) tomó la decisión de modificar el sistema estadístico para conformarlo. Pero su iniciativa fracasó dando paso al lanzamiento de un nuevo índice de referencia.