El cerrojazo de Illa pone en riesgo el regreso de 728.900 trabajadores

El 53% de los afectados por un ERTE se concentra en los cinco sectores más sensibles a las restricciones y el confinamiento. El 20,5% de ellos vive en Madrid

La tenue recuperación del mercado laboral se está viendo lastrada por la incapacidad del Gobierno para insuflar confianza en la economía. Ya ocurrió con la nefasta gestión veraniega, que ha arruinado la temporada turística con un desplome nunca visto de la llegada de visitantes extranjeros, y ahora los palos de ciego que da el Ejecutivo, cuya única medicina ante la crisis generada por un virus parece ser la «hibernación» y el confinamiento radical tras siete meses de pandemia, amenaza con retirar la respiración asistida a una aún débil recuperación.

Y como siempre en estos casos será el mercado laboral el primero en padecer las consecuencias de las recetas del Gobierno. Los primeros en verse afectados serán los trabajadores en una situación más precaria.

En este caso, los miles de empleados que se encuentran cobrando el cheque del paro a cuenta de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), cuyo regreso a la actividad se vuelve cada semana más difícil por la incapacidad para controlar los rebrotes sin medidas restrictivas que ahonden más la herida económica.

Aunque desde abril se han activado 2,6 millones de trabajadores en ERTE, de acuerdo con los datos de la Seguridad Social, a cierre del pasado mes permanecían en un ERTE 728.909 trabajadores, 83.529 personas menos que en agosto. Del total de trabajadores en ERTE, 605.861 se encuentran en procesos de fuerza mayor por el Covid-19 y 123.048 en un ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción (ETOP).

Según los propios datos de la Seguridad Social, los trabajadores en ERTE se concentran en un número reducido de sectores, los más afectados por las restricciones sociales, de movilidad y horarias. De hecho, el 53% de los «parados temporales» que aún esperan reincorporarse a sus antiguos empleos pertenece a los sectores de la restauración, la hostelería, el comercio y el turismo. Cualquier «cerrojazo» extra puede suponer la puntilla para sus esperanzas de recuperar sus empleos a corto y medio plazo.

Se trata de los 385.621 trabajadores acogidos a ERTE más sensibles a los planes del ministro de Sanidad, Salvador Illa, para volver a decretar cierres masivos de actividades y a restringir los movimientos de los ciudadanos ante la imposibilidad de controlar los rebrotes. Los datos de la Seguridad Social reflejan que 136.821 trabajadores afectados por un ERTE a finales de septiembre pertenecen al sector de los servicios de comidas y bebidas, 116.710 trabajan en empresas que ofrecen servicios de alojamiento, 59.752 lo hacen en el comercio minorista y 47.498 en el mayorista y que 24.840 trabajadores de las agencias de viajes y operadores turísticos siguen en ERTE.

El resto de afectados se concentra a su vez en sectores como el transporte terrestre y aéreo, en los talleres, el taxi, la educación, las actividades deportivas, recreativas y de entretenimiento, actividades todas ellas muy sensibles a los planes de Illa.

Se da la circunstancia de que el 20,5% de los trabajadores en ERTE se concentra en la Comunidad de Madrid y que de esos 149.875 empleados en situación de paro temporal, la inmensa mayoría están relacionados con actividades vinculadas a los servicios, el comercio y la hostelería, los sectores damnificados por los cerrojazos persistentes del Gobierno.

Además, la apuesta de Illa por ampliar las restricciones dificulta aún más la salida del paro a los 3,7 millones largos de desempleados que están inscritos en la búsqueda de empleo, la mayoría de los 4,5 millones de trabajadores inactivos que aún acumula España a cierre del pasado mes, si contamos los trabajadores en ERTE.

Solo se recupera la mitad del empleo perdido

Lo reconoció el ministro de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, respecto a los positivos datos de empleo de septiembre: «Va a ser complicado mantenerlos». Y es que en septiembre se crearon 84.013 puestos de trabajo, lo que redujo el paro en 26.329 personas. Con esta cifra, España solo ha recuperado la mitad del empleo destruido en las semanas de «hibernación» y confinamiento: de los 855.000 puestos de trabajo triturados en mes y medio se han recuperado algo más de 433.000.