Las cinco startups españolas que han logrado ser “unicornio”

Wallapop, Glovo, eDreams, Cabify e Idealista han alcanzado un valor que supera los 1.000 millones de dólares

El fondo sueco EQT Partners anunció este mes de septiembre la compra del portal inmobiliario español Idealista. El precio de la operación, 1.321 millones de euros, convierte a la compañía fundada por los hermanos Fernando y Jesús Encinar y César Oteiza en un «unicornio». Y no es que Idealista haya cambiado su naturaleza y se haya transformado en este ser mitológico, a cuyo cuerno se le atribuyen propiedades mágicas. Este término utilizado por primera vez por la influyente Alieen Lee, fundadora de Cowboy Ventures, y que tiene mucho que ver con los sueños y la ilusión, trasladado al ámbito empresarial, hace referencia a una «rareza». Con el mismo, se designa a compañías de marcado perfil tecnológico que, partiendo prácticamente de cero, pero con una idea innovadora, las conocidas como startups, han conseguido en alguna de las etapas de levantamiento de capital alcanzar o superar un valor de 1.000 millones de dólares, un verdadero sueño hecho realidad.

Aunque el Olimpo de estas compañías está copado por empresas estadounidense y, ahora, también chinas, España, cuenta, además de con Idealista, con sus propios «unicornios ibéricos». Wallapop, con un valor que ronda los 1.000 millones de euros; Cabify, con 1.400 millones; Glovo, con 1.176 millones, y eDreams, la primera que alcanzó esta consideración y que, el momento de su salida a Bolsa en 2014, valía 1.500 millones de euros, forman el selecto club de compañías que sin recurrir a los mercados han logrado rebasar la barrera del billón de dólares. Entre todas, suman un valor que supera los 6.000 millones de euros. Si nos pusiéramos nostálgicos, y nos retrotrayésemos a la época de la peseta, su valor superaría el billón de la otrora moneda nacional.

Cuando una startup comienza parte con una premisa básica: sobrevivir. La vida media de una compañía de este tipo es de apenas dos años, según datos del Barómetro de Emprendimiento 2019.

Si logran rebasar esta barrera y salir adelante, pasando de lo que se denomina «fase semilla», quizá su periodo más crítico, se marca nuevos objetivos: el de crecer y expandirse, para, al final del ciclo, dar el salto a la «fase exit», en la que la compañía considera su salida a Bolsa o es vendida a una empresa mayor, convirtiendo a sus fundadores en millonarios.

Todo emprendedor que comienza un negocio de este tipo tiene en su cabeza los casos de éxito de Silicon Valley, cuna de la grandes startups mundiales. Compañías que empezaron prácticamente de la nada y que se han convertido en verdaderos gigantes en sus distintos sectores. Uber, Airbnb, Pinterest, Spotify, Dropbox o Snapchat son un claro ejemplo de este éxito empresarial.

No obstante, el fantasma de la «burbuja» siempre planea sobre ellas. Un estudio se Squaring Ventures, elaborado por la Universidad de Stanford y la British Columbia, concluyó, tras analizar 116 «unicornios», que todos ellos, en mayor o menor medida, estaban sobrevalorados. Y es que, tal y como advertía, la práctica habitual a la hora de valorar una startup es tener en cuenta el precio de la acción a partir de la última ronda de inversión. A diferencia de una compañía tradicional, las startups pueden tener hasta ocho tipos de acciones diferentes.

Detrás de cada una de estas compañías se encuentra la historia de éxito de unos emprendedores, que un día tuvieron una idea brillante que triunfó en un entorno en el que el riesgo y el fracaso suelen ser una constante.

Wallapop

La app en la que se compra y vende de todo, desde un coche a una cama estilo Luis XVI

A Agustín Gómez, fundador de Wallapop, la aplicación en la que se compra y vende de todo se le ocurrió esta genial idea con otro amigo. « Queríamos una herramienta que conectase a gente. Nos atraía mucho el internet caliente, en oposición al internet frío, ese que te deja adquirir cosas, como Amazon o Privalia, pero que al final reduce todo a una transacción: compras, te lo envían a casa y ya está. Queríamos utilizar la tecnología para conectar a personas y esa idea la asociábamos muchísimo al barrio», según explicó en una entrevista concedida a la revista Vanityfair. Fundada en 2013, esta potencial empresa unicornio pronto se convertiría en una de las más exitosas del tejido empresarial español. Gómez consiguió cerrar un acuerdo de “Media for Equity” con Atresmedia que permitió a Wallapop dar a conocer su producto y crecer de manera muy rápida en las principales ciudades de España. Esta manera disruptiva de acceder al mercado de segunda mano rápidamente caló en la sociedad y su uso se extendió exponencialmente. Poco después, los VC’s nacionales e internacionales más importantes decidieron apoyar a Wallapop como inversores, incluidos Accel Business Partners, Bonsai y La Caixa. Desde 2018, Rob Cassedy ha asumido la dirección de la compañía como CEO, marcando un camino claro: fomentar una forma de consumo más responsable y sostenible, alargando la vida de los objetos. Wallapop tiene ya una comunidad de 15 millones de usuarios en España que suben de media unos 200.000 productos al día. Cuenta con 175 empleados con sede operacional en Barcelona y su facturación alcanzó en 2018 los 9,8 millones de euros. Obtuvo unos ingresos extraordinarios de 135 millones de euros, debido a la venta de las participaciones de su joint venture en los Estados Unidos con la compañía Letgo. Con este movimiento estratégico la compañía consolida su presencia en el mercado Español, donde es líder de su sector.

eDreams

La agencia de viajes oline surgida en las olas de California

eDreams fue el primer «unicornio» español. Aunque con sede en Barcelona, su origen está a miles de kilómetros. Concretamente, en los algo más de 9.500 que separan la Ciudad Condal de San Francisco. Las playas californianas y una afición compartida, el surf, reunieron a dos amigos de la infancia: Javier Pérez-Tenessa y Mauricio Prieto. Aunque el primero abandonó México a una edad temprana para instalarse en España con su familia, nunca perdió el contacto con su amigo. Ambos estudiaron sendos MBA en Stanford y Berkeley, donde tuvieron la oportunidad de empaparse de una nueva filosofía empresarial: la de la innovación y el emprendimiento. Pérez-Tenessa transmitió a Prieto su idea de trasladar el modelo de Silicon Valley a Europa, y así surgió eDreams. Un año más tarde, junto a James Hare, trasladaron la sede a Barcelona.

El proyecto inicial era bastante diferente a lo que acabó siendo. En principio, se concibió como una agencia de viajes online que ofertaba paquetes vacacionales de alta gama. Sin embargo, los fundadores pronto se dieron cuenta de que la mayor demanda estaba en otro segmento: el de los vuelos. A partir de ahí, eDreams comenzó a subir como la espuma. Tanto que en el periodo comprendido entre 2004 y 2007 fue la empresa de mayor crecimiento de Europa. En 2006, la firma estadounidense de capital riesgo TA Associates adquirió la compañía por un importe de 153 millones, y en 2010 Permira se convirtió en su accionista mayoritario. Un año más tarde, se fusionó con uno de sus competidores: Go Voyages, además de adquirir otras dos marcas: Opodo y Travellink, transformándose en eDreams Odigeo. En 2014, dio un paso más al comenzar a cotizar en la Bolsa de Madrid. Su valoración en el momento de su debut bursátil era de 1.500 millones de euros. Los fundadores abandonaron la compañía en 2015. Desde entonces, ocupa el puesto de CEO el estadounidense Dana Dunne.

Ya fuera de eDreams, Pérez-Tenessa se volcó en una de sus grandes pasiones, la música y, en la actualidad, es compositor y productor de Teatro Musical. Tanto él como Prieto siguen vinculados al mundo de las startups a través de sociedades de inversión o actuando como mentores de varias de ellas.

Glovo

La mayor plataforma bajo demanda fundada en la Europa continental

Óscar Pierre (Barcelona, 1992) forma parte de esa saga de emprendedores españoles que ha sabido aprovechar la tecnología para hacer negocio y cambiar la vida de las personas. Junto a Sacha Michaud fundaron Glovo a principios de 2015 en Barcelona. Una aplicación móvil desde la que uno puede pedir lo que quiera, desde comida, alimentos e incluso regalos. Después de estudiar en Georgia Tech y conocer de primera mano la emergente economía bajo demanda en Estados Unidos, Óscar volvió a su ciudad natal, Barcelona, para iniciar su propia compañía. Allí conoció a Sacha, un empresario experimentado en el mundo de la tecnología. A día de hoy Glovo es la mayor plataforma bajo demanda fundada en la Europa continental, con más de 100 millones de pedidos entregados y 9 millones de usuarios. Por cierto, el producto más solicitado a través de la app y servido a domicilio continúa siendo la hamburguesa, seguida de platos de la cocina japonesa como sushi o gyozas. El pollo en diferentes versiones -frito rebozado y en alitas a la barbacoa-, es el tercer producto más pedido. Glovo cuenta con 45.000 repartidos o «riders», calificativo que reciben porque van en bicicleta, capaces de entregar cualquier cosa siempre que quepa en la mochila que llevan colgada a la espalda. Tomada como ejemplo mundial de la nueva economía digital, Glovo ha conseguido tener 52.000 establecimientos asociados y estar presente en 19 países y más de 690 ciudades en todo el mundo. Alcanzó su estatus de unicornio en 2019 al conseguir una nueva inversión de 150 millones de euros superando así una valoración de 1.176 millones de euros. Su última gran operación ha sido la venta de su negocio en Latinoamérica a la alemana Delivery Hero por más de 230 millones, incluyendo una compensación de 60 millones.

Cabify

Una empresa de movilidad que da empleo a más de 1.000 personas

Cuando uno piensa en una startup española de éxito, recala en Cabify. Nació en 2011 y en 2017 pasó a ostentar el título de unicornio, con una valoración que asciende a 1.400 millones de euros. Cabify opera en casi 90 ciudades de 11 países, tiene más de 1.000 empleados y más de 400.000 conductores, además de 35 millones de usuarios registrados. En 2019 Cabify España ingresó 223 millones de euros, un 54% más que el año anterior y obtuvo beneficios por primera vez en nuestro país. Se definen como una plataforma de intermediación que conecta a usuarios particulares y empresas con las formas de transporte que mejor se adaptan a sus necesidades. ¿Cómo funciona? A través de una aplicación móvil uno puede solicitar un vehículo y elegir sus características. Además, los usuarios tienen más opciones para desplazarse, como son los taxis, motos y patinetes eléctricos de MOVO. Un modelo de movilidad disruptivo que se le ocurrió a Juan de Antonio, el fundador de Cabify. Ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid, completó su educación con un MBA en 2010 en la Universidad de Stanford, donde fue expuesto más agresivamente a oportunidades empresariales. Desde 2018, es la primera empresa del sector y a nivel global que compensa todo el CO2 que produce su actividad, además de estar comprometidos con reducir sus emisiones de dióxido de carbono un 15% cada año. Cabify forma parte de Maxi Mobility, un holding de empresas de marcas líderes en el sector de movilidad incluyendo Cabify e Easy. Acaba de recibir el identificativo «Garantía Madrid», que otorga la Comunidad de Madrid. Un distintivo que reconoce las buenas prácticas adoptadas por Cabify en materia de higiene y seguridad para garantizar la protección frente a los riesgos asociados al COVID-19.

Idealista

Una empresa de alquiler y venta de viviendas que vale hoy 1.321 millones de euros

La historia del portal inmobiliario Idealista es la historia de Jesús Encinar. Un emprendedor de 49 años que con tan solo 30 años y el apoyo de su hermano Fernando y amigo íntimo César Oteiza fundó en el año 2000 esta página web que permitía la búsqueda de viviendas por toda España. Se dice que adoptó el nombre de Idealista porque cuando pensaba en la idea, su madre le dijo: «¿cómo vas a montar una empresa?. Vaya panda de idealistas». Pero sí, su sueño se hizo realidad. Estudiante de Administración de Empresas en ICADE, dio el salto a Estados Unidos donde cursó un MBA en Harvard Business School y vivió la explosión de internet. De Boston saltó a San Francisco, allí abrió su primera cuenta de correo electrónico y se sirvió de internet para buscar piso. Inició su carrera profesional trabajando como consultor en Silicon Valley. Volvió a España tras conocer al que posteriormente sería su marido, Daniel Calamonte. Tras fundar Idealista -es llamativo que hasta los 40 años no se compró su primera vivienda, un ático en el céntrico barrio de Justicia de Madrid y sin pedir un crédito- consiguió que el fondo británico Apax Partners entrara en el accionariado en el año 2015, al adquirir el 80% de las acciones por 235 millones, lo que suponía valorar la compañía en 294 millones de euros. Cinco años después este imperio vale 1.321 millones de euros. A pesar de su venta al fondo sueco EQT, una compañía de inversión global con más de 62 billones de capital y 40 billones en activos gestionados en 19 fondos, los fundadores de Idealista se mantienen en el capital y conservan la mayoría de su porcentaje. Jesús Encinar, continuará liderando la compañía junto a su equipo gestor. Asentado en Milán, poco dado a las entrevistas, suele romper su silencio a través de su blog personal. Habla sin tapujos de su homosexualidad y en Twitter ha llegado a decir que «salir del armario le ha beneficiado». Recientemente esta red social le ha provocado más de una encendida discusión por sus críticas al Gobierno a cuenta de la gestión de la crisis del COVID-19. Uno de sus tuits que más polémica generó fue el publicado el 16 de abril después de que el Gobierno aprobara el ingreso mínimo vital que decía: «¿Dónde hay que apuntarse para la renta esa que regalan». Es para un amigo».

Nacidas en un garage y dueña de TikTok
Varias de las compañías tecnológicas más importantes del mundo nacieron en un garaje, un sótano o, incluso, una habitación que se utilizaba como trastero. Es el caso de Microsoft. Hewlett Packard o Amazon. De haber surgido hoy en día, formarían parte de las 400 empresas unicornio que existen en todo el mundo, y que están encabezadas por dos compañías chinas, Ant Financial, perteneciente al Grupo Alibaba, valorada en 150.000 millones de dólares, y Bytedance, la empresa dueña de la popular aplicación TikTok, cuyo valor se sitúa en los 75.000 millones, según TechCrunch