¿Cómo se obtiene energía de los posos del café?

Nestlé generará 125.000 toneladas al año de vapor a partir de estos residuos

Plaga las estanterías de los supermercados, de nuestros hogares, de bares y restaurantes, hoteles, oficinas y maquinas expendedoras. El café, el oro negro de la gastronomía, está presente en el día a día de millones de personas, desde que salen los primeros rayos de sol hasta que se ponen. Su elevado consumo tiene también una enorme repercusión medioambiental. Por ello, en los últimos años han surgido diversas técnicas para convertir los posos del café en energía y así reducir sus residuos. Sin ir más lejos, Nestlé ha puesto en funcionamiento en su fábrica de Girona -dedicada a la elaboración de café soluble y bebidas en cápsulas monodosis- una caldera que utiliza el poso resultante de la elaboración de café soluble para la obtención de vapor.

Generación de vapor

Por su elevado poder calorífico, los posos del café son el biocombustible adecuado para la generación de energía en forma de vapor. La caldera, que ha supuesto una inversión de 17,2 millones de euros, generará 125.000 toneladas de vapor al año, lo que supone una reducción de un 25% del consumo de gas natural en la fábrica, según las estimaciones de Nestlé.

La construcción de esta nueva caldera es fruto del compromiso global de Nestlé por el que todas las fábricas de café soluble de Nestlé utilizarán los posos de café como biocombustible. La fábrica de Girona produce al año unas 45.000 toneladas de posos de café y se prevé que el 80% del mismo se utilice para la generación de vapor mediante la nueva caldera.

En la fábrica de Nestlé en Girona, existen otras técnicas de generación de energía eficiente como es la cogeneración con turbinas de gas con la que se produce electricidad y, posteriormente, vapor gracias a una caldera de recuperación que aprovecha la energía térmica contenida en los gases calientes.

Otras técnicas

A partir de los posos de café también se puede crear biodiésel y pellet. El primero de ellos, se puede emplear en vehículos y el segundo, por ejemplo, en calderas de biomasa. Para convertir los posos de café en combustibles se pueden usar diferentes métodos de tratamiento de los residuos. Por ejemplo, mediante la fermentación de esos posos, se lleva a cabo un proceso de oxidación del que se obtiene bioetanol a partir del azúcar que contienen. En el caso de la pirólisis (descomposición a altas temperaturas en ausencia de oxígeno), permite obtener aceites que se transformarán en biocombustibles. Otro de los métodos más utilizados para dar una nueva vida a los posos del café es el prensado y pelletizado, que permite elaborar combustible de biomasa en forma de pequeñas porciones de material aglomerado con un potencial calórico superior al de la madera.

En 2015, investigadores de la Universidad de Jaén (UJA), con Francisco Javier Gómez de la Cruz al frente, pusieron en marcha un proceso de secado de los posos del café para obtener a partir de ellos varios biocombustibles, como biodiésel de las grasas, bioetanol de los azúcares y pellets de los posos desgrasados y sin azúcar.