IAG pierde 1.300 millones en el tercer trimestre con sus vuelos al 30%

Los ingresos bajan un 83%, pasan de 7.266 millones a 1.200

Un avión de Vueling, parte del grupo IAG EUROPA PRESS/UNSPECIFIED

El grupo aéreo International Consolidated Airlines (IAG), al que pertenecen British Airways (BA) e Iberia, informó este jueves de que los ingresos totales disminuyeron un 83% hasta 1.200 millones de euros aproximadamente en el tercer trimestre de 2020 en comparación con 7.266 millones de euros en el mismo periodo del año anterior.

En un comunicado divulgado hoy, antes de que anuncie sus resultados el 30 de octubre, IAG -formado por BA, Iberia, Aer Lingus, Vueling y LEVEL- señaló que el resultado de las operaciones antes de partidas excepcionales fue una pérdida de 1.300 millones de euros frente a un beneficio de 1.425 millones de euros en 2019.

Además, IAG comunicó que la capacidad de sus vuelos no será superior a un 30% comparado con 2019, en respuesta a la alta incertidumbre actual por la pandemia de la covid-19.

En su nota sobre sus resultados preliminares en el tercer trimestre -julio a septiembre, el grupo agregó que la posición de liquidez del grupo es sólida y que al 30 de septiembre disponía de una liquidez total de 6.600 millones de euros.

La capacidad de pasajeros, expresada en términos de asientos-kilómetros ofertados, se redujo un 78,6% en el trimestre, en tanto que el tráfico de pasajeros, en términos de pasajeros-kilómetro transportados, disminuyó un 88%.

El coeficiente de ocupación se redujo en 38,8 puntos hasta el 48,9%, indicó IAG en su comunicado.

El grupo agrega que las reservas recientes no han evolucionado como se esperaba debido a las medidas adicionales implementadas por muchos gobiernos europeos en respuesta a la segunda ola de infecciones de covid-19, incluyendo un aumento de los confinamientos locales y la extensión de los requisitos de cuarentena a los viajeros por parte de un número creciente de países.

Además, las iniciativas diseñadas para reemplazar los periodos de cuarentena y aumentar la confianza del cliente a la hora de reservar y viajar, tales como pruebas antes de los vuelos y acuerdos de corredores aéreos, no han sido adoptadas por los gobiernos tan rápido como estaba previsto.