Las comercializadoras independientes de energía ganan cuota

Suministraron al 16% de los clientes del mercado libre en 2019, seis puntos más que hace cuatro años, según datos de la CNMC

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El año 1997 es una fecha clave para el sector energético español. Fue entonces cuando se promulgó la Ley del Sector Eléctrico 54/1997, que recogía una reestructuración del sector. De esta forma, se pasaba de una estructura vertical, en la que todas las actividades estaban agrupadas, a otra en la que generación, transporte, distribución y comercialización operaban de forma independiente. Así, la generación y la comercialización de electricidad se realizaría en competencia, mientras que el transporte y la distribución se mantenían como actividades en monopolio reguladas por el Gobierno. De esta manera, se inició el proceso de liberalización del sector energético español, que culminó en 2009. A partir de ese momento, los consumidores pudieron elegir la compañía a la que le pagaban su recibo de la luz o el gas. Al calor de la liberalización surgieron multitud de nuevas compañías que, a día de hoy, ya alcanzan las 300, y que compiten con las «grandes» en un mercado que el pasado año estaba compuesto por 29,5 millones de puntos de acceso, de los cuales cerca de once millones se encontraban en el mercado regulado (37%), y 18,5 millones (63%) –2,5 millones más que cuatro años antes–, en el mercado libre.

En 2019, las comercializadoras pertenecientes a los cinco grupos principales gestionaban el 84% del total de puntos de este mercado, mientras que las independientes controlaban el 16% , lo que supone seis puntos más que hace cuatro años, según el Informe anual de supervisión de los cambios de comercializador en los sectores eléctrico y gasista, elaborado por la Comisión Nacional de los Mercado y la Competencia (CNMC).

Como consecuencia de los cambios de comercializador y de las altas y bajas, las comercializadoras independientes experimentaron crecimientos tanto en gas como en electricidad. Así, fueron especialmente relevantes las cuotas alcanzadas en los segmentos de las pymes e industrial (que variaron entre el 30% y el 35%), lo que denota un mayor grado de competencia en estos segmentos en ambos sectores.

Factor Energía

Emili Rousaud es el CEO de Factor Energía, la primera compañía española que obtuvo la licencia de Industria para comercializar electricidad y gas en este nuevo mercado liberado. Recuerda que en un principio fue una verdadera «lucha de David contra Goliat» (no era fácil competir con los grandes gigantes del sector que, además, habían ostentado durante años una posición de monopolio). Sin embargo, ahora, se enorgullece al ver que el tiempo le ha dado la razón, y que han sido muchas las compañías que han seguido el modelo que él y sus socios pusieron en marcha hace más de 20 años y que iniciaron con un capital social de apenas 500.000 pesetas (3.000 euros).

El negocio de factor energía descansa sobre tres pilares: la comercialización de electricidad y gas, pero, recientemente, ha incorporado una tercera área, muy centrada en potenciar el autoconsumo de energía solar fotovoltaica. «Las necesidades climáticas y medioambientales nos empujan hacia un modelo en el que cada vez tenga más protagonismo la producción para autoconsumo. Es beneficioso para el planeta, pero también para el consumidor. Y es que en un periodo de entre cinco y siete años puede amortizar la instalación. En caso de que la haya financiado, la cuota que se paga mensualmente equivale a lo que abonaría de recibo de la luz», explica Rousaud.

Pero, además, la renovables suponen todo una oportunidad para España. “En un país sin recursos energéticos como el nuestro, tenemos unas de las mejores condiciones para producir energía solar y eólica. Es una oportunidad medioambiental, pero también para diversificar la economía e iniciar un nuevo proceso de reindustrialización", añade.

Factor Energía cuenta en la actualidad con unos 110.000 clientes, de los que más del 60% son empresas y el resto clientes domésticos. Precisamente, es este último segmento en el que más esperan crecer. Y es que la crisis del coronavirus ha provocado un cambio en los hábitos sociales. En este sentido, para ayudar a sus clientes, Factor Energía ha duplicado los descuentos que aplica a familias, y ha tomado medidas para las empresas, como la suspensión de los contratos mientras no haya actividad en el negocio y el aplazamiento en el pago de facturas.

Holaluz

Holaluz es otra de estas comercializadoras . “Vende” electricidad 100% de origen renovable y representa a más de 500 productores independientes de energía verde, que vuelcan a la red la energía que necesitan sus clientes. Ha sido la primera eléctrica del mercado español en avanzar la compensación simplificada lazando Holaluzcloud, un sistema que permite descontar de la factura de la luz los excedentes, es decir, la energía sobrante que producen las placas solares de los clientes y que no pueden consumirse en ese momento. También ha sido pionera en ofrecer una tarifa plana real de luz, la Tarifa Justa. Con ella el cliente siempre paga la misma cuota con todo incluido, también los impuestos. “El cliente consume toda la energía que necesita, siempre sin despilfarros por respeto al planeta, y nosotros nos comprometemos a que siempre pague lo mismo. El 77% de los clientes de la Tarifa Justa cumple con esta responsabilidad”, asegura Carlota Pi, cofundadora y presidenta ejecutiva de Holaluz.

También ha puesto en marcha la iniciativa “La revolución de los tejados”, por la que instala gratuitamente placas solares a los propietarios de tejados, gestiona su producción de energía y, a cambio, ofrece un descuento fijo mensual en su factura de luz desde el primer mes.