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El Gobierno aprueba más deducciones al juego que a planes de pensiones

El Gobierno desgravará 33 millones menos a los fondos de previsión individual que a las apuestas y a las loterías. Las empresas perderán más de 1.000 millones en desgravaciones

El presupuesto de beneficios fiscales para 2021 sumará una pérdida de ingresos para la Hacienda pública de 39.049 millones de euros, lo que supone un incremento de 1.115 millones de euros en términos absolutos, un 2,9% más respecto a la cifra actualizada de 2020 en base a las cuentas de 2018, las de Cristóbal Montoro. Dijo la ministra portavoz, María Jesús Montero, durante la presentación del proyecto de ley de los Presupuestos Generales (PGE) en el Congreso, que «es lo que toca ahora» en una situación de pandemia, «en la que no debemos meter más presión a empresas y hogares». Pero el reparto de estos beneficios fiscales tiene algunas sombras, como que los beneficios tributarios por los juegos de azar son superiores a los que se han consignado para los planes de pensiones.

En el caso de las exenciones parciales del gravamen especial sobre los premios de determinadas loterías, apuestas y juegos de azar, las cuentas presentadas estiman para el próximo año una exención de 390 millones de euros. Apunta Hacienda que este concepto está afectado por el aumento de la cuantía unitaria exenta de tributación en 2020 hasta 40.000 euros por premio, «lo que atenúa la intensa caída de las ventas de los juegos de azar por su suspensión durante el período de vigencia del estado de alarma». Hasta aquí ninguna pega. Pero todo se ensombrece con una mínima comparativa con los planes de pensiones individuales. El Gobierno de Pedro Sánchez se ha marcado como objetivo prioritario dejar como un producto residual este ahorro privado y apostar por los planes colectivos empresariales. Y para muestra el botón que marcan las nuevas cuentas públicas.

La previsión es que para 2021 los fondos de pensiones obtengan una reducción tributaria por aportaciones a los diferentes sistemas de previsión social de de 937 millones. Sin embargo, el Gobierno ha establecido una minoración del límite de las reducciones por las aportaciones a planes de pensiones del IRPF para 2022 –ya que se cuantifica a año vencido– de 580 millones. En consecuencia, el beneficio fiscal real se queda en 357 millones, 33 millones menos que los establecidos para el juego.

El Gobierno ha incorporado a estos PGE una bajada hasta los 2.000 euros anuales la aportación máxima con derecho a deducción en el IRPF, desde los 8.000 euros vigentes en la actualidad. Por contra, para los planes de empresas, este límite de 2.000 euros se elevará en 8.000 euros, es decir, llegará hasta los 10.000 euros, siempre que tal incremento provenga de contribuciones empresariales.

Por otro lado, también tiene especial relevancia la pérdida por parte de las empresas de más de 1.000 millones en deducciones y exenciones fiscales el próximo año. También se gravará la recuperación de dividendos obtenidos en el extranjero, cuya deducción se limitará al 95%. De todos los beneficios fiscales de los que disponen las empresas a través del Impuesto de Sociedades, el Gobierno solo ha cedido en cuatro de ellos, en todos los demás -y suman 17- las deducciones están en negativo. Únicamente podrán desgravarse las inversiones en I+D+i, las entidades sin fines lucrativos, las donaciones y las actividades adscritas al régimen especial de entidades de capital riesgo y producciones culturales (cine, teatro, música...). La cifra global de estas deducciones de la empresa privada se desploma casi un 22%, que son 1.041 millones de euros, la diferencia entre los 4.913 millones de 2020 y los 3.872 millones de 2021.