La UE recibe a Biden con aranceles de 3.300 millones

Son la respuesta a las represalias comerciales de Trump y a las ayudas a Boeing

Aviones Boeing 737 Max 8 varadosGARY HEEFE

Si quieres paz, prepárate para la guerra. Pocas veces esta máxima latina ha tenido tanto sentido. A pesar de que la elección de Joe Biden como nuevo presidente de EE UU supone un respiro para los socios europeos, Bruselas recibe al nuevo inquilino de la Casa Blanca con una batería de subidas arancelarias por valor de 4.000 millones de dólares (unos 3.300 millones de euros) que entrarán hoy en vigor. Este paso al frente supone una respuesta a las represalias impuestas por EE UU por el caso entre Boeing-Airbus durante la Administración Trump.

Aunque los Veintisiete podrían haber esperado a tomar esta medida debido a los nuevos aires que llegan desde Washington, Bruselas considera que no tiene sentido dilatar este tipo de decisiones. A pesar de esto, la Comisión Europea mantiene la puerta abierta a negociar y ya ha mantenido los primeros contactos con Biden y su equipo. Con Trump, la guerra parecía asegurada. Con Biden, se confía en firmar la paz más tarde o más temprano.

Tanto EE UU como la UE contravinieron las normas de comercio internacional y pusieron en marcha subsidios a favor de los fabricantes de aviones que la Organización Mundial del Comercio ha considerado ilegales (OMC). Cuando esta organización falló su primer veredicto en contra de la UE, instó a EE UU a sentarse a negociar ya que adivinaba que la segunda decisión iba a ser contraria a los intereses de Washington. Estas apelaciones a la calma no tuvieron ningún eco en Trump y EE UU prefirió imponer tarifas a un amplio abanico de productos europeos por valor de 7.500 millones de euros, que han incluido el aceite de oliva, la aceituna de mesa o el vino.

«Desde hace un año hemos vivido como EE UU ha impuesto sanciones y estaba claro que esto también significaba que Europa iba a reaccionar», dijo ayer el ministro de economía alemán, Peter Altmeier. El vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovskis, remarcó que la UE retirará estos aranceles en cuanto EE UU haga lo mismo. Según el Gobierno español, los bienes afectados incluirán la agricultura (18%), aeronaves (44%), productos industriales (29%) y productos agrícolas industriales (29%).

La ministra de Industria, Reyes Maroto, subrayó ayer que los aranceles de Trump «han penalizado de forma desproporcionada e injusta a la industria agroalimentaria española, sector que es ajeno al conflicto». Para el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas también declaró que las represalias adoptadas por los Veintiocho «van en la buena dirección».

Washington incluso fue más allá y en diciembre del año pasado bloqueo el relevo de los miembros del tribunal de expertos de la OMC, el órgano de apelación para resolver las disputas comerciales. Tras quedar inoperativa la organización multilateral, la UE ha propiciado la puesta en marcha de un mecanismo transitorio en el que participan 46 miembros de la OMC, sin la aquiescencia de Washington. Ahora Bruselas confía en que el nuevo presidente de EE UU intente reparar el vínculo trasatlántico y negocie una reforma de la OMC de acuerdo a las normas del siglo XXI. A pesar de las tensiones comerciales de la era Trump, en agosto las dos partes acordaron una reducción mutua de aranceles en algunos sectores.