El desplome del tráfico aéreo no cesa: un 90% menos de turistas en octubre

El mes pasado apenas vinieron a España 874.000 pasajeros internacionales. Los aeropuertos buscan nuevas fuentes de ingresos para sobrevivir

Vista de las colas para facturar el equipaje prácticamente vacías en el aeropuerto de El Prat, en BarcelonaAlejandro GarcíaEFE

El turismo no levanta cabeza. Tras una primavera a cero y un verano atípico, la segunda ola del coronavirus en otoño, época que ya de por sí es temporada baja, no permite al sector turístico levantar cabeza. Prueba de ello son las nefastas cifras de pasajeros internacionales que pasaron a lo largo de octubre por los aeropuertos españoles. Según los últimos datos de Turespaña, el mes pasado llegaron a España 874.000 pasajeros procedentes de aeropuertos internacionales, un 89,6% menos que en el mismo mes del año anterior. De esta forma, el mes de octubre ha sido el «séptimo mes consecutivo en el que se han manifestado las consecuencias de la crisis de la Covid-19» en las llegadas de vuelos internacionales con destino a España. Seis de cada diez eligieron una compañía aérea de bajo coste para desplazarse, mientras que los pasajeros que viajaron en aerolíneas tradicionales fueron el 39% restante.

Sólo 19 millones en 2020

Entre enero y octubre, España recibió 19,2 millones de pasajeros internacionales, lo que supone un hundimiento del 76,8% respecto al mismo periodo del año anterior. El 78,3% del total del flujo aéreo provino de la Unión Europea, experimentando un descenso del 76,9%. Por su parte, el flujo aéreo del resto del mundo (21,7%) experimentó una disminución del 76,4%. Madrid fue la comunidad con más llegadas (20,9% de cuota). El resto del tráfico se concentró en Cataluña (18%), Canarias (17%), Andalucía (16%), Comunidad Valenciana (16%) y Baleares (10%). Fuera de estas regiones la suma de tráfico fue sólo del 2%.

Decrecieron todos los países emisores, siendo Francia el que menos cayó (-78%) y Estados Unidos el que más (-98%). Reino Unido generó el 18,9% del flujo total de pasajeros llegados a España en octubre, registrando un retroceso interanual del 91,7% que afectó a todas las comunidades, pero especialmente a Baleares y Canarias. Le siguen Francia (16,3 %), Alemania (12,5 %) e Italia (7,4 %).

Los aeropuertos buscan ingresos

Los aeropuertos se enfrentan a un “necesario” proceso de transformación y diversificación de fuentes de ingresos para poder mitigar el descenso de pasajeros en todo el mundo, debido al covid-19, según un informe de la firma de consultoría Kearney. Las disrupciones externas, como la actual crisis sanitaria, han afectado gravemente al sector de la aviación, dando lugar a una importante pérdida de valor e ingresos para los proveedores de servicios aeroportuarios como las aerolíneas, los operadores y los promotores.

De acuerdo con los informes de la industria, se espera que las aerolíneas de todo el mundo pierdan más de 300.000 millones de dólares (253.112 millones de euros) como resultado de la pandemia. La pandemia mundial está exponiendo las vulnerabilidades existentes en los modelos de negocio de los aeropuertos, cuyos ingresos dependen en un 60 % del tráfico de los viajeros.

El informe identifica tres estrategias de diversificación clave para que los aeropuertos puedan hacer que su negocio sea resistente a las perturbaciones externas y estén preparado para el futuro. Mientras que la mayoría de los aeropuertos se están moviendo hacia flujos de ingresos no aeronáuticos, sólo unos pocos como Fráncfort (Alemania) o Changi (Singapur) están diversificando sus operaciones para generar retornos significativos de los flujos de ingresos independientes de los pasajeros, como por ejemplo utilizando activos inmobiliarios.

Los activos inmobiliarios pueden generar un valor significativo para los operadores de aeropuertos, aunque deben ajustarse a las características del perfil único de cada aeropuerto, que incluyen el tipo de tráfico, la ubicación, la conectividad y el entorno inmobiliario. Muchos propietarios y operadores de aeropuertos tienen grandes terrenos para su desarrollo, especialmente alrededor de sus terminales, y aunque algunas parcelas, como las destinadas a la ampliación del aeropuerto, están reservadas, “no hay duda de que los bienes inmuebles son un activo que, si se utilizan de manera eficiente e inteligente, pueden generar un valor significativo”.

Por otro lado, el informe propone la transformación de aeropuertos en centros de experiencia o lanzamiento de canales de venta online. Cada aeropuerto debe idear una estrategia de comercialización que aborde puntos estratégicos como los segmentos de consumidores, la propuesta de valor, la fijación de precios, los canales y una hoja de ruta de aplicación. Asimismo, los operadores aeroportuarios pueden diversificarse geográficamente, estableciendo operaciones de desarrollo para otros aeropuertos mundiales