¿Valdrá la pena invertir en planes de pensiones en 2021?

Los Presupuestos recortan la aportación máxima deducible de 8.000 a 2.000 euros. Esto implica que el ahorro fiscal de hasta 3.600 euros se reducirá a tan solo 900 euros con el fin de 2020

Declaración de la Renta
Declaración de la Renta

El idilio de los planes de pensiones llegará a su fin con las campanadas de final de año. Su utilidad para ahorrar en la declaración de la Renta se verá mermada si finalmente salen adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2021. El anteproyecto de los PGE actual contempla la reducción de la deducción máxima sobre el IRPF de los planes de pensiones individuales. Actualmente, la aportación máxima anual es de 8.000 euros o el 30% de los ingresos anuales del trabajo y, aunque todavía no se sabe el próximo límite legal, se prevé que baje hasta los 2.000 euros. Esto significa que 2020 puede ser el último año para ahorrar hasta 3.600 euros en la Renta. Si usted cuenta con un plan de pensiones individual o está planteándose hacerse uno, así afectará este cambio a su ahorro en la factura del IRPF.

¿Cómo funcionan los tramos del IRPF?

Lo primero que hay que saber antes de ver los efectos de este cambio es cómo funciona el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El IRPF es progresivo. Los ingresos anuales se dividen por tramos y a estos se les asigna un porcentaje de impuestos a pagar.

Los tramos son los siguientes:

1º Con ingresos hasta 12.450 euros, la retención es del 19%

Entre 12.450 euros hasta 20.200 euros, se retiene el 24%

Entre 20.200 euros y 35.200 euros, pagará el 30% de IRPF

De 35.200 euros a 60.000 euros, se retiene el 37%

5º Por encima de los 60.000 euros, la retención es del 45%

¿Esto implica que si cobro 20.200 euros al año y me suben el sueldo a 22.200 de repente paso de pagar un 24% a un 30% de IRPF? No, al tratarse de un impuesto progresivo, pagará el 19% de los primero 12.450 euros, el 24% de 7.750 euros, la diferencia entre el primer y segundo tramo (20.200-12.450= 7.750 euros), y el 30% de 2.000 euros, es decir, de la diferencia de su sueldo, que pertenece al tercer tramo, y el segundo tramo (22.200-20.200=2.000 euros).

Por ejemplo, una persona que cobre 70.000 euros al año no pagará el 45% de esos ingresos en impuestos, unos 31.500 euros en IRPF. La cantidad real que debe pagar son 22.401,5 euros (el 19% de 12.450 euros+ el 24% de 7.750 euros + el 30% de 15.000 euros + el 37% de 24.800 euros + el 45% de 10.000 euros). Esto supone 9.098,5 euros menos que si el IRPF no fuese progresivo.

¿Cómo afectan las aportaciones a planes del pensiones a la factura del IRPF?

Las aportaciones a planes de pensiones están exentas del pago del impuestos y reducen la base imponible sobre la que se calcula el IRPF, hasta un máximo de 8.000 euros anuales o 30% de la suma de rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas. Esto implica que la base imponible de persona con una renta de 70.000 euros que aporta 8.000 al año a su plan de pensiones pasa a ser 62.000 euros. Por lo tanto, la cantidad de sus ingresos gravados al 45% porque entran dentro del quinto tramo pasan de 10.000 euros a 2.000 euros. Como resultado, su factura del IRPF se reduce a 18.801,5 euros, frente a los 22.401,5 euros iniciales, una rebaja de 3.600 euros.

¿Qué cambios habrá en 2021?

Para 2021 el Ejecutivo quiere reducir el importe máximo que se puede desgravar cada año sobre el IRPF de 8.000 a 2.000 euros. De esta manera, en la declaración de la Renta de 2021, esta misma persona que cobra 70.000 euros anuales pasará de ahorrarse 3.600 euros a tan solo 900 euros. El motivo es que la cantidad de sus ingresos gravados al 45% porque entran dentro del quinto tramo solo se reducirán de 10.000 euros a 8.000 euros. Por lo tanto, su factura de IRPF en 2021 será de 21.501,5 euros, 900 euros menos que los 22.401,5 euros si no hubiese hecho aportaciones a planes de pensiones, pero 2.704 euros más que en 2020, cuando pagó 18.801,5 euros de IRPF.

Según Inverso y Unespa, este cambio fiscal contemplado en los Presupuestos Generales del Estado de 2021 afectará a más de 7,5 millones de partícipes en planes de pensiones individuales y a casi un millón de asegurados en planes de previsión asegurados (PPA). La aprobación de esta medida supondría que 2020 es el último año para deducirse hasta 8.000 euros del IRPF antes de que el Gobierno rebaje esa cifra a 2.000 euros.

¿Valdrá la pena seguir haciendo aportaciones a planes de pensiones?

José González, director de pensiones y previsión colectiva en Santander Asset Management reconoce, en declaraciones a Helpmycash, que el recorte propuesto por el Gobierno puede hacer que los planes de pensiones pierdan cierto interés, «ya que el incentivo fiscal sin duda alguna era atractivo, pero no es la primera vez que se reduce la aportación máxima a planes de pensiones y en ocasiones anteriores no ha supuesto mayor problema para el sector». De hecho, desde 2015, las aportaciones con derecho a deducción están limitadas a 8.000 euros, pero antes el límite era de 10.000, salvo para los mayores de 50 años, que podían aportar hasta 12.500 euros al año. Además, la deducción de 2.000 euros puede seguir siendo atractiva para ciertos perfiles, además de ser un complemento para ahorrar de cara a la jubilación.

González aconseja seguir invirtiendo en un plan de pensiones, pues considera que un nuevo límite a la baja «no implica que el plan de pensiones deje de ser el producto idóneo para complementar la pensión pública de jubilación».