La fiebre del bitcóin multiplica por cuatro su valor en 3 meses

Alcanza un nuevo máximo histórico superando los 40.000 dólares después de haber cerrado en 2020 su mejor ejercicio de los últimos tres años

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2021 es el año del bitcóin, al menos por el momento. La criptodivisa más utilizada en el mundo lleva creciendo como la espuma desde el pasado mes de diciembre y hoy ha alcanzado un nuevo máximo histórico superando los 40.000 dólares (32.600 euros). En 2020 ya cerró su mejor ejercicio de los últimos tres años, revalorizándose un 308%. Pero su ascenso podría ser aún mayor. Según los analistas, estas subidas se deben principalmente al posicionamiento de los inversores institucionales que ven al bitcóin como un activo para protegerse de la inflación, entre ellos los bancos de inversión, los cuales consideran factible que el bitcóin llegue a los 50.000 dólares en los próximos dos meses.

En momentos de crisis el bitcóin parece salir reforzado. JP Morgan auguró recientemente que la criptodivisa podría alcanzar los 146.000 dólares en el largo plazo, sustituyendo al oro como valor refugio. Precisamente su origen se remonta a la Gran Recesión de 2008 con el objetivo de crear una moneda que no estuviera bajo el control de las autoridades. El bitcóin, como otras divisas digitales, solo existen en la web a través de un sistema de cifrado digital, controlado mediante una base de datos descentralizada. Este consiste, básicamente, en una cadena de bloques o “blockchain”. Este dinero virtual se almacena en la nube y se caracteriza por la eliminación de intermediarios.

Su control no reside en bancos ni gobiernos, sino tan solo en los usuarios. Por lo tanto, el mercado manda. Sin embargo, esta falta de regulación también provoca que su cotización sea como una montaña rusa. El bitcóin peca de volátil y las grandes subidas también suelen ir acompañadas de grandes caídas. Por ello, JP Morgan también avisa de que la equiparación entre el oro y el bitcóin será un camino de varios años en el que la moneda virtual deberá reducir su fuerte volatilidad.

“Cualquier persona que fije un valor a futuro para el bitcóin está mintiendo”, alerta Marc Sansó, CEO y fundador de Elsebits, y profesor de EAE Business School. “En el último mes la volatilidad acumulada del bitcóin ha sido del 69%, mientras que la volatilidad histórica del índice Standard & Poor’s 500 anualizada es del 15%. Estamos hablando del paradigma de activo especulativo”, añade. El bitcóin es un activo interesante y probablemente siga subiendo, pero no se sabe hasta cuándo ni hasta cuánto. Su riesgo es altísimo y los inversores que comentan el error de no diversificar pueden acabar pagándolo caro. “Esta es una burbuja de libro y va a haber mucha gente que se va a pillar los dedos”, advierte Sansó. Además, declara el experto, debido a su falta de regulación, un porcentaje significativo de las transacciones con bitcóin acaba en fraude y en operaciones dudosas.

Varias semanas de subidas

Este 7 de enero la criptodivisa ha tocado los 40.300 dólares (32.846 euros) impulsada por el interés creciente de los inversores institucionales, aunque el miércoles 6 de enero ya marcó un máximo histórico al llegar a los 36.500 dólares (29.705 euros). No obstante, el pasado 4 de enero alcanzó un récord a la baja. Su cotización retrocedió un 17% y registró así su mayor caída interdiaria desde que en marzo comenzase la crisis de la Covid-19, al cotizar por debajo de los 30.000 dólares (28.000 dólares). En 2017, la moneda virtual ya experimentó un enorme crecimiento que fue seguido por una brusca caída en 2018, advierte Marc Sansó, por lo que este ciclo alcista puede tocar techo en cualquier momento.

El pasado 16 de diciembre, el bitcóin superó por primera vez el nivel de los 20.000 dólares y llegó a 21.295 dólares (17.331 euros). A partir de ese momento, no ha dejado de subir. El 19 de diciembre, sobrepasó los 24.000 dólares; el 26 de diciembre, se disparó hasta rozar los 27.000 dólares; y, un día después, rebasó los 28.000 dólares. El bitcóin, que había superado los 29.000 dólares (23.600 euros) el 31 de diciembre de 2020, rebasó el 2 de enero la barrera de los 33.000 dólares (33.277 dólares) y el domingo se acercó a los 35.000 dólares (34.792 dólares).

Los motivos de esta tendencia al alza, además de los inversores institucionales, también puede residir en que la política expansiva de los bancos centrales, en concreto de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo (BCE), está devaluando al euro y al dólar frente el bitcóin. Marc Sansó añade otras cuatro razones. “La Bolsa está en máximo históricos, los activos tradicionales y los bancos tienen muchos problemas para encontrar rentabilidad, el exceso de liquidez tiene que irse a algún lugar y el bitcoin es un destino interesante”, señala el profesor de EAE Business School. Otra razón, explica Sansó, es que “nunca va a poder haber más de 21 millones de bitcóin en el mercado. El propio diseño de su algoritmo favorece la escasez de oferta provocando que el precio suba”. La facilidad para transaccionar con el bitcóin ha aumentado en los meses recientes y la repercusión que está teniendo, llegando a inversores particulares no especializados, son otras dos claves de su éxito.