Gran Depresión: la economía española se hunde el 11% del PIB en 2020

España ha tirado por la alcantarilla en tan sólo un año 124.441 millones de euros, al retroceder su riqueza hasta los 1,119 billones, la menor cifra desde 2016

Una calle comercial de Valencia con todos sus establecimiento cerrados por la pandemia
Una calle comercial de Valencia con todos sus establecimiento cerrados por la pandemiaRober Solsona Europa Press

En un abrir y cerrar de ojos, España ha vuelto a los tiempos de la Gran Depresión. El confinamiento de la población decretado por el Gobierno para frenar la pandemia del coronavirus ha arrasado la economía española, con un hundimiento del PIB sin precedentes del 11% en 2020, según los datos de contabilidad nacional publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Desde 1970, que se comenzó a medir la actividad económica, jamás se ha conocido un desplome semejante de la economía española. Y es que España ha pasado de crecer en 2019 a un ritmo del 2% a tirar por la alcantarilla en tan sólo doce meses 124.441 millones de euros, al situarse su PIB a precios corrientes en 1.119.976 millones de euros, lo que supone un 10% menos que un año antes y la menor cifra desde 2016. Es decir, nuestro país ha perdido de un plumazo cinco años de actividad y generación de riqueza.

Mientras, la deuda pública crece imparable, tanto como se hunde el PIB, y supera ya el producto interior bruto, con 1.312.950 millones de euros hasta noviembre, según los datos facilitados por el Banco de España este mes. Este alza se explica por la necesidad de financiar las medidas económicas que el Ejecutivo de Sánchez ha aprobado para intentar corregir los efectos de la severa crisis causada por los cierres parciales de la actividad económica para combatir el virus.

El cerrojazo de la economía, una deuda pública imparable, un déficit público disparado, con un gasto sin freno que no crecía a ese ritmo desde 2008, y una destrucción de empleo de casi 650.000 puestos han desencadenado la tormenta perfecta sobre España, que condenará a generaciones enteras a apretarse el cinturón, mientras que casi un millón de personas más han cruzado ya el umbral de la pobreza.

Pese al desplome del PIB del 11%, esta cifra se sitúa en dos décimas por debajo de la previsión del Gobierno de Sánchez. No obstante, el INE se ha curado en salud y ha advertido ya de que estos resultados son un avance y que pueden sufrir modificaciones futuras. Es decir que el sombrío y nefasto panorama dibujado por el Instituto puede empeorar aún más, como consecuencia de que la información adelantada ha sido menor que en otras ocasiones por la no disponibilidad de algunas de las fuentes utilizadas y por la dificultad que entraña en la elaboración de las estadísticas la evolución de la pandemia.

Desplome del gasto de los hogares

La parálisis del país con el estado de alarma decretado por el Ejecutivo, que cumplirá un año en marzo próximo, ha provocado que la demanda nacional se contraiga en exceso por el derrumbe sufrido por la inversión y contribuya con una caída de 9 puntos al desplome del PIB. Mientras, la demanda externa también ha sufrido un retroceso, con una aportación negativa al Producto Interior Bruto de 1,9 puntos, es decir, 2,5 puntos inferior a la registrada en 2019. Ante este desolador panorama, las familias españolas, temerosas del devenir laboral, han dejado de gastar, de consumir. Según el INE, el consumo de los hogares ha caído en picado un 12,4%, el retroceso más elevado de toda la serie histórica.

La Agricultura ha sido el único sector que se ha salvado de la quema, con un alza del 4,7%. Mientras, el parón sufrido por la economía ha tenido su fiel reflejo en la construcción, que se ha hundido el 15,9%; en los servicios, con un retroceso del 11,2%, y en la industria y la energía, con un desplome de hasta el 9,4%. La remuneración de los asalariados ha descendido un 5,1%, más de lo que ha caído el excedente de explotación bruto, que se ha contraído un 12,5%. Mientras, la productividad por hora trabajada se ha reducido el 0,6% y la productividad de los puestos de trabajo equivalentes, el 3,8%. Como no podía ser de otra manera con el país paralizado, las horas trabajadas han disminuido el 10,4% y el número de puestos de trabajo equivalentes se ha reducido el 7,5%.

Error de cálculo de Escrivá

En el cuarto trimestre, la economía ha experimentado un leve crecimiento de cuatro décimas, frente al pronóstico optimista del ministro de Seguridad Social. Tan sólo hace un mes, José Luis Escrivá lanzaba las campanas al vuelo y auguraba un alza del PIB en el cuarto trimestre de 2020 del 2,4% respecto al trimestre anterior. El error de cálculo del titular de Seguridad Social supone una generación de riqueza menor de nada más y nada menos que 22.398 millones de euros. En este fallido pronóstico ha influido, sin duda alguna, el impacto en la economía de la segunda ola del coronavirus.

Este leve aumento de cuatro décimas ha contribuido al desplome de la tasa interanual del PIB hasta el 9,1%, frente al descenso del 9% del trimestre precedente. El hundimiento de la economía se explica por una contribución negativa de la demanda nacional al PIB interanual, con un retroceso de 6,3 puntos, nueve décimas superior a la del tercer trimestre. Este descenso de la demanda nacional se explica por una caída de la inversión del 14,3%, inferior en 4,7 puntos a la del trimestre anterior. Por su parte, la demanda externa ha tenido una aportación también negativa de 2,7 puntos, nueve décimas inferior a la del trimestre pasado. Las exportaciones de bienes y servicios se han derrumbado el 20,6%. Mientras, las importaciones han caído el 14,1%.

El empleo de la economía, en términos de horas trabajadas, ha registrado una variación intertrimestral del 0,5%. Esta tasa ha sido mayor en el caso de los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo del 0,9%, lo que supone 15,1 puntos menos que en el tercer trimestre, debido a la reducción que se ha observado en la jornadas medias a tiempo completo, con una caída de 0,4%. En términos interanuales, las horas trabajadas han decrecido un 6,3%, una décima inferior a la del tercer trimestre de 2020, y los puestos equivalentes a tiempo completo han caído el 5,4%, una décima más que en el tercer trimestre, lo que supone un descenso de 1.009.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo en un año.