El rescate a la hostelería que ya ha hecho Europa y que el Gobierno se niega a hacer en España

En Alemania, Francia o Gran Bretaña han tomado medidas duras de cierre, pero compensan a las empresas con ayudas directas

El 75% de las empresas del sector tuvo pérdidas a cierre de 2020
El 75% de las empresas del sector tuvo pérdidas a cierre de 2020 FOTO: H.BILBAO/EUROPA PRESS H.BILBAO/EUROPA PRESS

El sector de la hostelería se desangra y el Gobierno sigue mirando al cielo. En Alemania, Francia, Gran Bretaña y otros países europeos han tomado medidas duras de cierre como consecuencia de la pandemia, pero compensan a las empresas con ayudas directas para atenuar sus pérdidas. En España el Gobierno despacha el tema con moratorias y créditos con aval del Estado, que están bien, pero no son la solución. Apenas sirven para agravar la situación, al incrementar el endeudamiento de unas compañías a las que les cuesta más tener sus establecimientos abiertos que cerrarlos y despedir a todo el mundo.

La hostelería, la restauración y el ocio no tienen la culpa de la pandemia. A menudo se las señala por los contagios, cuando el problema está en la responsabilidad individual de las personas, que con frecuencia nos saltamos los consejos y las normas.

Si se cierra la hostelería, como hizo el Gobierno en la primera ola, o se la pone al límite ahora en buena parte de las autonomías, con la excepción de Madrid, quienes gobiernan no tienen más remedio de actuar como en Alemania. Inyección de fondos directamente a los afectados, o bien quitas o convertir el endeudamiento en acciones. Ni lo primero ni lo segundo se está haciendo, porque en realidad no se hace nada.

Una parte de los 140.000 millones del maná que nos van a caer de Bruselas debiera ser para socorrer a este sector, en el que al cierre de 2020 tuvieron pérdidas el 75% de las empresas, o sea, tres de cada cuatro. Una tragedia.