La mina de uranio de Salamanca se complica para Berkeley

La Ley de Cambio Climático prohibirá este tipo de explotaciones. Aunque no afecta a este proyecto, sí que lo dejaría en una delicada situación si la norma sale antes de que el Gobierno decida sobre el mismo

Actividad minera de Berkeley
Actividad minera de Berkeley BERKELEY

El proyecto de Berkeley para abrir una mina de uranio en Retortillo (Salamanca) se complicó ayer para los intereses de la compañía australiana. La futura Ley de Cambio Climático, que se tramita en el Congreso, prohibirá las minas de uranio en España, tras el apoyo recibido de varios grupos políticos -incluido el PP- a una enmienda del PSOE y Podemos al texto inicial.

Aunque la enmienda habla de que no se concederán nuevos permisos para exploración, investigación o concesiones de este tipo de explotaciones y no sería de aplicación al proyecto salmantino, lo cierto es que su mera aprobación supone un duro contratiempo para el proyecto de Retortillo. Tras haber obtenido ya más de 120 autorizaciones, Berkeley está pendiente de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) informe sobre el permiso de construcción de la instalación radioactiva. Si el organismo le da el visto bueno, la minera australiana dependería de una última autorización que concede de forma directa el Ministerio para la Transición Ecológica.

Situación delicada

Pero como explican fuentes de Podemos, aunque sobre el papel Berkeley está en disposición de lograr tanto el permiso del CSN como el de Transición Ecológica, lo cierto es que si la Ley de Cambio Climático se aprueba antes de que el Departamento que dirige Teresa Ribera de su veredicto, la minera se encontraría en una situación más que delicada. Su proyecto dependería entonces de un Gobierno cuyos dos integrantes, PSOE y Podemos, han impulsado una legislación para erradicar su negocio en el país, lo que, a priori, podría complicarle la obtención del permiso.

Berkeley lleva meses esperando la resolución del CSN. A comienzos del pasado mes de diciembre, su presidente, Francisco Bellón, aseguró a LA RAZÓN que confiaban en que en un breve plazo de tiempo el consejo resolviese a su favor el expediente que estaba tramitando. Bellón aseguró que, hasta entonces, el CSN les había transmitido que no había encontrado impedimento para aprobar un trámite que, según aseguran, tiene un carácter muy técnico. Pero las semanas han pasado y las únicas noticias que han tenido en la minera de este organismo han sido la denuncia de unas presuntas presiones de Berkeley para que el CSN apruebe el informe. El diputado de Unidas Podemos Juan López de Uralde y presidente de la Comisión para la Transición Ecológica el Congreso pidió a finales de enero la comparecencia del presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), José María Serena i Sender, después de que este haya informado de las esas presuntas presiones que Berkeley negó.

El proyecto de Retortillo ha suscitado el rechazo de los ecologistas así como de Podemos. Pero desde la empresa aseguran que, en la zona, no ha despertado tantos recelos como lo demuestra el hecho de que muchos propietarios les han vendido sus fincas para hacer las prospecciones. La compañía aseguró incluso a comienzos de febrero que ha recibido hasta ahora más de 25.000 solicitudes de empleo para su proyecto minero, donde llevaba hasta enero más de 94 millones de euros invertidos del total de 400 millones previstos en el plan.

La compañía, que hasta el momento ha creado 60 puestos de trabajo relacionados con esta mina, tiene previsto crear más de un millar de empleos con este proyecto entre puestos directos e indirectos.