Más de 16.000 estudiantes chinos matriculados en universidades españolas
Más de 16.000 estudiantes chinos matriculados en universidades españolas FOTO: Fotografía de archivo

Cambio de hábitos en las relaciones entre España y Asia

China es la única de las grandes economías que cerró 2020 con un crecimiento positivo, y todo apunta a que en este año reforzará su papel como motor económico mundial

La situación actual debido a la pandemia del COVID-19 ha provocado que las relaciones entre España y Asia, especialmente China, se transformen, ya que se han visto restringidos los viajes y la movilidad entre países. En este contexto, las operaciones comerciales deben realizarse a través de agentes y/o consultoras, apoyados por cámaras de comercio, como es el caso de EACHAM, ya presente en España, para dar transparencia y credibilidad a las empresas.

China, el gigante asiático crece a pesar de la crisis

China es, efectivamente, la única de las grandes economías que cerró 2020 con un crecimiento positivo —un 2,3% respecto al periodo anterior—, y todo apunta a que en este año reforzará su papel como motor económico mundial, gracias a su apuesta por el sector tecnológico y sus medidas de estímulo fiscal, permitiéndole mantener, e incluso aumentar, la inversión en países extranjeros, como ha sido en el caso de España.

En este sentido, y en el año marcado por la crisis económica y el retroceso del comercio internacional, China —nuestro principal socio fuera de la Unión Europea y primer destino de la exportación española en Asia— es el único gran país en el que crecen las exportaciones españolas. La inversión china en España, además, aumentó un 362,5% en 2020, favorecida, sin duda, por las zonas libres de comercio, como la de la Zona Franca de Vigo, en la que ya se han establecido inversores chinos; también la Zona Especial Canaria (ZEC) de Tenerife, que ahora está siendo de interés para ellos dada su situación estratégica y privilegiada para facilitar la conexión Europa-África, lo que atrae a las Islas Canarias grandes multinacionales de diferentes países y entre ellos se encuentra, por supuesto, China.

España, un destino emergente para el mercado asiático

En el turismo proveniente de China, con un importante crecimiento en los últimos años, se ha observado un cambio estructural a favor de las reservas individuales y a través de portales de Internet. Además, tras la situación vivida por la pandemia, se decantan por destinos seguros que les aporten seguridad y tranquilidad, de forma que, una vez que avance la campaña de vacunación en España y el orden mundial se encamine hacia la normalidad, se prevé un fuerte repunte de turistas chinos y de búsqueda de segundas residencias en el extranjero por parte de ellos, quienes, además, están caracterizados por tener un alto nivel adquisitivo; lo hacen a través del uso de medios tecnológicos online de búsqueda y localización de viajes e inmuebles en distintos países. En este sentido, ciudades como Sevilla y Málaga están tomando la iniciativa para captar turismo asiático, de gran valor añadido.

España es, así mismo, un destino en auge para los estudiantes, de hecho, y según fuentes de la embajada China en Madrid, ya hay alrededor de 16.000 chinos matriculados en las universidades españolas, decantándose por grados como Ciencias Económicas y Empresariales, Filología Hispánica y Comercio y Turismo, con la Universidad Complutense de Madrid, la de Alcalá de Henares, la de Granada y la Pontificia de Salamanca como sus preferidas para realizar sus estudios. Destaca, a este respecto, el «programa campeón», una iniciativa innovadora puesta en marcha por la Universidad de Castilla La Mancha para la formación de lengua y cultura española, tan demandada por los estudiantes y empresarios chinos. Otro cambio que se observa en este ámbito es la preferencia, debido a las restricciones impuestas por la pandemia, por la formación online, siendo de gran interés iniciativas de otras universidades —dado el crecimiento de la demanda que se ha producido en este campo— tanto para realización de grados como de masters, en diferentes especialidades. Dicha difusión se está realizando no solo en China, sino también en la comunidad china presente en España, como por ejemplo mediante asociaciones como ACECE (Asociación de China y España para Cultura y la Economía) o la asociación de chinos de Tianjin en España, ya muy integrados en la sociedad española a través de segundas generaciones. Estas nuevas generaciones son acogidas en colegios privados, como es el caso del colegio Bristol en Madrid, que ha desarrollado planes de formación específicos para dichos alumnos procedentes de China con actividades relacionadas con la cultura y el deporte.

En definitiva, las circunstancias actuales imponen un cambio de modelo en las relaciones de España con China, haciendo necesario más que nunca la digitalización y la demanda de profesionales de consultorías especializadas para trabajar con un mercado que, aun con la crisis mundial, está y estará en auge.