Los cinco beneficios fiscales para los mayores de 65 años en su nueva declaración de la renta

Reducciones de tributo en las rentas vitalicias, exención de impuestos tras la venta de una vivienda o eliminación del Impuesto de Donaciones son algunas de ellas

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Se acerca la fecha tan temida por muchos. El 7 de abril abre el plazo para presentar la declaración de la renta, ese proceso administrativo que pasa por pagar un tributo en relación a los ingresos obtenidos en el año. Hace poco explicamos qué ventajas o inconvenientes tiene el presentarla conjuntamente. Hoy vamos a estudiar de qué beneficios fiscales pueden beneficiarse los mayores de 65 años.

Vivienda

El primero de los beneficios es relativo a las ganancias obtenidas por la venta de la vivienda habitual. Cumplidos los 65 años la ganancia patrimonial de esta venta queda exenta de cualquier tipo de pago. Mientras que si se vende una vivienda es obligatorio hacer otra inversión para esquivar el pago, en este caso la condición queda eximida.

Sin embargo, hay que matizar que si la vivienda está a nombre de dos personas, ambos deben tener más de 65 años. Si no, sólo estaría exenta la ganancia de la persona que superase esa barrera de edad.

Otro aspecto relativo a esta cuestión es la venta de una segunda vivienda u otros bienes. Aquí entraría, por ejemplo, el traspaso de un negocio propio. En este caso los mayores de 65 años también están exentos de pagar impuestos, pero cuenta con un pequeño matiz: es obligatorio destinar el dinero a una renta vitalicia por un máximo de 240.000 euros.

Rentas

En esta misma línea, en las rentas vitalicias también puede haber beneficios para los mayores de 65 años. Los ingresos por renta vitalicia tributan como rendimientos de capital, pero este colectivo puede verse beneficiado de ciertas mejoras. Así, las personas entre 60 y 65 años tributarán el 24% del IRPF; si se tiene entre 66 y 69, el 20%; y si tiene más de 70, el 8%.

Estos porcentajes se aplican según la edad del rentista en el momento de la constitución del producto. Por tanto, a quienes más les interesará contratar una renta vitalicia será a los que tengan más de 70 años.

Negocios y mínimos

También es significativa la donación de un negocio familiar. Si se es mayor de 65 años y esa persona deja un negocio a cargo de un familiar directo, los donatarios pueden aplicar una reducción de hasta el 95% en el Impuesto sobre Donaciones, mientras que el donante no tributará en su IRPF si se produce aumento del valor de las participaciones en este caso donadas. En algunas Comunidades esta reducción puede llegar a ser incluso del 99%.

Por último, es importante tener en cuenta que a partir de los 65 años el mínimo personal y familiar aumenta en 1.150 euros hasta alcanzar los 6.700 euros. Si la edad es de más de 75, esta cifra aumentará en otros 1.400 euros hasta alcanzar los 8.100.