España no es país de chalés

El 65% de la población vive en pisos, la segunda mayor proporción de la zona euro

Viviendas unifamiliares en Sant Cugat del Vallès (Barcelona)
Viviendas unifamiliares en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) FOTO: EUROPA PRESS EUROPA PRESS

El coronavirus sirvió a muchos españoles para darse cuenta de que la vivienda en la que viven no es la que mejor se adapta a sus necesidades, lo que empujó a miles de ellos a cambiar de residencia. Otros lo hicieron porque la misma pandemia ha supuesto una explosión del teletrabajo nunca antes vista en nuestro país. En ambos casos, las miradas se han dirigido de forma preferente a buscar viviendas más amplias, con más espacios exteriores en forma de jardín o terrazas. Porque lo que domina en España son viviendas donde esas características escasean. Porque España no es un país de chalés y sí de pisos. Casi dos tercios de la población total (65%) residente en España vive en pisos, la segunda mayor proporción entre los países de la zona euro (después de Letonia), según un informe elaborado por la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas). España destaca, además, por el elevado porcentaje de personas que viven en edificios con diez o más viviendas (45% del total de la población). En Grecia (59%), Alemania (56%) e Italia (53%), la mayoría de la población también vive en pisos, pero en estos tres países el porcentaje de personas que residen en edificios con diez o más viviendas es mucho menor (entre el 17% y el 26%).

A pesar de la prevalencia de los pisos sobre las viviendas unifamiliares, la proporción de la población que vive en hogares sobreocupados en España es mucho menor que en otros países (6%, frente a casi el 30% en Grecia o Italia), mientras que el porcentaje de habitantes que reside en viviendas infraocupadas (55%) es mucho mayor que en esos países, e incluso que en Alemania (35%). Es decir, que en España vivir en pisos no equivale a disponer de escaso espacio doméstico a pesar de que muchos echasen de menos durante el confinamiento un jardín o una terraza en los que salir a tomar el fresco. No obstante, la impresión de muchos españoles pasado el confinamiento es que sus casas eran pequeñas. Según la estadística del cuarto trimestre de los Registradores de la Propiedad, la superficie media de las viviendas vendidas se incrementó un 0,9% con respecto al trimestre precedente, registrando su máximo de la serie histórica con 102,1 metros cuadrados para el conjunto de vivienda. En lo que se refiere exclusivamente a los pisos, el 52,4% de las compras fue de viviendas de una superficie superior a 80 metros cuadrados, registrando un incremento muy significativo, de 1,9 puntos porcentuales con relación al cuarto trimestre del año anterior.

Interés por las casas unifamiliares

Pese a la prevalencia de los pisos sobre los chalés, lo cierto es que con el coronavirus el interés por las viviendas unifamiliares se ha disparado. La compraventa de viviendas unifamiliares creció un 10,6 % durante el tercer trimestre del año, mientras que las de pisos cayeron casi un 16,4 %, como consecuencia de los cambios laborales originados por la pandemia, según un estudio realizado por TecniTasa.

La estadística de final de año del Colegio de Registradores también dejó constancia del cada vez mayor peso que están teniendo las viviendas unifamiliares en el parque residencial español. Según sus datos, las compraventas de vivienda de vivienda colectiva (pisos) representaron un 77,5% del total de las operaciones, mientras que el restante 22,5% correspondió a viviendas unifamiliares. Con respecto al trimestre precedente, la estadística refleja un incremento en el peso de las compraventas de viviendas unifamiliares de 2,1 puntos porcentuales, lo que provocó un nuevo máximo de la serie histórica desde el ejercicio 2005.