Renta 2020 y ERTE: si le sale a ingresar, podrá pagar en seis meses sin intereses

Hacienda aprueba la orden ministerial que permite fraccionar el pago del IRPF en más plazos para evitar que su abono suponga “un quebranto en la economía familiar”, ha declarado María Jesús Montero

Hacienda ha devuelto ya 242,5 millones a 376.177 contribuyentes murcianos al cierre de la campaña de la Renta
Imagen de una oficina de la Agencia Tributaria durante la campaña de la Renta 2019 EDUARDO PARRA-EUROPA PRESS

Da comienzo la campaña de la Renta 2020 con un pequeño alivio para los que el año pasado se vieron afectados por un ERTE. El Ministerio de Hacienda ha aprobado una orden ministerial que permite a los trabajadores en ERTE cuya declaración del IRPF salga a ingresar fraccionar el pago en seis meses sin intereses. Este cambio normativo, publicado este miércoles en el BOE, entra en vigor de forma inmediata, coincidiendo en el tiempo con el inicio de la campaña de la Renta de 2020 este 7 de abril.

Este fraccionamiento pretende evitar que el pago suponga “un quebranto en la economía familiar”, ha dicho la Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en una entrevista a RNE. Este colectivo podrá dividir la cuota a pagar -tanto si es individual como conjunta- en seis veces, que abonará los días 20 de cada mes comenzando por el 20 de julio, sin intereses de demora, hasta diciembre. Las deudas fraccionadas con este mecanismo extraordinario no podrán superar los 30.000 euros, una cantidad que incluye también otros aplazamientos o fraccionamientos pedidos con anterioridad, así como pagos pendientes. Además, el fraccionamiento solo estará disponible para los importes declarados en plazo, ya que las posibles autoliquidaciones complementarias presentadas después del 30 de junio no podrán acceder a este mecanismo.

Dos pagadores y menor umbral

La titular de Hacienda ha recordado que los trabajadores afectados por un ERTE tendrán “que prestar especial atención” a su declaración, ya que aunque “no van a pagar más impuestos”, podrían tener que realizar un ingreso mayor si se les han practicado pocas retenciones. Esto se debe a que las prestaciones concedidas por el SEPE, si son pequeñas, apenas aplican retenciones de IRPF, por lo que tendrán que abonar los impuestos pendientes con la declaración. Además, 327.000 contribuyentes en ERTE que no solían presentar la declaración de la Renta tendrán que hacerlo este año, ya que al tener dos pagadores (empresa y SEPE), el umbral que obliga a hacer este trámite baja de 22.000 euros a 14.000 euros, siempre y cuando los abonos de todos los pagadores a partir del segundo superen los 1.500 euros.

A esto se añaden los posibles errores cometidos por el SEPE, ya que si se han recibido prestaciones excesivas y el organismo aún no ha reclamado su devolución será necesario declararlo todo y pagar los impuestos correspondientes, aunque se podrá solicitar el reintegro en una declaración complementaria posterior. Para evitar esta circunstancia, la Agencia Tributaria y el SEPE mantendrán contactos para actualizar los datos correspondientes a las devoluciones a lo largo de toda la campaña de la renta.