Cargando...

El número de solicitudes de baja en El Corte Inglés supera en más de un 20% el pactado por la empresa y sindicatos

El plan de reestructuración contemplaba la salida de 3.292 empleados

Fachada de El Corte Inglés de Callao en Madrid FOTO: Luca Piergiovanni EFE

El Corte Inglés ha cerrado el plan de reordenación de su plantilla cumpliendo de forma más que holgada los objetivos de bajas voluntarias fijados. El número de empleados que se han sumado a la iniciativa ha superado en más del 20% la cifra inicial de 3.292 personas acordada por la empresa y los sindicatos (CC OO, Fasga, Fetico y UGT), según ha informado el grupo de distribución. No obstante, los sindicatos han elevado tan porcentaje hasta el 31%, situando en 4.312 el número de empleados que se han adherido al plan. Tal y como acordaron ambas partes, han quedado fuera de este plan los mayores de 50 años, ya que son quienes, en principio, podrían encontrar más dificultades para recolocarse. También están excluidos los que tienen contrato eventual o de días sueltos.

A partir de ahora, la compañía iniciará el proceso de análisis de las solicitudes, que deberán ser aceptadas o rechazadas antes del 23 de mayo; tramitación de las bajas voluntarias y el ajuste de la plantilla, que podría ceñirse a la cantidad pactada con los sindicatos o superarla si tras el análisis de las peticiones, a la empresa le cuadra un ajuste superior porque encaje con sus necesidades de negocio, según explican fuentes de la compañía. Lo que ya ha logrado la compañía es no tener que recurrir a salidas forzosas para redimensionar su plantilla.

Para los que han decidido desvincularse de la compañía, El Corte Inglés ha contratado a dos empresas LHH y ManpowerGroup para que les ayuden a encontrar un nuevo empleo en función de su perfil e intereses profesionales.

El Corte Inglés comunicó a los sindicatos el pasado 27 de febrero su intención de acometer un ajusta de plantilla para “buscar la viabilidad de la empresa, su posicionamiento en un mercado cambiante, la reordenación del mundo del retail y su nueva dimensión tras el impacto de la venta online”. Desde el primer momento, la compañía explicó que la voluntariedad y las buenas condiciones económicas guiarían la negociación con los sindicatos para alcanzar un acuerdo.

Condiciones

Las conversaciones entre la dirección y los sindicatos, aunque afectaban a una reestructuración de relevante envergadura, se cerraron relativamente rápido. Menos de un mes después de su anuncio, el 23 de marzo, El Corte Inglés y los sindicatos anunciaron que habían llegado a un acuerdo sobre las condiciones del plan. El acuerdo contempla que los que abandonen la empresa recibirán una indemnización de 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades, tomando como base el salario a la fecha de extinción y los incentivos (variable) de 2019 para el colectivo de venta.

Además, ambas partes también acordaron un sistema de primas para los trabajadores que soliciten de forma voluntaria su baja. Para los que tengan una antigüedad en la compañía de entre 5 y 10 años será un pago equivalente al 5% del salario bruto anual; del 10% en el caso de que la antigüedad oscile entre los 10 y 15 años; y del 20% para aquellos que llevan más de 15 años de quince años en la compañía, según han explicado los sindicatos y El Corte Inglés.

A pesar de que en los últimos meses su cifras han mejorado de forma paulatina, la actividad de El Corte Inglés se vio duramente golpeada el pasado año por la pandemia del coronavirus. Tras un primer trimestre (marzo-mayo) de 2020 muy duro, donde registró pérdidas de 510 millones de euros tras la paralización de la actividad de las tiendas varias semanas por el confinamiento, el grupo de distribución regresó al resultado bruto de explotación (Ebitda) positivo en el segundo trimestre de su ejercicio fiscal (entre el 1 de junio y el 31 de agosto), cuando alcanzó los 64 millones de euros gracias a la reapertura de tiendas y a la venta “online”, que registró un alza del 124% en este trimestre. La cifra de negocio consolidada durante este periodo se situó en 2.817 millones de euros, con un beneficio bruto de 811 millones de euros.