El Gobierno envía a Bruselas el Plan de Recuperación sin explicar las reformas fiscal, laboral y de pensiones

La portavoz del Ejecutivo se remite a las explicaciones futuras que darán los diferentes ministros afectados por el Plan de Recuperación

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Sin pena ni gloria pasó hoy la aprobación del Plan de Recuperación, que abrirá la puerta a España a los 140.000 millones de euros que le corresponde de los 754.000 millones de fondos europeos para la reactivación de la economía en la era postcovid-19. Desde que comenzó a rodar la potente maquinaria de Bruselas como salvavidas de los Estados miembros, el Ejecutivo español sólo ha expuesto vagamente las líneas generales del Plan de Recuperación, imprescindible para acceder a estos fondos.

En todo momento, ha eludido bajar a la arena y explicar con detalle cómo serán las reformas estructurales exigidas por Bruselas para poder contar con 70.000 millones de euros a fondo de perdido hasta 2023 y otros 70.000 millones vía créditos y, por tanto, a devolver hasta 2026. Hasta la fecha, el Ejecutivo, con su presidente a la cabeza, se ha limitado a hacer propaganda de las bondades del Plan de Recuperación, que recoge 110 inversiones y 102 reformas, entre ellas, la fiscal, con una subida de impuestos, como ya anunció hace días la ministra de Hacienda, de Sociedades, Patrimonio y Sucesiones. Mientras, la corriente europea lleva a todo lo contrario, a un descenso de impuestos, como el decretado por Italia.

Tampoco se conoce el pormenor de cómo será la reforma del sistema público de pensiones que impone Bruselas a cambio de inyectar en España ingente cantidad de capital. Lo único que ha trascendido es la intención del Ejecutivo de seguir revalorizando las pensiones en función del IPC y de conceder una especie de cheque-regalo a aquellos trabajadores que prolongue su vida laboral. Otro tanto ocurre con la reforma del mercado laboral. Es indiscutible que estas tres reformas (fiscal, laboral y pensiones) afectan directamente al bolsillo del contribuyente bien sea persona física o bien sea persona jurídica.

Sin embargo, el Consejo de Ministros dio hoy vía libre a este Plan de Recuperación para su remisión a Bruselas, sin que la portavoz del Ejecutivo pudiera concretar ni una sola reforma de las vitales de las que afectan al bolsillo del contribuyente (laboral, fiscal y de pensiones) ni sus calendarios de entrada en vigor. Para eludir descender a la concreción, la ministra de Hacienda argumentó problemas técnicos de las 2.000 páginas del plan de recuperación que el Gobierno deberá subir hasta el 30 de abril a una plataforma habilitada a tal efecto por la Comisión Europea, que dispondrá de dos meses para dar o no su visto bueno a los diferentes planes de recuperación de los socios comunitarios.

Sin mayor explicación, emplazó a la Prensa y, por ende, a la sociedad española en su conjunto a conocer la concreción de este milagroso plan, que, sin duda, exigirá al contribuyente apretarse el cinturón una vez más, a días venideros, en los que confió en que los ministros afectados por los fondos tengan a bien, si así se demanda, exponer los detalles de su Departamento relacionados con los fondos europeos.

Mientras, los titulares de las carteras correspondientes tienen a bien a explicar a los ciudadanos cómo se deberán apretar el cinturón y en qué se invertirán los fondos europeos que les corresponden a ellos como integrantes de la Nación, María Jesús Montero aclaró hoy que el Consejo de Ministros no va esperar a que Bruselas dé su visto bueno a este Plan de Recuperación. De hecho, el Gobierno ya ha repartido con cargo a los fondos europeos 2.000 millones a los entes territoriales y ayer bendijo con fondos europeos un proyecto para la modernización de la Justicia española.