La luz se encarece un 46% y marca su precio más alto en diez años

La factura media para un consumidor doméstico supera los 73 euros tras subir 23 euros en el último año

El recibo de la luz es el más alto en diez años
El recibo de la luz es el más alto en diez años

El recibo medio de electricidad se ha encarecido en abril un 15% con respecto a marzo y se ha disparado casi un 46% con respecto al mismo mes del año pasado como consecuencia de los máximos históricos que están registrando los derechos de emisiones de CO2. La factura mantiene así las subidas que inicio el mes pasado, después de la tregua dada en febrero tras dispararse en enero por las tensiones provocadas por el impacto de la borrasca ‘Filomena’ y la ola de frío.

En concreto, la factura media para un consumidor doméstico asciende en el mes de abril a 73,17 euros, frente a los 63,59 euros de marzo, según datos recogidos por Europa Press a partir del simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Para hacer un cálculo homogéneo se han incluido los últimos 30 días de marzo.

De este importe del recibo en marzo, 14,39 euros corresponden al término fijo, 43,14 euros al consumo, 2,94 euros al impuesto de electricidad y 12,07 euros al IVA. Este recibo de la luz corresponde a un consumidor medio con una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW) y una demanda anual de 3.900 kilovatios hora (kWh), propia de una familia con dos hijos.

Este importe representa así algo más de 9,5 euros frente al recibo de marzo, principalmente por la diferencia en el precio de la luz durante el mes de abril.

Con respecto a hace un año, el incremento en el recibo de la luz para un consumidor es de casi el 46%, con una diferencia de más de 23 euros. No obstante, en abril del año pasado se produjo una fuerte caída de la demanda debido a las restricciones aplicadas tras la declaración del estado de alarma para hacer frente a la pandemia del Covid-19, así como un precio en el precio de la electricidad especialmente bajo.

El precio más caro en 10 años

Este aumento en el recibo de la luz de abril se debe, principalmente, al repunte en el precio medio del mercado mayorista de electricidad, el conocido como ‘pool’, que ha cerrado el mes en los 65,02 euros por megavatio hora (MWh), un 268,3% superior al precio medio de abril de 2020, que fue de 17,7 euros por MWh, según datos de AEGE.

En concreto, este precio de abril es el más caro de los últimos 10 años. Con respecto al pasado mes de marzo, el precio medio de abril ha sido un 43,1% superior.

Esta subida en el ‘pool’ se debe, principalmente, a unos precios de derechos de emisión de CO2 que han tocado en abril niveles récord, así como a un encarecimiento en el precio del gas.

El precio mayorista de la electricidad tiene un peso cercano al 35% sobre el recibo final, mientras que alrededor del 40% corresponde a los peajes y cerca del 25% restante, al IVA y al Impuesto de Electricidad.

El mercado mayorista funciona de forma marginalista, de modo que las tecnologías entran por orden de coste y la última de ellas en participar, la más cara, marca el precio para el conjunto. El Gobierno ha congelado para 2021 los peajes y cargos eléctricos con los que los consumidores sufragan los costes regulados.

Mientras, están exentos de las oscilaciones en el precio diario los consumidores que están en el mercado libre, ya que cuentan con un precio pactado con su compañía.

¿Qué pasa con los derechos de emisiones de CO2?

La subida, según los analistas de la consultora energética ASE, se debe en parte al encarecimiento del gas por la demanda asiática y las bajas temperaturas, pero, sobre todo, por los altos precios que han alcanzado los derechos de emisiones de CO2, uno de los mecanismos de la Unión Europea (UE) para lograr la neutralidad de emisiones en 2050.

Este mecanismo limita las emisiones de centrales eléctricas, plantas industriales y compañías aéreas europeas. Cada año, a finales de abril, las empresas deben entregar suficientes derechos para cubrir todas sus emisiones del año anterior (un derecho de emisión de carbono por cada tonelada de CO2 emitida).

Las empresas reciben o compran derechos de emisión con los que pueden comerciar entre sí en función de sus necesidades y también pueden adquirir cantidades limitadas de créditos internacionales procedentes de proyectos de reducción de emisiones de todo el mundo.

Esos derechos alcanzaron el jueves 47,91 euros/tonelada y de media este abril se sitúan en 45,03, mientras que en lo que va de año la media es de 39,29, según SendeCO2 (Sistema Europeo de Negociación de CO2), empresa dedicada a su compraventa.

Estos precios contrastan, por ejemplo, con los que había hace un año, cuando en pleno confinamiento, en España el precio rondaba los 15 euros/tonelada.

La consultora especializada en cambio climático y mercados de carbono Factor Ideas for Change considera que, detrás de las enormes subidas del CO2, está el aumento del interés de especuladores, tras la publicación de varios artículos de fondos de inversión que apuestan por un precio mayor del CO2 a corto plazo, y al incremento de la demanda de derechos en la industria.

Además, la Comisión Europea presentará este verano reformas del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE para adaptar el mercado a sus nuevos objetivos climáticos para 2030 y 2050 que podrían tener un efecto alcista a medio plazo en el precio del carbono.

Precios a futuro

Asimismo, considerando la evolución del mercado diario en 2021 y las cotizaciones de los precios futuros hasta fin de año, el precio medio estimado del mercado eléctrico español es de 62,29 euros por MWh, un 82,8% por encima del de 2020.

Mientras, la cotización del futuro para 2022 del mercado eléctrico español a 30 de abril es 58,35 euros por MWh, un 14,2% más caro que hace un mes.