Madrid

Los madrileños se juegan en las elecciones 2.000 euros más de impuestos por hogar

Los ciudadanos de la Comunidad se han ahorrado en tributos 53.000 millones desde 2004, unos 16.500 euros por contribuyente. Una familia media perderá los ingresos de un mes por el hachazo fiscal que planea Montero

La presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata a la reelección, Isabel Díaz Ayuso, en una moto durante un encuentro con representantes de asociaciones de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado
La presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata a la reelección, Isabel Díaz Ayuso, en una moto durante un encuentro con representantes de asociaciones de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del EstadoRicardo Rubio Ricardo Rubio

En pleno siglo XXI y en medio de la vorágine de la crisis económica, la política fiscal juega un papel decisivo en el sostén de la economía española.

En esta cuestión, las doctrinas abanderadas por la derecha y la izquierda chocan como dos trenes a punto de descarrilar. Los primeros se muestran partidarios de bajar la carga tributaria a sus contribuyentes para ensanchar las bases imponibles y reactivar la economía y los segundos defienden a ultranza, pese a la crisis, subir los impuestos, incluidos los indirectos por los que paga más el que menos tiene.

De hecho, una barra de pan cuesta lo mismo para el propietario de una mansión en el ilustre barrio madrileño de Salamanca que para un obrero de San Blas. Exactamente, lo mismo por obra y gracia del IVA, que no distingue la cartera más o menos abultada del contribuyente. Por eso el próximo día 4 de mayo los madrileños se juegan su factura fiscal en las urnas.

Bajada de impuestos

De momento, saben que con los populares se han ahorrado 53.000 millones de euros desde 2004, de la mano de una política de bajada de tributos. Esta cuantía supone una merma en la factura fiscal de cada madrileño de 16.500 euros.

Sin embargo, este ahorro puede saltar por los aires con la armonización fiscal que prepara la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en connivencia con sus socios gubernamentales Podemos, ERC y Bildu.

La titular de Hacienda apuesta por armonizar en todas las comunidades los impuestos cedidos de Patrimonio y Sucesiones, tributo este último bonificado al 99% en Madrid, Andalucía y Galicia. Esta subida supondría para una familia media madrileña aumentar su factura fiscal anual en 2.000 euros.

Es decir, debería dedicar la nómina de un mes íntegra a pagar este aumento de tributos. Por el momento, la Hacienda madrileña es la que grava menos a las familias con rentas más bajas. De hecho, un contribuyente de la Comunidad que gane unos 23.000 euros brutos al año paga por renta 264 euros menos que un catalán, lo que supone un 8% menos de la cuota total.

Eso es así porque las rebajas fiscales en el IRPF en Madrid se han concentrado en las rentas más bajas, que han visto reducir el tramo mínimo en un 25%. Mientras que esta caída se ha limitado al 2,3% en el caso de las más altas.

De hecho, las deducciones de este impuesto están destinadas al 75,6% de madrileños con ingresos inferiores a 33.000 euros brutos anuales. Así, un contribuyente que obtenga únicamente rentas del trabajo, soltero y menor de 65 años, con un salario bruto anual de 20.000 euros, pagará 103,24 euros menos que un asturiano y 260,96 euros menos si su renta asciende a 45.000 euros.

Si tiene dos hijos mayores de tres años, con unos ingresos de 20.000 euros, pagará por IRPF 77,74 euros menos y 235,46 euros menos si su retribuciones ascienden a 45.000 euros. En estos momentos, un madrileño con un salario de 35.000 euros brutos paga por IRPF 340 euros menos que un catalán.

Esta caída de tributos se aplica a todas las figuras impositivas cedidas a la Gobierno autonómico. De esta manera, si un hijo mayor hereda de su padre 160.000 euros tendrá que abonar 201,26 euros, frente a los 1.926 de un catalán. En el caso de que la herencia se eleve a 200.000 euros, ingresará 282,21 euros, frente a los 3.825 que pagará el contribuyente residente en Cataluña.

En el supuestos de un soltero de 30 años heredero de bienes de su padre por un valor de 800.000 euros, de los que 200.000 corresponden a la vivienda del fallecido, pagará 1.586 euros en impuestos, mientras que por la misma herencia se grava con 103.135 euros en Asturias y con 63.193 euros en la Comunidad Valenciana. Por si fuera poco, el Impuesto de Patrimonio se encuentra bonificado al 100% en la Comunidad de Madrid desde el año 2008.

De esta forma, un contribuyente con un patrimonio de 800.000 euros deberá pagar en la Comunidad Valenciana 560 euros anualmente, mientras que la cifra se eleva hasta los 1.164 euros si tributa en Aragón. En la Comunidad de Madrid, no abonará nada por este patrimonio.

Pese a contar con impuestos más bajos, Madrid recauda más que otros Ejecutivos regionales. Hoy en día se recauda un 23% más por Sucesiones y Donaciones que en 2004. Los ingresos actuales por este tributo se elevan a 508 millones en 2019, frente a los 426 millones en 2004. Tendencia similar ocurre en el resto de tributos. Tras bonificar el impuesto, las donaciones declaradas se han incrementado más de un 1.000%. Lo mismo ocurre en Sucesiones.