La patronal que avaló el Gobierno considera “abusiva” la prohibición de despedir

Conpymes, alentada por Díaz y la mujer de Sánchez, considera que las mayores exenciones a la activación de trabajadores de Escrivá son un “menosprecio”, ya que presuponen que hay trabajadores parados por voluntad de los empresarios

El presidente de la CEOE se ausentó de la firma de la prórroga de los ERTE tras sus choques con el ministro Escrivá
El presidente de la CEOE se ausentó de la firma de la prórroga de los ERTE tras sus choques con el ministro Escrivá FOTO: FERNANDO VILLAR EFE

La nueva patronal Conpymes que avalaron en su presentación la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, que afirma representar a 2,1 millones de trabajadores, cargó ayer contra la prohibición de despedir que contienen los ERTE, de la que ha hecho precisamente bandera la propia Díaz. Mientras los ministros Escrivá y Díaz, encargados de la negociación para la prórroga de este instrumento para mantener en el «paro temporal» a los trabajadores más afectados por la pandemia, remarcaban en plena ruptura que ni CEOE ni Cepyme habían puesto sobre la mesa la supresión de la cláusula de mantenimiento del empleo –algo evidente, ya que las patronales buscaban la una prórroga de las condiciones previas sin cambios, por tanto–, ahora la Conpymes se desmarca y ataca una de las líneas rojas del área laboral del Gobierno.

Y es que la nueva patronal, supuestamente afín al Ejecutivo, no solo estima «insuficiente» la renovación de los ERTE hasta septiembre sino que además considera «desproporcionada y manifiestamente abusiva» la obligatoriedad de las empresas beneficiarias de las ayudas de los ERTE de mantener el empleo durante al menos seis meses.

En este sentido, advierte de que la norma establece que la pérdida de un solo puesto de trabajo trae consigo que se tenga que reintegrar la totalidad de las cotizaciones a la Seguridad Social exoneradas, con el recargo e intereses de demora adicionales, y para todas las personas trabajadoras a las que se haya aplicado la exoneración.

Ante esto, Conpymes considera que la afectación tendría que ser solo caso a caso, y no para la totalidad de la plantilla, y que esta proporcionalidad se tiene que recoger tanto en el importe a devolver, como por razón de dimensión de la empresa, que es también determinante en estos casos. «Las consecuencias, por el abuso y desproporción en su interpretación, pueden traer consigo la pérdida de muchos más puestos de trabajo de los que se pretendían preservar en un inicio», alerta.

Por si fuera poco, Conpymes coincide con CEOE y Cepyme contra los incentivos mayores a la reincorporación de trabajadores. En este caso, considera que se «menosprecia» al empresariado y critica el «sesgo de interpretación» del ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, que presupone que hay empresas que mantienen a trabajadores parados por «voluntad empresarial». Conpymes señala que los empresarios deciden activar a sus empleados cuando la demanda lo hace necesario, y este es un hecho que no depende de los incentivos, salvo que fueran permanentes e indefinidos.