Adiós a la peseta con horas de cola

Hoy acaba el plazo para canjear esta moneda por euros en el Banco de España. Solo queda un 5% de lo que estaba en circulación, que desde mañana será de coleccionista

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Por qué será que al ciudadano de a pie le gusta dejar siempre todo para el final. Este argumento cobra sentido después de ver durante los últimos cinco días largas colas a las puertas del Banco de España donde se apostaban aquellos rezagados que apuran hasta el último momento para cambiar sus pesetas por euros.

Y es que hoy 30 de junio acaba el plazo para realizar tal menester. Por eso aquellos despistados que no lo sabían dense prisa que aún están a tiempo.

Quedan pocas horas para el adiós definitivo a esta moneda que nos ha venido acompañando desde 1869 fecha en la que aparecía la primera emisión nacional de pesetas, hasta 2002, cuando el euro llegó a nuestros bolsillos. Una decisión que fue compartida con otros 11 países para facilitar la vida de los ciudadanos.

A día de hoy, 19 países y más de 340 millones de europeos han adoptado el euro. A 30 de mayo, últimos datos disponibles y facilitados por el Banco de España, quedaban 1.584 millones de pesetas en euros por cambiar, unos 249.754 millones de pesetas, más del 95% de lo que estaba en circulación, por lo que queda menos de un 5% por cambiar.

Dónde se puede cambiar pesetas a euros

El cambio de billetes y monedas de pesetas se podrá realizar en las quince sucursales del Banco de España repartidas por todo el territorio nacional o en la sede de Madrid en la calle Alcalá 48.

Tendrán de plazo hasta las 14 horas del día de hoy.

Las personas que quieran realizar el canje deberán acudir provistas de DNI, pasaporte o tarjeta de residencia y respetar las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades sanitarias.

Para agilizar el canje y evitar esperas al público, el Banco ofrecerá un sistema rápido de entrega de las pesetas para recuento y abono posterior en la cuenta corriente que señale el presentador.

El tipo de cambio es de 1 euro por 166,383 pesetas y no se tendrá en consideración aspectos como la antigüedad o el estado de los billetes y monedas de peseta.

Conviene recordar que se cambiarán todos los billetes posteriores al año 1939. Los billetes emitidos entre 1936 y 1939 también pueden ser objeto de cambio tras ser analizados por los expertos del Banco de España. Se denegará el cambio de aquellos billetes que presenten una superficie igual o inferior al 50% del billete.

Se cambiarán las monedas que estaban en circulación el 1 de enero de 2002. También se cambiarán las monedas de 2.000 pesetas que estaban en circulación el 1 de enero de 2002 así como las monedas de colección, conmemorativas y especiales.

El Banco de España reembolsará las monedas auténticas, incluidas las deterioradas, que sean reconocidas como tales por las máquinas utilizadas a esos efectos y podrá denegar el cambio de las que hayan sufrido alguna alteración derivada de un proceso industrial o mecánico.

Un poco de historia

Nos despedimos así para siempre de la peseta, después de que el 19 de octubre de 1868, por Decreto del Gobierno Provisional formado tras el derrocamiento de Isabel II, naciera como unidad monetaria. Siguiendo los dictados de la Unión Monetaria Latina, a la que finalmente no se adhirió España, se imponía ya de forma definitiva el sistema métrico decimal como base para la actividad económica.

Hasta 1868 en España había varias casas de moneda o cecas (las de Sevilla, Segovia, Barcelona, Madrid, etc.) que daban servicio a todo el territorio nacional. En 1869 el Gobierno Provisional decide cerrar las casas de moneda y centralizar toda la producción existente en la de Madrid, de la que después y en la actualidad es la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda.

Las primeras piezas se acuñaron en 1869. Desde ese momento hasta nuestros días las monedas han tenido diferentes valores, tamaños, metales o aleaciones de metales y distintos motivos en sus anversos y reversos.

Los billetes en pesetas tardaron unos años más en imprimirse, tarea de la que se ocuparon inicialmente los talleres del Banco de España y distintas empresas extranjeras.

El primer papel moneda con el valor facial expresado en pesetas se emitió el 1 de julio de 1874, coincidiendo con la concesión al Banco de España del derecho en exclusividad a emitir billetes, hasta entonces compartido con otros bancos provinciales.

La primera emisión que imprimió la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre fue la de 21 de octubre de 1940.

Durante la larga pervivencia de la peseta se han producido numerosas variaciones que han afectado a las diferentes tipos de moneda. La cruz de Saboya en los dos años que Amadeo I reina en España, y las lises que ostentarán las monedas de Alfonso XII, Alfonso XIII y Juan Carlos I aportan, respectivamente, el elemento identificativo de la dinastía italiana y la monarquía borbónica.

El tradicional escudo de los Reyes Católicos durante la etapa franquista volverá a tener su lugar en la moneda casi quinientos años después.

La Segunda República marcará la ruptura tipológica, introduciendo motivos de inspiración republicana acordes con el carácter político del nuevo gobierno.

La llegada al poder del general Franco supondrá un cambio en este sentido, pues el retrato que aparece en la peseta de 1947 está modelado por un escultor, Mariano Benlliure. Con la instauración de la democracia y la restauración de la Monarquía se incorporaron la efigie del rey don Juan Carlos I y el escudo real. A partir de 1990 se impone una renovación tipológica en la que los motivos son diferentes cada año.

Un periplo de 152 años de historia

El 19 de junio de 2001 acabó la fabricación de las monedas de peseta y el 21 de noviembre de 2000 finalizó la producción de los billetes. La moneda de 100 pesetas fue la última pieza en salir de las máquinas acuñadoras, como en su día el billete de 10.000 pesetas lo hiciera de las máquinas de impresión. Por tanto, planchas, troqueles y
útiles específicos que sirvieron para realizar la peseta pasaron a ser piezas de museo. Desde el 1 marzo de 2002, el euro pasó a convertirse en la única divisa válida. A día de hoy, 19 países (Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, y Portugal) y más de 340 millones de europeos han adoptado el euro como su divisa común. Mañana, tras 152 años, las pesetas dejarán de tener valor más allá del coleccionismo.
Pesetas no cambiadas
Pesetas no cambiadas FOTO: José Luis Montoro