El teletrabajo, un remedio contra las bajas laborales: disminuyen un 38% entre los empleados que permanecen en casa

Además, la duración de las bajas tiende a ser más breve en el grupo de teletrabajadores, 22 días de media, frente a 43,2 días entre los que no teletrabajan. Estos son los motivos

Un mujer trabaja desde su domicilio
Un mujer trabaja desde su domicilio FOTO: Emilio Naranjo EFE

El auge del teletrabajo con la llegada de la pandemia también ha repercutido en las bajas laborales. Mientras que el 29% de los trabajadores que tienen la obligación de acudir a su puesto de forma física han requerido al menos una baja durante el último año, solo un 18% de los teletrabajadores han solicitado acogerse a ese derecho. Es decir, entre estos últimos las bajas labores han descendido un 38%, tal como se extrae de la última investigación llevada a cabo por Jobatus.es. Además, la duración de las bajas tiende a ser más breve en el grupo de teletrabajadores, con una duración media de 22 días, mientras que entre los no teletrabajadores ascienden hasta los 43,2 días.

Motivos más comunes de baja desde el inicio de la pandemia

Entre las causas más comunes, encabeza la lista el haber contraído Covid o tener que guardar cuarentena por contacto estrecho con un contagiado, seguido de responsabilidades familiares derivadas de las restricciones –fundamentalmente, el cuidado de terceras personas como niños y mayores- o de enfermedades psicológicas como depresión o ansiedad relacionadas con la situación actual.

¿Por qué descienden las bajas entre los teletrabajadores?

Entre sus respuestas, destacan la comodidad de trabajar desde casa (89%) y la conciliación –expuesta en la facilidad de poder cuidar personalmente de familiares a su cargo sin tener que ausentarse de las obligaciones laborales o buscar a terceras personas para que se ocupen (52%)-, si bien la mayoría de los encuestados (74%) ha señalado que el teletrabajo le permite cumplir sus objetivos a pesar de tener molestias o enfermedades leves, como infecciones de garganta o intestinales por las que, en circunstancias normales, habría solicitado una baja.

Además de por el teletrabajo, que elimina o reduce el contacto entre trabajadores, las medidas contra la Covid-19 también han reducido los contagios de otras enfermedades infecciosas que se transmiten por el aire. Por ejemplo, la incidencia de resfriados, gripe, varicela, bronquiolitis y meningitis está siendo muy inferior al periodo prepandemia, lo que también repercute en las bajas.

Los registros de accidentes de trabajo mientras el empleado trabaja a distancia desde su domicilio también han caído en picado. Este tipo de accidentes están ligados a sobreesfuerzos, choques en vehículos, caídas, golpes por desprendimientos, cortes, quemaduras o intoxicaciones por estar en contacto con sustancias peligrosas. Las viviendas quedan aisladas de todos estos peligros, ya que el trabajo se realiza casi únicamente con un ordenador, una mesa y una silla, aunque el riesgo nunca desaparece por completo.

En el caso de las enfermedades laborales más comunes, como depresión, ansiedad y estrés, en el ámbito psíquico, y lumbago, artritis, síndrome del túnel carpiano, fatiga visual y enfermedades cardiovasculares, en el ámbito físico, los trabajadores no quedan exentos de sufrirlas en casa, o de manifestar por primera vez síntomas como resultados de varios años de esfuerzo físico aunque ahora trabajen desde casa.