Las patronales ganaderas y cárnicas a Garzón: «Es un ignorante y un irresponsable»

El campo y la industria cargan contra «las mentiras del ministro y por tergiversar la realidad»

El ministro de Consumo, Alberto Garzón
El ministro de Consumo, Alberto Garzón FOTO: EUROPA PRESS/ALEX ZEA EUROPA PRESS/ALEX ZEA

«La declaraciones de Garzón son irresponsables, impropias de un ministro, están fuera de lugar y son de un enorme falta de conocimiento. Es un irresponsable y un ignorante». Así de contundentes se mostraron ayer las patronales del sector, las asociaciones interprofesionales ganaderas y cárnicas, las organizaciones agrarias, los partidos de la oposición y el campo en general –todos hicieron suyas estas declaraciones de las patronales–, que rechazaron de plano la propuesta del ministro de Consumo, Alberto Garzón, de comer menos carne por cuestiones de salud y para salvaguardar el medio ambiente. Lo consideran un ataque directo al sector ganadero español, que se ha puesto en pie de guerra contra lo que consideran ya «la obsesión» del ministro.

«No sólo trata de estigmatizar un producto, sino a todo un sector de actividad. El ministro demuestra su escaso conocimiento de la realidad económica y social del país cuando dice que el sector ganadero-cárnico está constituido por grandes empresas con mucho poder». Nada más lejos de la realidad, defendieron en un comunicado las seis organizaciones interprofesionales vinculadas al sector cárnico –Asici, Avianza, Intercun, Interovic, Interporc Spain y Provacuno–, que recordaron que esta industria está conformada por casi 2.800 empresas, la mayoría pymes, que se localizan preferentemente en zonas rurales, y por explotaciones ganaderas familiares, que superan el medio millón.

Tienen claro estas asociaciones que las administraciones públicas «deben velar por el bienestar y la salud de los ciudadanos», pero consideran que las declaraciones de Garzón están «fuera de lugar. Insinuar que consideramos que nuestra actividad tiene un impacto negativo en la salud de los ciudadanos resulta simplemente perverso». No entienden que un sector que contribuye a la creación de más de dos millones de empleos en España, que aporta a la balanza comercial casi 9.000 millones de euros en exportaciones y que es modelo de transición hacia la economía circular y la neutralidad climática «sea atacado de forma inmisericorde».

Además, ha vuelto a reiterar que en la dieta mediterránea que defiende el ministro también hay carne y que su consumo «es beneficioso para la salud y constituye una fuente proteica de alta calidad, lo que es una evidencia avalada por la comunidad científica internacional».

Por su parte, las asociaciones agrarias han seguido el mismo patrón y sin distinción han respondido dureza contra lo que entienden como «un ataque gratuito». Desde Asaja han pedido al presidente del Gobierno , Pedro Sánchez, que «tome cartas en el asunto porque el sector agrario no acepta ya más agresiones del ministro». COAG ha ido aún más lejos y le acusado de «criminalizar gratutitamente» al sector y de «tergiversar a su gusto» los datos sobre el impacto medioambiental de esta industria en España, donde el 90 % de las granjas de producción animal son pequeñas y medianas, y la producción de carne se lleva a cabo «con los más altos estándares de calidad, seguridad alimentaria y bienestar animal». Finalmente, UPA ha pedido la retirada de la «campaña antiganadera» de Garzón por ser un «despropósito de principio a fin» y no comprar «los mensajes de una parte del ecologismo radical que aboga por absurda la desaparición de la ganadería».