Bruselas congela la tasa Google ante las presiones de Washington

EE UU ha pedido la retirada de esta iniciativa tras el acuerdo histórico sobre el impuesto mínimo global a las multinacionales.

La tasa Google ya está en marcha en algunos países europeos
La tasa Google ya está en marcha en algunos países europeos FOTO: Alejandro Olea La Razón

La Comisión Europea ha decidido meter en la nevera la nueva tasa a los gigantes tecnológicos, bautizada como tasa Google, cuya presentación estaba prevista inicialmente la semana que viene. Este movimiento se produce justo después de que la secretaria del Tesoro de EE UU, Janet Yellen, pidiese ayer desde Venecia (Italia) a los Veintisiete que reconsiderasen la puesta en marcha de este impuesto que dañaría sobre todo a las multinacionales estadounidenses y que ya está funcionando en países como Francia y España.

Precisamente, hoy Yellen ha proseguido su gira europea ya que participará en la reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro. Los contactos han tenido durante toda la jornada ya que la secretaria del Tesoro ha mantenido un almuerzo con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y del BCE Christine Lagarde y con los dos comisarios responsables de las dos carteras económicas: Valdis Dombrovskis y Paolo Gentiloni. Todo indica que EEUU ha sabido jugar bien sus cartas.

Este pasado domingo, el G-20 reunido en la ciudad italiana, llegó a un acuerdo histórico para poner en marcha un impuesto mínimo del 15% a las multinacionales que tributan fuera de los países dónde facturan. Con la adopción de esta iniciativa, apoyada por más de 130 países y que deberá ser refrendada de manera definitiva en el mes de octubre, Washington considera que queda resuelta la elusión de impuestos de las multinacionales y que el plan de Bruselas de introducir un gravamen específico para las tecnológicas como Facebook, Twitter o Facebook supondría una doble imposición injusta para los gigantes estadounidenses.

No se retira

El anuncio de Bruselas no significa que la Comisión Europea haya decidido renunciar a esta iniciativa -al menos por ahora- sino que es consciente del peligro de dar pasos en falso y prefiere seguir negociando con EE UU, ante la posibilidad de que Washington de marcha atrás en su apoyo a este acuerdo mínimo sobre el impuesto de las multinacionales. La llegada a la Casa Blanca de Joe Biden ha sido el paso definitivo para impulsar este proyecto que llevaba negociándose más de siete años en el seno de la OCDE sin apenas avances.

“Concluir de manera exitosa este proceso requiere un esfuerzo final y un impulso final por parte de todas las partes y la Comisión Europea está comprometida a centrar todos sus esfuerzos. Por esa razón, hemos decidido esperar en la preparación de una propuesta de tasa digital como nuevo recurso propio de la Unión Europea”, ha explicado Daniel Ferrie, portavoz comunitario de asuntos financieros antes que de comenzase la reunión del Eurogrupo

Bruselas ya fracasó anteriormente en sus intentos de imponer una tasa a los gigantes tecnológicos por la oposición de países como Irlanda, que han hecho de su agresiva política fiscal uno de las señas de identidad a la hora de atraer la implantación de multinacionales en el país. Cualquier propuesta sobre política fiscal necesita la unanimidad de las capitales europeas y de ahí la dificultad de avanzar en este terreno. Por eso, estaba prevista la presentación de una nueva propuesta por parte de la Comisión Europea este mes de julio con el propósito sortear la oposición de algunos Estados miembros y reabrir las negociaciones. Además, Bruselas debe poner en marcha una serie de nuevos impuestos europeos – los denominados recursos propios- como modo de financiar el plan de reconstrucción europeo, Next European EU, por valor de 750.000 millones de euros y que tiene como objetivo hacer frente a los estragos ocasionados por la pandemia del coronavirus.