La sostenibilidad de las finanzas catalanas, en situación muy vulnerable

La AIReF advierte de que, en el mejor de los casos, no logrará el objetivo de deuda del 13% hasta 2045. Por contra, Madrid llegará a finales de esta década

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere AragonèsDavid Zorrakino Europa Press

Las finanzas catalanas comenzaron a torcerse antes de la pandemia perjudicadas, además, por el desafío secesionista; y el coronavirus ha terminado por darlas la puntilla y colocarlas en una situación más que complicada. La última institución en certificar la delicada situación en que se encuentran es la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que en su informe sobre la ejecución presupuestaria, deuda pública y regla de gasto para este año de esta comunidad autónoma advierte de que la deuda pública legada por la Covid-19, sumada a la que ya tenía de antes y el previsible deterioro del gasto fiscal en los próximos años, sitúan la sostenibilidad financiera de Cataluña en una posición de mayor vulnerabilidad de la que ya de por sí tenía.

Como explica la institución que dirige Cristina Herrero, como consecuencia de la anterior crisis financiera, la ratio de deuda sobre el PIB en el caso de Cataluña aumentó más de 27 puntos desde el mínimo que había tocado en 2007, estabilizándose en valores ligeramente superiores al 33% en los años previos al estallido de la pandemia. La evolución del PIB y del saldo fiscal ligado a la crisis sanitaria, prosigue, “proyectan un ligero incremento de la ratio en los próximos años, retrasando el proceso de desapalancamiento y aumentado el riesgo de sostenibilidad de las finanzas públicas”.

La AIReF asegura en su informe que, bajo un escenario normativo, se proyecta que alcanzar el límite de referencia del 13% de deuda respecto al PIB que tienen asignado las autonomías requerirá más de dos décadas en el caso de Cataluña. En contraste con los escenarios proyectados por la AIReF previos a la crisis, donde el nivel del 13% se alcanzaba en torno al año 2038, la autoridad no proyecta ahora que alcance dicho límite antes del año 2045 “aun manteniendo un ligero superávit presupuestario”. Según las estimaciones de la AIReF, Cataluña cerrará el año con una deuda del 35,7% sobre su PIB.

Esta previsión contrasta fuertemente con la que la autoridad realiza en su informe de la Comunidad de Madrid. Aunque reconoce también en este caso que el stock de deuda acumulado por el coronavirus retrasará el proceso de desapalancamiento de la autonomía que preside Isabel Díaz Ayuso con respecto a sus proyecciones previas, retrasa el objetivo del 13% hasta el año 2029, dieciséis años antes que Cataluña.

Más riesgos

La institución también advierte de que un análisis de sensibilidad indica que una subida de tipos de interés de 100 puntos básicos supondría un aumento acumulado en la carga financiera de 3,4 puntos en 15 años en el caso de Cataluña, mientras que en el de Madrid lo limita a 1,3 puntos. Por el contrario, un escenario que implique un mayor crecimiento potencial de la economía de 0,5 puntos porcentuales contribuiría a la reducción de la ratio de deuda de casi 2 puntos adicionales en el mismo periodo.

En cuanto al déficit, según las previsiones de la AIReF, Cataluña cerrará este año con un desequilibrio en las cuentas públicas del 0,4%. No estará en el pelotón de las comunidades con peor desempeño, que encabezarán la Comunidad Valenciana (1,7% de su PIB) y Murcia (1,5%). Sin embargo, también en este indicador sale peor parada que la Comunidad de Madrid, que cerrará este ejercicio con un desequilibrio en sus cuentas de apenas una décima, sólo superada por Canarias, que registrará un ligero superávit del 0,2%.