Renfe hace la mayor compra de trenes de su historia: 152 unidades por 1.447 millones a Alstom

La fabricación de los trenes de Cercanías dará empleo directo a 500 personas en Cataluña

Tren Civia en la estación de Santa Justa
Tren Civia en la estación de Santa JustaRENFE RENFE

Renfe encara la competencia del sector privado con la mayor compra de trenes de la historia del ferrocarril en España. La compañía ha adquirido a Alstom 152 trenes de gran capacidad para Cercanías por un total de 1.447 millones de euros. Los presidentes de Renfe, Isaías Táboas, y de Alstom España y Portugal, Leopoldo Maestu, han firmado el contrato de la adjudicación, que con una dotación de 1.447 millones de euros es “la mayor de la historia del ferrocarril en España”.

Dicha adjudicación fue aprobada por el Consejo de Administración de Renfe el pasado mes de marzo e incluye, además de los 152 trenes, las piezas del parque, el almacén inicial de repuestos y sus utillajes, y el mantenimiento de 56 vehículos durante 15 años.

Los trenes se fabricarán en el Centro Industrial que la empresa tiene en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) y permitirán la creación de unos 500 empleos directos y otros mil indirectos, han informado en un comunicado conjunto este lunes.

Cada uno de los nuevos trenes tendrá una capacidad de al menos 900 plazas, un 20% más que los actuales Civia, serán totalmente accesibles a las personas con movilidad reducida y minimizarán el tiempo de bajada y subida de los viajeros.

El doble de plantilla en la planta de Barcelona

Alstom ha reconocido que “un contrato de estas características tiene un efecto multiplicador” para el desarrollo tecnológico e industrial local: plantea duplicar la plantilla de la planta en los próximos años y realizar nuevas inversiones en las instalaciones industriales.

La empresa ha explicado que el acuerdo supone “una garantía de trabajo para los próximos años” y permite impulsar un plan de crecimiento e inversión para el Centro Industrial de Santa Perpètua de Mogoda.

Actualmente la planta emplea a cerca de mil empleados que trabajan en la producción integral de todo tipo de trenes para proyectos nacionales e internacionales.

La operación se enmarca en el plan para la renovación de la flota de Cercanías y Media Distancia impulsado por Renfe en 2019, con el que la empresa quiere reducir la edad media de sus trenes, que en algunos casos superan los 30 años de antigüedad.

Renfe está haciendo “el mayor esfuerzo inversor de las últimas décadas”: licitaciones que en su conjunto superan los 3.500 millones de euros y que generarán alrededor de 52.000 nuevos empleos.