La crisis de los microchips hunde la producción española de los automóviles

La falta de suministros, que prolongará en 2022, afecta también a las exportaciones

Planta de Seat en Martorell (Barcelona)
Planta de Seat en Martorell (Barcelona)Enric FontcubertaEFE

La falta de suministros provenientes sobre todo de Asia está perjudicando gravemente a la principal industria española, que es la del automóvil. La escasez de microchips está paralizando a la mayoría de los 17 centros de fabricación establecidos en nuestro país, de manera que la producción de automóviles en la primera mitad del año registró 1.205.577 unidades. Una cifra que supone un aumento del 26,1% respecto al año pasado, en que las instalaciones estuvieron paradas varios meses, pero un fuerte descenso del 21.6% si la comparamos con la de 2019, antes de la pandemia.

Y lo peor es que, según las previsiones de todos los fabricantes, esta situación podría prolongarse hasta bien entrado en año que viene, ya que no hay señales de que vayan a llegar nuevos fabricantes de estos suministros o que se vaya a incrementar la fabricación de los microchips necesarios. Además, otras industrias electrónicas de vanguardia están compitiendo con el automóvil en todo el mundo para adquirir los microchips que se fabriquen. La situación es, por tanto, muy complicada y está golpeando de especial manera a la producción de vehículos, tanto a escala nacional como europea. Los centros de producción se están viendo obligados a retrasar la fabricación y a efectuar medidas especiales como la suspensión temporal de las líneas de producción hasta que la falta de semiconductores se vea resuelta.

En concreto, el pasado junio cerró con un total de 172.696 unidades, lo que supone un descenso del 18,1% respecto a junio del pasado año y nada menos que un 33,8% si lo comparamos con el año 2019. La caída es especialmente fuerte ya que hay que recordar que hace un año las fábricas estaban todavía retomando el ritmo de producción tras el parón por la pandemia. Los directivos consultados no se atreven a pronosticar si durante este ejercicio se podrán alcanzar las cifras de producción del pasado año, a pesar de los cierres de factorías durante varias semanas provocados por la pandemia. En 2020 se fabricaron en España un total de 2.268.185 unidades a pesar de la atonía del mercado interior, que sólo consiguió matricular 851.211 vehículos.

Esta situación está afectando asimismo a las exportaciones de este sector que es el principal equilibrio industrial de nuestra balanza de pagos. Porque, a pesar de que los principales mercados en Europa están logrando mejorar sus ritmos de ventas, todavía se sitúan muy por debajo de las registradas en 2019, lo que provoca que la demanda del vehículo “made in Spain” baje. Durante el último mes se aprecia que muchos de nuestros principales mercados en el extranjero siguen registrando fuertes descensos en sus ventas si comparamos sus cifras de 2019: Francia (-13,6%), Alemania (-15,7%), Italia (-13,3%), Reino Unidos (-16,7%) o Portugal (-25,2%). Y además hay que señalar que el mercado interior español presenta un panorama aún peor, con una merma del 25,8%, es decir, la mayor bajada de los países de nuestro entorno. Un dato de especial importancia para esta industria si tenemos en cuenta que uno de cada cuatro vehículos vendidos en España es de producción nacional.

Con todo ello, en junio, las exportaciones han sufrido un descenso del 14,9% si lo comparamos con el mismo mes del pasado año. lSolo vendimos fuera un total de 151.366 vehículos y en el acumulado del primer semestre la cifra crece hasta 1.035.609 automóviles. Es decir, un 30,6% más que el año pasado por el tiempo que las factorías estuvieron cerradas, pero un 16,1% negativo si lo comparamos con la primera mitad de 2019.

A pesar de la mejor evolución de los mercados europeos en los últimos meses, se siguen registrando importantes descensos en el ritmo de las ventas lo que condiciona la demanda extranjera de vehículos nacionales. En el último mes la demanda europea de coches hechos en España ha descendido un 29,5% y estos mercados suponen aproximadamente el 80% del total de las ventas exteriores, lo que explica los malos datos de la exportación. Al igual que en los últimos meses, Turquía, con un crecimiento del 55%, es el único mercado del Top 5 de destinos de exportación que ha aumentado su demanda, mientras que destacados mercados como Francia (–33,2%), Alemania (-44,5%), Italia (-3,1%) o Reino Unido (-53%) siguen reduciendo su adquisición de vehículos hechos en España a la espera de mejorar la recuperación de sus mercados internos.

Al término del primer semestre se habían exportado algo más de un millón de vehículos de los 1,2 fabricados, lo que supone una cuota de exportación del 85,9%, superior en casi tres puntos a la del año pasado. En 2019 la proporción de exportaciones fue del 81,8% ya que se vendieron fuera 2,3 millones de coches del total de 2,8 millones producidos. La cuota más alta se registró en el año 2012, cuando España vendió fuera el 86,8% de los vehículos producidos.