¿Manipula Iberdrola el mercado eléctrico?

La compañía está generando tanta electricidad como puede a través de las fuentes hidroeléctricas para evitar que los precios suban tanto como alternativamente subirían

Vistas de los alrededores de una central hidroeléctrica
Vistas de los alrededores de una central hidroeléctrica FOTO: ELOY ALONSO EFE

El Gobierno de PSOE-Podemos ha criticado –y empezado a investigar– a Iberdrola por haber vaciado los embalses de Ricobayo (Zamora) y de Valdecañas (Cáceres) estando el precio de la luz en máximos históricos. No sólo el Ejecutivo ha lanzado críticas contra la compañía eléctrica, también Facua ha instado a la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) a que investigue si esta práctica es correcta, por cuanto se estarían aprovechando los altos precios de la electricidad para impulsar una «excesiva producción intencionada de energía hidroeléctrica». Muchos periodistas de izquierdas también se han hecho eco de la noticia para denunciar que Iberdrola estaría manipulando el mercado en su propio provecho, pero no queda muy claro cuál sería el sentido de esa manipulación.

¿Está vaciando Iberdrola los embalses para elevar todavía más el precio de la electricidad? Pues no, más bien todo lo contrario. Cuanta más electricidad se genere a través de fuentes baratas, como la hidroeléctrica, menor electricidad tendrá que ser generada a través de fuentes caras, como el gas. En un mercado eléctrico marginalista (como el vigente en España y en la mayor parte de Europa), la fuente de energía más cara es la que determina el precio en el conjunto del mercado (justamente para inducir a todas las otras fuentes de energía más baratas a que participen tan activamente en el mercado como les sea posible), de modo que, si el incremento de la oferta de fuentes de energía más baratas (como la hidroeléctrica) consigue volver prescindible la más cara (el gas y, especialmente, las centrales de ciclo combinado menos eficientes en el uso del gas), la consecuencia sería el de un abaratamiento generalizado de la factura eléctrica.

No en vano, la forma en la que Iberdrola podría tratar de manipular el mercado para incrementar los precios debería pasar necesariamente por restringir la producción de energía hidroeléctrica: si ésta se suspende y su generación habitual debe ser cubierta por gas, entonces el precio del MWh en el mercado sí se incrementaría. De hecho, en algunas ocasiones históricas, las eléctricas han sido investigadas por la CNMC debido a la posible paralización de algunas centrales hidroeléctricas y nucleares con el propósito de desplazar la generación marginal de electricidad hacia las centrales más costosas. Pero es que aquí está ocurriendo justo lo opuesto. Iberdrola está generando tanta electricidad como puede a través de las fuentes hidroeléctricas para evitar que los precios suban tanto como alternativamente subirían. Obviamente lo hace porque así logra maximizar sus ganancias a corto plazo, pero el efecto final que consigue es el de contener los precios en el mercado. Entonces, ¿a qué vienen tantas críticas contra Iberdrola? Pues a que supuestamente no estaría actuando con total responsabilidad medioambiental hacia el mantenimiento de unos caudales mínimos dentro de los embalses. Se trata de un magnífico resumen de lo que está sucediendo: la priorización del medio ambiente en la raíz del encarecimiento de la factura eléctrica.