Mejor con espacios al aire libre que céntricas: así son las viviendas favoritas tras la pandemia

Los cambios de preferencias que abrió la pandemia se consolidan

Vecinos de Madrid en sus terrazas durante el confinamiento
Vecinos de Madrid en sus terrazas durante el confinamiento FOTO: Alberto R. Rold·n La RazÛn

La pandemia o, más bien, el confinamiento, dieron pie a un cambio en las prioridades de las características que los españoles buscan a la hora de elegir vivienda. Un giro que más de un año después se ha consolidado de forma definitiva. Según el Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (CGCOAPI) de España, las viviendas unifamiliares son las nuevas reinas del sector por los espacios abiertos que ofrecen. Pero como no todo el mundo tiene el músculo financiero para acceder a una de estas viviendas, los que tienen que conformarse con un piso también priorizan ya una simple terraza sobre otra serie de características.

Las personas que deciden -o no les queda otra- vivir en pisos se han mostrado tradicionalmente atraídas en un alto porcentaje por una ubicación lo más céntrica posible en las ciudades. Junto con ello, otra de las principales demandas en la búsqueda de su futuro hogar siempre ha sido que el inmueble se encuentre próximo al transporte público y que la zona cuente con tiendas, supermercados y buenas infraestructuras en general. No obstante, a raíz de la pandemia, los agentes de la propiedad han detectado un incremento muy considerable en la exigencia de que el inmueble cuente con espacios al aire libre, por encima, incluso, de los factores antes citados sobre su ubicación o los equipamientos cercanos.

Presupuesto

El presupuesto es otro de los factores fundamentales para comprar un piso. La Comunidad de Madrid y el País Vasco son las comunidades más caras de España con precios de 3.117 euros el metro cuadrado y de 2.883 euros el metro, respectivamente. Les siguen las Islas Baleares y Cataluña, que ambas sobrepasan los 2.500 euros el metro. «Normalmente, el cliente busca una vivienda que cuente con una buena distribución y dos o tres habitaciones de media. Además, también hace hincapié en que no necesite futuras reformas que puedan incrementar el coste total», aseguran desde el Consejo General de los Coapi.

Respecto a si las preferencias de los compradores se inclinan por las viviendas nuevas o de segunda mano, desde los agentes aseguran que no hay una respuesta firme para decidir si es mejor comprar un piso de obra nueva o uno de segunda mano. La elección, aseguran, va a depender siempre del perfil concreto de cada comprador y de las preferencias que priorice a la hora de definir el inmueble a adquirir, ya que ambas opciones satisfacen unas necesidades u otras.

Los pisos nuevos garantizan una mayor vida útil del inmueble, tienen diseños más modernos y tienen un menor gasto energético, entre muchas otras cualidades, explican. Sin embargo, añaden, los pisos de segunda mano se tienen un precio inferior, una mejor localización y una menor carga impositiva, ya que el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales se encuentra entre el 4 -11%, dependiendo de la comunidad autónoma. Las características que ofrecen ambos tipos de inmueble complacen a un perfil de comprador u otro en base a sus prioridades, concluyen.