La eliminación el 1 de septiembre del peaje de la AP-7 y la AP-2 ahorrará a los conductores 515 millones al año

Si se tiene en cuenta el aumento del tráfico previsto, el ahorro llegaría a 752 millones. Por el contrario, el Estado perderá ingresos fiscales y deberá hacerse cargo del mantenimiento

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A partir de septiembre, en apenas unos días, se podrá circular sin pagar nada por un total 477 kilómetros de autopista de peaje del Estado que ahora sí son de pago. En concreto, 262 kilómetros de la AP-7 en Cataluña y 215 kilómetros de la AP-2 entre Aragón y Cataluña. El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) estima que la liberación de los peajes de las autopistas AP-7 Tarragona-La Jonquera y AP-2 Zaragoza-El Vendrell va a suponer un ahorro para los usuarios que alcanza los 515 millones de euros anuales con los más de 13 millones de desplazamientos actuales. No obstante, con el aumento del tráfico previsto, el ahorro llegaría hasta los 752 millones de euros anuales.

De esta forma, pasarán a ser gratuitos tras concesiones de entre 47 y 55 años a las que se llegaron tras sucesivas prórrogas de hasta 26 años. En el caso de Cataluña, las liberaciones suponen la total eliminación de los peajes de la Red de Carreteras del Estado en Cataluña, teniendo en cuenta que en 2018 era la comunidad con mayor porcentaje de kilómetros de pago, con un 52%.

Por su parte, la liberación de los 102 kilómetros de la AP-2 en Aragón supone un ahorro de 90 millones de euros anuales y se reduce el número de kilómetros de vías de peaje de un 19% a un 6% con respecto al total de vías de alta capacidad en esta comunidad autónoma. De este modo, circular por la red de carreteras de alta capacidad en Aragón a partir del 1 de septiembre será un 76% más barato para el usuario.

Coste extra de 478 millones para el Estado

Con todo, desde el próximo miércoles 1 de septiembre, circular por la red de carreteras del Estado será un 73% más barato de lo que era en 2017; y 4 de cada 10 kilómetros de autopista de peaje pasan a ser gratuitos. Esto supone un ahorro de 1.400 millones de euros anuales a los usuarios, principalmente por la liberación de peajes, pero también por las rebajas de peajes de Seittsa y las bonificaciones a vehículos ligeros y pesados en tramos de autopistas de peaje. No obstante, el fin de las concesiones supondrá que sea el Estado el que deba hacerse cargo del mantenimiento de estas vías y además perderá recaudación fiscal, lo que supondrá un coste extra de 478 millones de euros para las arcas estatales. Es por ello que desde el Ejecutivo contemplan seriamente, como le ha hecho ver a la UE, la posibilidad de implementar un pago por uso en todas las carreteras de alta capacidad del país para cubrir su mantenimiento.

El Gobierno inició la liberación de los peajes en noviembre de ese mismo año con el tramo de la AP-1 Burgos-Armiñon, siguiendo en 2020 con la liberación de la AP-7 entre Tarragona y Alicante y de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz; hitos a los que ahora se suman las próximas liberaciones de la AP-2 y la AP-7. En total, se han liberado 1.029 kilómetros de autopistas de peaje.

Al igual que en el resto de tramos liberados desde junio de 2018, el Ministerio está trabajando en un estudio previo de demanda y necesidad de actuaciones tras la supresión del peaje. Se prevé un aumento del tráfico de estas autopistas con una mejor distribución del mismo que permitirá mejoras en la seguridad vial, la congestión y la contaminación. En todo caso, esta reversión ha supuesto la gestión directa por parte del Ministerio, generando nuevos sectores de conservación en los que se ha utilizado un nuevo modelo de pliego con importantes mejoras respecto al anterior. Concretamente, en los sectores que se añadirán a partir del 1 de septiembre, el pasado mes de abril se licitaron 7 contratos de conservación y mantenimiento por un importe de 137 millones euros.