El otro «crash» chino: el hundimiento de Huawei

La tecnológica disputaba hace solo un año el cetro global a Apple y Samsung. Hoy, ha caído a la sexta plaza en ventas en su propia casa.

Logo de Huawei en un edificio comercial de Pekín
Logo de Huawei en un edificio comercial de PekínAndy WongAP

El colapso del gigante inmobiliario chino Evergrande, con una deuda ciclópea de 250.000 millones de euros y cuyos problemas de liquidez han arrastrado a las bolsas de todo el mundo, no es un caso aislado. La excesiva dependencia de las empresas chinas de su Banco Central ha forzado una criba para soltar lastre tras la tregua de 2020. La limpia se aceleró a finales del pasado ejercicio, con el impago de un bono por parte de Yongcheng Coal & Electricity, la hasta entonces más rentable extractora de carbón de China continental. Le siguió Shandong Ruyi Technology Group, propietario de Lycra y Gieves & Hawkes, el equivalente rasgado al conglomerado de lujo francés LVMH.

La deuda total china –que incluye la del Gobierno, la de las empresas no financieras y la de los hogares– alcanzó el 280% del PIB en junio de 2020, aunque los economistas la acercan más al rango del 300% en el que se mueve el endeudamiento absoluto de los bloques globales líderes (con el 286% de EE UU y el 283% de la Eurozona). La gran diferencia es que el 162% de esa deuda total corresponde a compañías no financieras, más de la mitad de ellos conglomerados estatales.

La situación afecta a todos los sectores de la tutelada economía china. Incluido el tecnológico. En este apartado destaca sobre todos el caso de Huawei, llamada a disputar el liderazgo global a Samsung y Apple, y hoy atrapada en una espiral frenética a la baja que parece no tener final. Y es que Huawei se hunde a marchas agigantadas.

A finales de 2019, ocupaba el tercer puesto en ventas globales por detrás de Samsung y Apple. Solo un año después, la compañía china quedaba rezagada fuera del podio, relegada al quinto lugar. Al menos, aún conservaba el liderazgo en casa, algo que se ha desmoronado este año. La asfixia de Huawei le ha llevado a que sus ventas se hundan en China continental hasta perder no solo el primer lugar sino la opción de ocupar el «top cinco», adelantada hasta por Apple, que se ha hecho con el primer puesto en el mundo, según la firma de análisis Gartner. El deterioro comenzó a agravarse a finales del pasado año. Las ventas de teléfonos inteligentes de Huawei cayeron un 41% en el último trimestre del año pasado debido a las sanciones impuestas por el gobierno de EE UU en el marco de la guerra comercial.

Sanciones por “espionaje”

El Gobierno estadounidense, considera a Huawei un peligro para la seguridad nacional acusándola de vínculos con la inteligencia china, lo que ha supuesto que la firma china pierda acceso a componentes y tecnología desarrollados en EE UU. Esto no solo ha provocado que ya no pueda utilizar el sistema operativo Android –ante lo que ha respondido desarrollando su alternativa propia, HarmonyOS–, sino que también le ha restringido la adquisición de «chips» avanzados.

Como consecuencia, la compañía –que no revela todos sus datos fiscales ni su deuda total al no cotizar en bolsa– ha admitido un descalabro notable en el primer semestre de este año, con una caída del 29,4% en los ingresos y el desplome de la división de consumo, que suponía un 56% de los ingresos de Huawei y se situaba, con diferencia, como su principal fuente de ingresos. Esa cifra cayó en el primer semestre de 2021 al 42,4%. El descalabro implica que ahora es el segmento de servicios a operadoras telefónicas, que representa el 42,7 % de la facturación, el que supone la mayor fuente de ingresos de la firma. Esa línea de negocio le reportó 136.900 millones de yuanes (17.920 millones de euros) a Huawei en la primera mitad de 2021, lo que supone un descenso del 14,2% interanual, según reconoció la compañía.

En último lugar figura la división de servicios a empresas, que registró unos ingresos de 42.900 millones de yuanes (5.616 millones de euros) y se convirtió en la única de las tres en registrar crecimiento al avanzar un 18,2% con respecto a la primera mitad de 2020.

Así, el segmento de consumo, que engloba las ventas de «smartphones» (teléfonos inteligentes), habría caído un 46,95% en su facturación a lo largo de la primera mitad del presente año hasta unos 135.700 millones de yuanes (17.763 millones de euros).

Desplome en China

Sin embargo, esos no son los datos más preocupantes para Huawei sino su situación en el mercado chino, donde ha caído a la sexta posición tras la escisión de Honor, que fue adquirida en noviembre de 2020 por un conglomerado empresarial con sede en Shenzhen y que, precisamente, le ha arrebatado la quinta posición en ventas en China continental gracias al acceso que tiene, por ahora, a Android.

Los datos de ventas correspondientes al segundo trimestre del año mantienen a Vivo y Opo en las dos primeras posiciones, con 18,2 y 16 millones de «smartphones» vendidos, respectivamente, según la auditora del sector Canalys. Ambas firmas se sitúan a una distancia ya inalcanzable en el corto plazo para Huawei.

Xiaomi reemplaza a Hawei en la tercera posición, con 12,6 millones de unidades vendidas entre abril y junio pasados, con un incremento notable de su cuota de mercado, que pasa del 15% al 17%. También desplaza a Huawei uno de sus antiguos competidores globales, Apple. La firma estadounidense se coloca cuarta con 7,8 millones de unidades vendidas. Finalmente, el «top cinco» lo completa Honor, con 6,9 millones de teléfonos inteligentes comercializados en el periodo, un crecimiento del 40% desde su escisión de Huawei, que sale por primera vez en más de siete años de las posiciones de cabeza.

Además, pese a que al antiguo gigante tecnológico venido a menos figura en cuarto lugar por los ingresos de sus ventas (Apple atesora el 27% de los casi 31.000 millones en ventas de «smartphones» entre abril y junio; Vivo, el 18%; Oppo, el 17% y Huawei, el 15%), lo cierto es que por volumen de unidades vendidas le pisan los talones dos desconocidos: RealMe y Oneplus.

Un nuevo patinazo y Huawei podría verse desplazado no al sexto lugar sino a la octava posición. Hace solo un año, era líder del mercado chino y jugaba en por el liderazgo global.