Desolación en el SEPE: jornadas maratonianas que disparan las jubilaciones y despidos de interinos

Los sindicatos CSIF, UGT y CC OO piden a la ministra Díaz una reunión urgente para abordar, entre otros asuntos, el despido inminente de otros 1.000 interinos contratados por la pandemia

Un hombre en la puerta de una oficina del SEPE y oficina de empleo
Un hombre en la puerta de una oficina del SEPE y oficina de empleo FOTO: Alejandro Martínez Vélez Europa Press

Los sindicatos CSIF, UGT y CC OO han remitido una carta conjunta a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la que exigen una reunión urgente para abordar el colapso del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Los sindicatos advierten de que hacen falta soluciones inmediatas para evitar un “escenario manifiestamente incómodo” para los usuarios del SEPE ante la carencia de efectivos, e implementar recursos tecnológicos que les permita una mayor agilidad para gestionar la actual carga de trabajo además del incremento que se va a producir con motivo de la ampliación de los ERTE.

Los sindicatos alertan de las altísimas cargas de trabajo que ha generado la crisis sanitaria -que cuadruplican las existentes a 30 de junio de 2019- se añaden la descapitalización de efectivos en estos últimos años y el alarmante número de jubilaciones que se están produciendo entre la plantilla ante la incertidumbre de la reforma de las pensiones y la alta edad media de la misma.

Estas tres cuestiones, unidas a la obsolescencia de los sistemas informáticos del SEPE que se han puesto en evidencia a lo largo de este último año y medio, influyen negativamente en la calidad del servicio que se ofrece a la ciudadanía. La pérdida de más de 3.400 efectivos estructurales en los últimos diez años, sumado al cese inapelable de los 1.500 funcionarios interinos incorporados por la pandemia (500 ya han sido cesados en junio, a final de este mes de septiembre saldrán otros 500, y a finales de diciembre se despedirá a los 500 restantes), incrementa aún más la presión de la plantilla, según denuncia CSIF en un comunicado.

Los sindicatos advierten, además, de que las cargas de trabajo van a continuar en unos ratios muy elevados. Todo ello, según alertan, hace vislumbrar un panorama desolador para la plantilla del SEPE, que ha estado en la primera línea de esta emergencia social.

A lo largo de 2020, y según datos de la propia Dirección General del Organismo, el SEPE ha prestado atención a más de 8,5 millones de personas desempleadas, gestionando para ello 36.000 millones de euros, con una plantilla que no superaba los 8.000 trabajadores. La falta de efectivos ha forzado incluso el cierre de oficinas.

Al incrementarse las solicitudes de todo tipo de protección por desempleo, también se intensifica la demora en la obtención de cita la previa, en el reconocimiento y abono de las prestaciones -con el consiguiente malestar de los usuarios- junto a la presión añadida que supone atender a las personas desempleadas en un intervalo de tiempo cada día menor. Por último, no se puede obviar la gestión de la multitud de incidencias que todavía se presentan en las prestaciones por ERTE.