Díaz advierte de que la negociación de los Presupuestos se va a “cocer a fuego lento”

Niega su mala relación con Escrivá: “Hablo muchísimo con él y es una buenísima persona”

La negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) no será tan plácida y rápida como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, esperaba. Así lo ha advertido la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, que se va a “cocer a fuego lento” y de una “manera pausada”, aunque reconoció que aún “hay tiempo suficiente para que sea en forma” la aprobación del proyecto de Presupuestos , en línea con el secretario de Estado de Derechos Sociales y jefe del equipo negociador presupuestario de Podemos, Nacho Álvarez, que subrayó que “lo importante es que no hagamos el trabajo a medias, que lo hagamos bien”.

En una entrevista en la Cadena Ser, Díaz abogó por que “las negociaciones tienen que ser pausadas” pero que avancen, porque “jugar siempre al límite no es correcto” y achacó a “una cultura muy masculina de llevar al límite las negociaciones” porque se presupone que “una negociación es buena cuando es intensa”; en esta línea, admitió que “seguramente pasa en mi partido”, pero que “no debe ser así”. También postuló que “este Gobierno tiene que ser útil a la gente y tenemos que ir a medidas de reformismo fuerte”.

La vicepresidenta de Trabajo recordó al PSOE que los compromisos del pacto de Gobierno siguen vigentes, por lo que Podemos exigirá en la recta final de la negociación presupuestaria que se apruebe un tipo mínimo del impuesto de Sociedades y la ley de regulación del alquiler. “Estoy convencida de que vamos a llegar a un acuerdo”, aunque reconoció que las posturas están “más distantes” en la regulación de los precios de alquiler y en temas como impuestos y vivienda, “que están en el programa de Gobierno de los dos partidos”.

Respecto a la polémica surgida por las declaraciones del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, sobre que “España es una anomalía” en la tendencia europea de trabajar hasta los 75 años y que se trata de hacer un “cambio cultural”, Díaz pidió “prudencia” y afirmó que esas propuestas no estaban en el acuerdo de Gobierno. ”Hablo muchísimo” con Escrivá, le “conozco muy bien y es una buenísima persona, sé lo que quería decir”, comentó. Acto seguido insistió en ser “cautos” y “muy cuidadosos”.

Respecto a las cartas enviadas por las eléctricas a los grandes clientes para renegociar los contratos de suministro, Díaz negó que vaya a haber riesgo de suministro y aseveró que “saben las eléctricas que hay que cumplir la ley. Vivimos en una democracia y no hay pulsos hacia nadie”, afirmó, a lo que añadió que le “gustaría” que las grandes eléctricas con beneficios sobre ventas “del 18,5%” respecto a la media europea del 10,5%, según indicó con datos de Eurostat, “tienen que comprometerse un poco con su país y demostrarle que van a contribuir”. Asimismo, insistió en que “el Gobierno está haciendo lo que tiene que hacer” y “es muy triste ver que no nos acompaña la derecha, están evidenciando de qué lado están, están del lado de las eléctricas”, concluyó, en referencia a que han votado en contra de las medidas gubernamentales para abaratar la factura de la luz.

En otro momento de la entrevista, Díaz pidió que “tengamos cuidado y no vinculemos el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) al IPC” y anticipó que la senda de subida del SMI que se tratará con los agentes sociales “no tiene que ver con el IPC”. La ministra confirmó que que en diciembre se volverá a sentar con los agentes sociales para hablar del SMI para 2022 y “caminar en la senda de los expertos”, para que el salario mínimo alcance el 60% del salario medio en 2023. “Verán que vamos a ir a una senda que no tiene que ver con el IPC”, anticipó.

Destacó que la subida en 15 euros para los últimos cuatro meses del año, el 1,6%, está por encima de la subida salarial pactada en los convenios, “en el 1,5%”, y que cuando se subió el SMI de 900 a 950 euros en 2020, el incremento fue “muy por encima del IPC”. Asimismo, reconoció que, si el SMI no crece al menos lo que el IPC, hay pérdidas de poder adquisitivo, pero insistió en que “las negociaciones del salario mínimo no debemos vincularlas al IPC”.

La titular de Trabajo lamentó que “no se dé un debate serio sobre rentas salariales” y consideró que “hay que hablar de salarios en España, hay que hablar de los salarios de los consejos de administración de las eléctricas, de los bancos”. Enfatizó que “España tiene salarios bajos tanto en la empresa privada cuanto en la pública” y “no podemos ser una democracia sólida si tenemos rentas salariales bajas”.

Por otra parte, la ministra fue preguntada por las críticas de los agentes sociales a la falta de representantes del Gobierno en la mesa durante la negociación de los ERTE recordó que su departamento “siempre” convoca reuniones y entrega documentos. En dos reuniones, sindicatos y patronal criticaron que no asistieran representantes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. “El diálogo social es una cosa muy seria, hay que cuidarla y mimarla”, respondió, y aseguró que “todo el mundo se lo toma en serio”.