Reforma de las pensiones: la propuesta del Gobierno supone una pérdida de hasta 8.000 euros al año en la jubilación voluntaria

CSIF se opone al proyecto y alerta de graves recortes a los trabajadores. El sindicato reclama el derecho a jubilarse a los 60 con 30 años cotizados y el 100% de la pensión para las jubilaciones voluntarias a partir de 38 años de cotización

Imagen de archivo contando monedas
Imagen de archivo contando monedas FOTO: Dreamstime

La primera parte de la reforma de las pensiones, acordada el pasado mes de julio entre Gobierno, sindicatos y patronal, tiene entre sus muchos objetivos acercar la edad efectiva de jubilación a la edad legal mediante la revisión del modelo de jubilaciones anticipadas. Para ello, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, decidió maximizar los coeficientes reductores para así reducir al mínimo el número de jubilados anticipados. En concreto, este proyecto supondrá una pérdida de hasta 8.000 euros al año para los trabajadores que accedan a la jubilación voluntaria a partir de los 35 años de cotización, según advierte la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).

El plan del ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, es cambiar los coeficientes reductores que disminuyen la pensión para los que se retiran antes de la edad legal de jubilación de la siguiente manera: pasarán a ser mensuales frente al cálculo trimestral actual y se aplicarán directamente sobre la pensión y no en la base reguladora como hasta ahora. Estos porcentajes, en el caso de las jubilaciones anticipadas voluntarias, irán desde un máximo del 21% a un mínimo del 2,81%. En cuanto a la jubilación anticipada forzosa o involuntaria van desde un 30% hasta un 0,5%. No obstante, estos últimos trabajadores podrán optar por los coeficientes aplicados a la voluntaria en los dos años anteriores a la edad legal si les son más favorables.

En concreto, en el caso de que se tengan menos de 38 años y 6 meses cotizados, adelantar su jubilación 24 meses supondrá una reducción en su pensión de entre el 21% y el 3,26% –según sean 24 o uno–. Para los que tengan más de 38 años cotizados y 6 meses, pero menos de 41 años y 6 meses, la reducción máxima será del 19% para los 24 meses de adelanto y la mínima del 3,11%, para hacerlo un mes. En cuanto a los que tienen más de 41 años y 6 meses cotizados, pero menos de 44 años y 6 meses, el coeficiente reductor pasará a ser del 17% si se jubilan dos años antes. Si lo hacen 12 meses antes, la reducción será del 2,96%. Por último, los que tengan más de 44 años y medio cotizados tendrán una reducción del 13% por jubilarse dos años antes y del 2,81% un mes antes.

Pérdidas al año

La reforma del Gobierno mantiene los tramos de cotización, pero incrementa los coeficientes reductores por lo que «penaliza más la jubilación voluntaria». Con los cambios que contempla el nuevo proyecto de ley, los recortes máximos irán del 21% (antes 16%) al 13%, en función de los años cotizados. Con el plan Escrivá, los coeficientes reductores pasarán a ser mensuales frente al cálculo trimestral actual y se aplicarán directamente sobre la pensión y no en la base reguladora como hasta ahora.

La reforma que plantea el Gobierno con el apoyo de CC OO y UGT, en primer lugar, endurece la penalización a la jubilación voluntaria incrementando los coeficientes reductores en función de los años cotizados. Y además, esta nueva propuesta puede reducir hasta un 21% la pensión, mientras que en la actualidad las pensiones más altas se reducen como máximo un 4% sobre la cuantía de la pensión máxima. Con este sistema, se da la paradoja de que trabajadores con muchos menos años cotizados pero que se jubilan en su fecha no tengan ningún tipo de reducción. «Esta propuesta penaliza a las personas trabajadoras que han cotizado muchos años y al final de su carrera tienen un sueldo elevado. CSIF entiende que no hay derecho a que después de una trayectoria profesional larga y una base de cotización alta se puede penalizar a un trabajador por el hecho de querer adelantar en dos años su retiro», expresó el sindicato.

Así, un trabajador que haya cotizado menos de 38,6 años y hasta 35 años tendrá una pensión de 2.138,9 euros, lo que conlleva una pérdida anual de 7.959,28 euros anuales respecto al escenario actual. Para los trabajadores con una cotización entre 38,6 años y 41,6 años, la cuantía de la pensión será de 2.193,06 euros mensuales, 7.202,02 euros anuales menos. Para trabajadores con vidas laborales de entre 41,6 años y menos de 44,6 años, la cuantía de su pensión ascendería hasta 2.247,21 euros, lo que supone una reducción de 6.443,92 al año. Por últimos, para los trabajadores con largas carreras de cotización (44,6 años o más cotizados) que decidan jubilarse con el mayor periodo de anticipación posible, cobrarán 2.355,51 euros de pensión, 5.207,72 anuales menos.

Reducción de la pensión según los años cotizados
Reducción de la pensión según los años cotizados FOTO: CSIF

Nuevos recortes tras los de Zapatero

CSIF ha insistido en que estos recortes en las pensiones se suman a los acometidos en 2011 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que elevó la edad para acceder a la jubilación y subió de 180 a 300 el número de meses para el cálculo de la base reguladora. “Diez años después, se pretende realizar un nuevo recorte en la jubilación que obedece exclusivamente a la incapacidad manifiesta en la gestión, que siempre acaba repercutiendo en el bolsillo de los ciudadanos, y que además en este caso puede desincentivar las bases de cotizaciones alta”, denuncia el sindicato.

Propuestas de CSIF

El sindicato se encuentra en contactos con los grupos parlamentarios para trasladar sus enmiendas sobre la reforma de las pensiones. A pesar de que el Ejecutivo espera desincentivar la jubilación anticipada, CSIF apuesta por una jubilación voluntaria a los 60 años con un periodo mínimo de cotización de 30 años, el 100% de la pensión con un periodo de cotización igual o superior a 38 años para las jubilaciones voluntarias, el acceso a la jubilación voluntaria a cualquier edad con un periodo de cotización igual o superior a 40 años, o una compensación en la pensión para los que decidan prorrogar su vida laboral a pesar de poder acceder a la jubilación voluntaria con el 100% de su pensión.

CSIF también ha solicitado a los grupos parlamentarios la equiparación de las pensiones de clases pasivas, reguladas por los haberes reguladores publicados anualmente en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), con las del régimen general. Las pensiones de clases pasivas se calculan con el cómputo de toda la vida laboral, al contrario de las del régimen general, en las que computan los últimos 25 años. Para CSIF, esto representa “una doble penalización”, ya que no se cotiza sobre el conjunto de retribuciones percibidas sino por la regulación anual de los (PGE) y perjudica las carreras profesionales que culminan en una categoría superior, con una merma de entre el 15 y el 35% en comparación con la cuantía percibida por el Régimen General. Ante esta situación CSIF propone un incentivo de un 5% anual acumulable para empleados públicos de clases pasivas que decidan prorrogar su vida laboral más allá de la jubilación voluntaria cuando se percibe el 100% de los haberes.

Esta propuesta además de corregir la desigualdad en la cuantía de la pensión, se traduce también en un ahorro económico. Según la memoria económica que apoya la propuesta de CSIF, si el 50% de las jubilaciones voluntarias efectuadas en 2020 hubiesen prorrogado su vida laboral, supondría un ahorro económico de 50 millones de euros para la hucha de las pensiones.