Dos millones de empresas necesitaron financiación en el primer semestre de 2021

El «X Informe sobre financiación de la Pyme en España» de SGR-Cesgar indica que solo un 30% ha iniciado la recuperación

El equipo directivo de SGR-Cesgar presentó en Madrid el último estudio de la asociación
El equipo directivo de SGR-Cesgar presentó en Madrid el último estudio de la asociación FOTO: Cristina Bejarano La Razón

Las pequeñas y medianas empresas del país comienzan a ver la luz al final del túnel, tras haber sido uno de los sectores más golpeados por la crisis sanitaria del año pasado. Este nuevo panorama se produce gracias a que el sistema financiero español está dando una respuesta adecuada –en diversas modalidades– a sus problemas. Especial protagonismo han jugado las Sociedades de Garantía Recíproca, que inyectaron el año pasado cerca de 2.730 millones de euros a pymes y autónomos afectados por la crisis sanitaria, a partir de 37.940 avales formalizados.

Antonio Couceiro, presidente de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR-Cesgar) presentó en Madrid el «X Informe sobre financiación de la pyme en España», que revela que cerca de dos millones de empresas necesitaron financiación en los seis primeros meses de 2021, el 56% de las pymes. Asimismo, nueve de cada diez pymes con necesidades de financiación bancaria la han obtenido o aceptado.

El estudio, elaborado en colaboración con Abay Analistas, recupera su frecuencia semestral y volvió a presentarse de forma presencial después de dos años. Incorporó el testimonio de mil empresas de todos los sectores de actividad incluyendo al colectivo autónomo y al sector primario.

Sector vulnerable

Según el informe, el impacto de la pandemia parece seguir siendo significativo para las pequeñas y medianas empresas a pesar del avance de la campaña de vacunación y del levantamiento de las restricciones, ya que solo tres de cada diez pymes afirman haber iniciado la recuperación económica. Asimismo, solo un 30% dice estar en una posición estable y un 37,4% de ellas asegura que su situación ha empeorado con respecto a 2020. De estas últimas, unas 200.000 pymes, el 5,5 %, son consideradas empresas vulnerables, ya que aúnan el decrecimiento económico con el empeoramiento de su situación financiera.

Asimismo, un 4,6 % presenta un estancamiento económico y un cierto empeoramiento de sus ratios financieros, mientras un 27,3 reporta reducciones en sus niveles de facturación o beneficios.

Couceiro aseveró que más de la mitad de las compañías consideradas más vulnerables pertenecen al sector de servicios a las empresas y el comercio, lo que alerta acerca del impacto de la crisis sobre segmentos que, aunque no han sido directamente afectados por las restricciones de la pandemia, han registrado algún cambio en los hábitos de consumo.

Del informe también se desprende que el grado de conocimiento que las pymes españolas tienen sobre las prestaciones de las sociedades de garantía ha aumentado notablemente con respecto a 2019. En este sentido, el porcentaje de pymes que nunca ha recurrido a una SGR y no conoce sus servicios ha disminuido en diez puntos porcentuales y se situó en 64,7%. Entre los beneficios destacados por las empresas están la mejora en el acceso a la financiación, el asesoramiento adecuado, más posibilidad de mayores importes en la financiación bancaria, ampliación de plazos de devolución y la reducción de costes de financiación bancaria.

Necesidades de financiación

Según el informe de SGR-Cesgar, en el primer semestre de 2021 el porcentaje de pymes con necesidades de financiación es el más elevado desde que se realiza el estudio, situándose en un 56%. En cuanto al destino, la mayor parte de las pymes ha requerido financiación para el circulante (el 76,1%), mientras que un 27% lo hizo para la inversión. La respuesta del sistema financiero logró mantener un escenario relativamente estable y de cierta facilidad en el acceso a la financiación. El 61,0%de las empresas afirma no haber encontrado muchas dificultades –en 2019 está cifra fue del 60%–. El obstáculo más importante en el acceso a financiación sigue siendo la falta de garantías solicitadas (18,3%), sin embargo esta cifra no ha variado mucho con respecto a la edición anterior del estudio, cuando quedó en 17,2%.

Según el estudio, cuatro de cada diez pymes han requerido financiación bancaria. Si se compara este dato con el último anual, en solo seis meses ha superado en diez puntos porcentuales al valor de 2019. En el estudio también se detecta una tendencia positiva en los resultados de las negociaciones de las pequeñas y medianas empresas con las entidades bancarias, ya que el 88,2% de las pymes con necesidades de financiación bancaria la han obtenido y aceptado.

Además, el 62% de las pymes con necesidad de avales y garantías pertenecen a solo tres sectores: Comercio y servicios personales, Servicios a las empresas y Agricultura. En este sentido, el informe de SGR-Cesgar señala que las compañías con mayores necesidades de garantías son las innovadoras, las exportadoras y las más jóvenes, que son las que están teniendo una mejor evolución.

«La estimación es positiva para el próximo año»

El estudio de SGR-Cesgar desvela que a pesar de las circunstancias extraordinarias debido a la crisis de la COVID-19, las perspectivas de las pymes a corto plazo son positivas, ya que el 47,7% cree que su facturación aumentará en los próximos 12 meses. El dato es significativo, teniendo en cuenta que en 2020 el tamaño medio y facturación de las pymes se redujo considerablemente. El porcentaje de aquellas empresas que considera permanecerá estable desciende ligeramente, del 43% en 2020 al 41,0% en junio de 2021. En cuanto a las perspectivas de creación de empleo un 78% de las pymes consideran que no aumentarán su plantilla y que el empleo permanecerá estable el próximo año.