Ribera propone la intervención del sistema eléctrico español al margen de la UE

El Gobierno plantea a Bruselas que le dé permiso para “poner en marcha un mecanismo de control de precios” en el mercado. Cruce de reproches con el bloque alemán: “No tiene sentido su inmovilismo” vs. “España promete de más”

La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera
La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa RiberaAlejandro Martínez Vélez Europa Press

Órdago a la grande del Gobierno de Pedro Sánchez a Bruselas. A sabiendas del escaso recorrido de las propuestas planteadas, el Ministerio de Transición Ecológica que dirige Teresa Ribera ha propuesto a la Comisión Europea de forma extraoficial la posibilidad de intervenir el sistema eléctrico de forma “excepcional” para “poner en marcha un mecanismo de control de precios y restringir la participación de entidades financieras”. Economía de guerra para una situación frente a la que el Gobierno aún tiene armas que utilizar, entre ellas la rebaja del IVA de la factura eléctrica al tramo superreducido, algo que sí permite la UE. El Ejecutivo ha rebajado el IVA de la luz del 21% al reducido del 10%. Las eléctricas también proponen liberar las reservas estratégicas de gas, entre otras medidas.

El papel, filtrado al diario “El País”, se ha dado a conocer poco antes del Consejo de Ministros extraordinario y de la negativa del bloque liderado por Alemania de intervenir los mercados energéticos.

El Gobierno reclama que el precio marginal, que fijan las tecnologías que entran de respaldo para completar la demanda, afecta las señales futuras de la electricidad y tiene un alto impacto en la inflación reduciendo la efectividad del mecanismo de cobertura.

Ante esto, Ribera propone que en circunstancias extraordinarias, en lugar de la señal del precio marginal puro (establecido por los picos en los precios del gas), el precio de la electricidad se obtendría como un precio promedio con referencia al costo de las tecnologías limpias “inframarginales” (particularmente las renovables).

El precio de la electricidad estaría directamente vinculado a las mezclas de producción nacionales, de acuerdo a la propuesta, mientras que al mismo tiempo protegería a los consumidores de volatilidades excesivas y le permitiría participar de los beneficios que brinda una generación más barata mezcla.

En segundo lugar, España pide explorar el establecimiento de un precio límite para las ofertas de electricidad producida por gas natural, una medida que a su juicio requiere una compensación posterior que se recuperará en una fecha posterior.

Por otra parte, España insiste en su propuesta sobre la posibilidad de una plataforma europea centralizada para comprar gas natural, facilitando la acumulación de reservas estratégicas de gas. Aboga por contratos de opciones para tiempos de crisis que se asignarían a productores de gas de terceros países mediante subastas competitivas a nivel de la UE.

Alemania, Austria, Dinamarca, Luxemburgo, Estonia, Finlandia, Irlanda, Letonia y Países Bajos señalaron ayer en una carta conjunta que no apoyarán ninguna medida que pueda interferir en los mercados del gas y la electricidad y descartaron “una reforma del mercado mayorista”.

La secretaria de Estado española de Energía, Sara Aagesen, ha atacado hoy la postura “inmovilista” de Alemania. “No tiene mucho sentido puesto que ya sabemos que va a haber un análisis” del mercado eléctrico y del mercado de ETS, según quedó reflejado en las conclusiones aprobadas por en el Consejo Europeo de la pasada semana, declaró Aagesen a su llegada a un Consejo extraordinario de Ministros de Energía que se celebra en Luxemburgo.

Por su parte, el ministro luxemburgués de Energía y Planificación Espacial, Claude Turmes, consideró que España “promete de más” al identificar la compra mancomunada de gas como solución al incremento de los precios de la electricidad y apuntó a que la fluctuación se debe a un “problema nacional” como consecuencia del mix de cada socio y de las cargas que incluyen en su respectivos recibos.